viernes, marzo 07, 2008

Adiós con el corazón...

Se acercó a la pared para descolgar su título de Licenciado en Derecho. Durante un fugaz momento, su rostro se reflejó en el cristal, pero él no alcanzó a ver que su cara era un poco más vieja que ayer. No se dio cuenta de que su barba no podía ocultar las arrugas que le habían salido en los últimos meses.

Metió el cuadro con su título en la caja de cartón en la que se amontonaban las cosas que iba a llevarse de allí. Después, cogió de encima de la mesa el portafotos de plata en el que estaba una foto suya con su familia, miró la imagen y dejó todo en la caja. Mientras tanto pensaba “Con lo que yo he sido. El registrador de la propiedad más joven de España. Y ahora no puedo ni siquiera ser Presidente del Gobierno, cuando hasta el tío ese de las cejas puntiagudas puede serlo. ¿Qué hice mal?”. Entonces recapacitaba un segundo y continuaba con su reflexión “No, no hice nada mal. El error es de los españoles. No me extraña que el jefe hable mal de España cuando da conferencias en Georgetown”.

Salió del que ya no era su despacho, sin darse cuenta de que se olvidaba encima de la mesa la botella de champagne francés (nada de cava catalán, por supuesto) que había comprado para celebrar la victoria que nunca sucedió y que era, aunque él no lo sabía, de la misma marca con la que unos pocos de sus compañeros brindaban cada vez que había un atentado terrorista que restaba apoyos al Gobierno. Ya en el pasillo, escuchó cómo a través de un aparato de radio salían mensajes arcaicos de golpes de Estado y conspiraciones judeo-masónicas. Entonces se cruzó con Alberto.

“Lo siento mucho, Mariano”, dijo Alberto. “No esperábamos que esto acabara así”. Mariano le agradeció el detalle, aunque sabía que Alberto pensaba algo así como “Ahora yo me quedo a cargo del cotarro. A ver si consigo que esta pandilla de ultras ineptos vuelvan al buen camino, porque si no, no pillamos cacho ni de casualidad”.

Mariano siguió caminando por el pasillo, y se encontró con Esperanza.

“Tranquilo, Mariano”, dijo ella, “seguiremos trabajando para que esos rojos no tengan ni un minuto de descanso”. Mariano le agradeció las ganas, aunque sabía que ella pensaba “¡Qué chachi! Ahora soy yo la que va a mandar. Imagínate, la primera Presidenta del Gobierno. Cómo va a molar”.

Mariano la dejó hacer honor a su nombre y siguió caminando. Unos pasos más allá, se encontró con Eduardo.

“No te desanimes, ya verás como pronto ya te has olvidado de todo esto”, aunque en realidad pensaba “Alomojó ahora yo puedo mandar. Y si llegara a ser Presidente… entonces sí que me iba a forrar. Qué pasada”. Mientras Eduardo seguía haciendo una nueva versión del cuento de la lechera, Mariano se despidió y continuó caminando hacia la salida.

Entonces se encontró con Ángel.

“Tranquilo, Mariano”, dijo éste “Seguro que ha sido una conspiración anti-española planeada por ZP, ETA, el Grupo Prisa y… ¡y Espinete!”. A la vez que hablaba, a Ángel le iban saliendo espumarajos por la boca, y Mariano se fue de allí sin decir nada, porque sabía que su interlocutor no engañaba con lo que decía, que no intentaba ocultar lo que pensaba, principalmente porque Ángel no piensa.

Unos metros más adelante, se encontró con José Mari y con el fundador, Don Manuel. El primero lo miró como diciendo “¿Pero es que todavía sigues aquí?”, pero dijo “No te preocupes, no te merecen”, con un curioso acento que se debía a que estaba seguro de hablar otro idioma más. Don Manuel dijo algo que a Mariano le resultó ininteligible, pero que venía a ser algo así como “El problema es que no quieren que los gallegos mandemos. No sé qué pensaran que hizo algún gallego para no querernos”.

Mariano se despidió fingiendo un afecto que, en realidad, no sentía y salió a la calle mientras dentro empezaba a escucharse el sonido que hacían los cuchillos al ser afilados. Fuera estaba lloviendo. Algunas personas quisieron ir a despedirlo y a gritar “Mariano, presidente”, “Zapatero, maricón” y “El otro, pa’ León”, pero no pudieron hacerlo porque no sabían que el derrotado salía por la puerta de atrás.

Nota: Es más divertido si os lo imagináis con los personajes del Guiñol.

Nota 2: Este texto lo escribí en diciembre y lleva "enlatado" desde entonces (por eso no hay referencias al fallido "efecto Pizarro", ni al contrato de "españolidad", ni a la niña); el borrador lo guardé en Blogger el viernes, pero antes de saber lo del atentado. Después, estuve tentado de eliminar la referencia al terrorismo, aunque al final no lo hice. Espero no haber herido ninguna sensibilidad.

Million dollar presi

La gente que se agolpaba en el pabellón estaba excitada. Sabían que iban a ver un espectáculo poco habitual. Hace tiempo que las veladas de boxeo no son corrientes. Y mucho menos una como ésta. Esta noche se va a saber quién será el nuevo Campeón de España de los Pesos (muy) Pesados. El público gritaba jaleando a los dos contrincantes. Un actor conocido, recientemente galardonado, decía a quien quería escucharlo que el actual campeón iba a revalidar el título sin problemas. No muy lejos, un grupo de jovencitas gritaban al aspirante que querían ser sus niñas. Él replicaba que daba gusto verlas, que con niñas así sí que se subía la moral.
Entonces, los comentaristas, Segismundo Mamporro y Rudy Ostiázovich presentaron a los dos contrincantes:
- En el rincón de la izquierda - decía Segismundo - , con tropecientos kilos de peso, el vigente campeón, el que concede derechos sociales, el que no negocia con terroristas, el que promueve la Alianza de Civilizaciones; el León de Ferraz... ZPeitor.
El público que le apoyaba aplaudía a rabiar, mientras sus detractores lo insultaban. Entonces, Rudy, con su peculiar acento, presentó al aspirante:
- En el rincón de (cada vez más a) la derecha, con tropecientos y pico kilos de peso, el eterno aspirante, el que cuenta sus combates por derrotas, el que, con ayuda de los obispos, va a proteger a la Niña que nace en España (no a las demás, aunque vivan aquí) de los homosexuales, de los inmigrantes, de los artistas y de las asignaturas en las que se habla de Ciudadanía y Derechos Humanos; el Oso de Génova... Mariano Ultramontano.
El resultado de este apasionante combate, el domingo a última hora o el lunes a primera de la mañana.

domingo, marzo 02, 2008

Intermedio político (Viva la coherencia)

Este texto no es más que un modo de quitar el mono a mis (pocos) lectores hasta que justo antes de las elecciones cuelgue un escrito con un poco más de garra. Hasta que llegue ese momento, sólo voy a escribir unas pocas ideas para dejar mi opinión sobre la legislatura que termina.
En primer lugar, la legislatura empezó con un horrible atentado, y entonces, los que no hacían más que decir que ETA estaba acabada empezaron a decir que dicho atentado había sido cosa suya. Y mantuvieron tal idea, aun a costa de insultar a policías y magistrados, hasta hace poco.
Después, escuchamos decir que el Gobierno negociaba con ETA (y todavía esta semana volvimos a oirlo de labios de Aznar, el que sabría ser generoso con el que llamó "Movimiento de Liberación Nacional Vasco"), a pesar de los atentados y las detenciones. Pero ojo: nunca desde que estamos en democracia ha habido tan pocos muertos por acciones terroristas. Igual debería hacernos pensar, ¿no os parece?
Luego vimos a la Iglesia hacerse la víctima, cuando ninguna ley la amenaza. No sólo eso, sino que es la legislatura en la que más dinero recibieron de las arcas públicas (y eso que la Iglesia dijo hace ya casi treinta años que iba a empezar a autofinanciarse).
Ahora, oímos a la oposición, la misma que cuando gobernaba subió la edad penal, decir que van a rebajarla hasta los doce años. Claro, ya se sabe que los niños de doce años son un peligro.
Esa misma oposición, después de decir que lo del cambio climático era una patraña (con primo de Zumosol y todo), ahora dice que va a plantar 500 millones de árboles para luchar contra el cambio climático. Ahora sólo falta que nos digan dónde los vamos a meter.
Siguiendo con las propuestas ecológicas, ahora se vuelve a hablar del trasvase del Ebro, pero sin usar la palabra "trasvase". Y donde están en contra, sin mencionar nada del tema, claro (rectifico: en el segundo debate por fin se consiguió que usara la palabra "trasvase").
Y mientras tanto, el Gobierno actual no hace nada. Sólo saca leyes sociales, (Ley de Matrimonios Homosexuales, Ley de Igualdad, Ley contra la Violencia de Género, Ley de Dependencia...), hace infraestructuras (como ese AVE al que el PP no prestó atención durante ocho años), no concede beneficios penintenciarios a etarras (y a ver si todos los Gobiernos de este país pueden decir tal cosa)... Y por si fuera poco, no se preocupa de la niña.
Reflexionad y votad en conciencia. Pero con coherencia, por favor.
Ilustrando este texto, una viñeta del domingo dos de marzo en La Nueva España.

sábado, febrero 23, 2008

Estamos en campaña

Esta semana estaba dispuesto a colgar una foto que escaneé esta semana en la que salgo yo con algunos años menos tocando la guitarra con cara de gran concentración, para hacerme un texto de autobombo, pero entonces recordé que ya estamos en campaña electoral. Y hay temas que son más importantes que otros. Y mira que hay temas. Que si Kosovo se independiza, que si Fidel Castro se retira, que si los Oscars... Pero esta semana toca elecciones.
No voy a decir cosas que todos sabemos, como que Rajoy es un demagogo y un maleducado. Lo de demagogo viene por esas frases que dice sobre que él apoya a los artistas que se levantan a las seis de la mañana para mantener a su familia (ahora nos quiere hacer creer que va a gobernar para los obreros). Lo de maleducado, por lo del otro día de tutear a Zapatero. A ver, Mariano. En estos casos al rival se le trata de usted, por respeto. Aunque se le desprecie. Que ésa es otra... A Rajoy se le nota mucho que no sólo el presidente le cae mal, sino que directamente le tiene odio. Y yo siempre dije que el odio debería ser algo caro, para que pocas personas pudieran pagarlo.
Pero el PP no se limita a la demagogia y el insulto. Como ya comenté en otra ocasión, además también hacen propuestas xenófobas y homófobas. Así nos va.
Y el otro día, en el debate entre Solbes y Pizarro vimos un espectáculo interesante. Vimos a un político de verdad y a un aprendiz que llega con ganas pero sin saber nada. Vimos a alguien que daba datos y a otro que sólo repetía las consignas del partido. Hubo momentos en que Pizarro me dio pena, no os creáis. Pero también hubo momentos en que me dio vergüenza ajena. Concretamente, a la pregunta de Solbes de cómo van a financiar la reforma fiscal dio una respuesta sonrojante (no me atrevo a reproducirla), que demostró que no sólo no tiene educación (exabruptos así no deberían soltarse en esos momentos), sino que tiene pocas ideas en lo que se refiere a economía. Os dejo el enlace de un editorial de El País para que leáis algunas cosas sobre ese debate.
Pero la izquierda debe dar las gracias a estas chapuzas del PP. Son las que nos aseguran que esta derecha ultramontana e incivilizada va a seguir otros cuatro años en la oposición.
Un abrazo.

sábado, febrero 16, 2008

Días de cine... español

Antes de entrar en materia, me gustaría comentar un par de cosillas. Como ya sabéis, Jiménez Losantos ha sido denunciado por injurias por Gallardón. Normal. Que una cosa es la libertad de expresión y otra muy distinta andar insultando a la peña. O sea, que hay que mantener las formas. Pero leyendo lo que el muy indecente había dicho, me encontré con una palabra llamativa. TAFANARIO. Utilizó la palabra "tafanario". Es rotunda, ¿verdad? Tafanario... No os digo lo que es, pero os dejo el enlace de la web de la Real Academia Española, para que, aprovechando que estáis en la red, busquéis su significado. Seguro que se os queda la misma cara de póker que a mí, y que podréis decir que Losantos es un pedante.
Otra cosa digna de ser mencionada es el hecho de que esta mañana tuvimos a Mariano en Asturias, concretamente en Oviedo. Parece ser que uno de los temas que trató fue el cambio climático. Lo que no sé es lo que pensará su primo de todo esto.
Bueno, dichas estas cosillas, entro en materia. Y hoy pensaba hablar de cine. Concretamente del cine español.
Hay una serie de temas tópicos en las conversaciones españolas, y el de la crisis del cine español es uno de ellos. Incluso hay quien dice que no ve cine español porque no es bueno (y se atiborran a palomitas viendo películas de Stallone), o que cuando una película española tiene éxito o incluso recibe buenas críticas dice cosas del tipo "no parece española" o "es la excepción". Se dice que en España no hay buenos actores, ni buenos directores, ni buenas historias...
Sin embargo, la película más taquillera de 2007 fue El Orfanato, cuyos derechos ya se han vendido a Hollywood. Vale, seguramente la segunda película española del ranking esta en el puesto veinte o por ahí, pero pensemos que estará luchando contra cinematografías infinitamente más poderosas y con más medios. Y nos guste o no, Mortadelo está funcionando, como en su momento funcionaron las de Torrente (y conste que me parecen todas ellas unas mierdas).
Que no hay buenos actores. Sobre esto, hay quien dice que eso se ve al no tener un actor para interpretar a Alatriste, pero creo que más que demostrar que no hay actores, el que viniera Viggo Mortensen demuestra que hay actores extranjeros interesados en venir a trabajar en películas españolas. Pero de eso hablaré más adelante. Sí hay buenos actores en España, e incluso hay algunos que logran trabajar fuera, en Estados Unidos (Antonio Banderas, Javier Bardem, Jordi Mollá, Penélope Cruz, Maribel Verdú, que pronto va a trabajar con Coppola, en menor medida Elsa Pataky y Paz Vega...) o en Francia (Victoria Abril, Sergi López...).
Otro motivo de crítica es el de los directores. Dicen que no los hay buenos. Pues la verdad, tanto Amenábar, como Amodóvar han hecho grandes películas (las mayores críticas hacia estos directores que he escuchado las pronunciaron precisamente quienes jamás vieron ninguna película suya). Y tanto ellos como otros tienen suficiente tirón internacional como para conseguir que actores extranjeros quieran trabajar con ellos. Acabo de mencionar a Viggo Mortensen, pero también puedo mencionar a otro "anillero" como Elijah Wood, que trabaja en la última de Alex de la Iglesia, o a Tim Robbins, que aparece en La vida secreta de las palabras de Isabel Coixet, o a Nicole Kidman que trabaja en Los Otros de Amenábar (producida, por cierto, por Tom Cruise, que también protagonizó el remake de Abre los ojos).
No hay historias, nos dicen. Pero los derechos de El Orfanato y de Rec. se han vendido a Hollywood para que hagan el remake, igual que se hizo hace unos años con Abre los ojos (que me encanta, por cierto). Y ésa es otra. En Hollywood tampoco sobran ideas, como se ve por el hecho de que hacen sobre todo remakes, secuelas (hasta hubo que inventar la palabra "precuela" para referirse a ciertas películas), y películas basadas en libros, cómics o en series de la tele. Recordemos algunas recientes: Piratas del Caribe (con dos secuelas), Ocean's Eleven (basada en una película más antigua y con dos secuelas), 300 (basada en un cómic), Rocky Balboa, John Rambo, La Jungla 4.0, se está rodando otra de Indiana Jones, se está rodando una segunda película basada en la serie Expediente X, se va a empezar a grabar una película basada en El Equipo A... Suma y sigue.
Cada vez va menos gente al cine, se dice también. Eso es verdad (os dejo la noticia). En España se han perdido muchos más espectadores que en el resto de la Unión Europea. Pero eso afecta a todo el cine, no sólo al español. Sinceramente, cuando se habla de que cada vez hay menos espectadores en las salas de cine es el único momento en el que me creo que el cine está en crisis. Pero no sólo el español, sino todo el cine en general. Y en este caso creo que no es sólo por las malas historias, o los malos actores, o los malos directores... Creo que es también por el precio. Hace unos días comentaba con una de vosotros tomando un café que cuando íbamos al instituto por quinientas pelas veíamos una peli y hasta podíamos comprar algo para comer o para beber. Ahora sólo la película ya cuesta más del doble.
Con lo barato que sale ir al videoclub a alquilar un dvd (gratis si lo sacas de la biblioteca del barrio) y con lo cómodo que se está en el sofá de casa.
Por cierto, os dejo un par de textos sobre cine español escritos por Alex de la Iglesia e Icíar Bollaín. También os dejo el texto que ellos critican (para que nadie diga que soy tendencioso, je, je).

sábado, febrero 09, 2008

¡Qué miedo!

Las campaña electorales suelen ser fuentes inagotables de temas sobre los que escribir. Y ésta no es una excepción. La gente no se corta a la hora de hacer promesas absurdas ni a la hora de fichar gente chunga. Por ejemplo, ahí tenemos a uno de los últimos fichajes del PP, concretamente para las listas de Albacete. Se trata de Dimas Cuevas, un periodista conocido por sus declaraciones homófobas. Pero es normal, está en la línea de lo que suele hacer el PP algunas veces (no muchas, afortunadamente), cuando actúa de brazo político de la Conferencia Episcopal.
Pero la gente que ya estaba también es de armas tomar. Ahí tenemos a Arias Cañete, que se dedica a hacer declaraciones xenófobas. Y luego nos quejaremos.
Pero su jefe también deja el pabellón alto en lo que se refiere a despropósitos. Esta semana hizo dos propuestas muy llamativas. Una, que los inmigrantes deberán firmar un contrato según el cual deberán cumplir con las costumbres españolas. Eso me deja una serie de dudas. La primera, si lo firmarán todos los inmigrantes. O sea, si lo firmarán no sólo los que vienen a currar, ganarse la vida y/o escapar de situaciones de dictadura, sino también los futbolistas, los empresarios, los jubilados ingleses y alemanes que vienen a retirarse a la Costa del Sol en barrios en los que no se habla una palabra de español... La segunda duda que me queda es muy sencilla: ¿Realmente hay alguna ley que pueda decir qué costumbres son propiamente españolas? No sé, creo que sería más sencillo que se les hiciera comprometerse a no delinquir... Esperad, ¿para eso no están las leyes?
Otra cosa que dijo Mariano es que va a seguir una política contra el cambio climático (¿qué opinará su primo de tal cosa?), y que va a plantar 500 millones de árboles. 500 millones. Que se dice pronto. No sé, me asaltan también algunas dudas. En primer lugar, ¿hay terreno público suficiente? Y si lo hay, ¿qué harán los amigos de Rajoy que se enriquecen con la recalificación de terreno público si va a hacer falta para esos árboles? ¿Hay suficientes jardineros o hay que traerlos del extranjero? En ese caso, ¿también tendrán que firmar el contrato de "españolidad", o, como los trajeron ellos no hace falta porque ya se sabe que son de fiar? Y lo más importante... ¿Quién va a contar los árboles para saber que no nos mienten?
Pero, no contento con eso, Mariano también dijo que va a impedir que los homosexuales adopten. En este caso, hay que reconocerle la originalidad, porque es un político que, en plena campaña, no promete derechos, sino que amenaza con restringirlos. Lo nunca visto.
Si es que cuando se ponen a prometer me dan un miedo...

viernes, febrero 01, 2008

Mariano, ese hombre

En realidad no quería hablar de este dibujo, pero me pareció divertido, así que lo pongo aunque no tenga demasiado que ver con lo que quería comentar. Es gracioso, aunque yo hubiera añadido dos muñecas más a la matrioshka. Pero en fin...
Pero hoy quería dedicarle el texto a ese gran hombre que ha cambiado nuestra manera de concebir la política nacional. Hablo, por supuesto, de ese gran estadista que es Mariano Rajoy, que algún día será un gran presidente de... su comunidad de vecinos.
No sé si alguna vez habéis entrado en la web del PP, pero en ella hay un enlace que va a intentar mostrarnos la cara amable del "líder" del partido. Si entráis en Rajoy TV se os abrirá una pantalla (o pestaña si utilizáis Firefox) que lleva directa a lo que podríamos llamar la página de Rajoy. Si entráis en el enlace que pone "El despacho de Rajoy" tendréis acceso a los gustos de Mariano. Y no tienen desperdicio.
En lo que se refiere a música, como uno de vosotros dijo, no es más que música de hilo musical. Que si Police, que si Joe Cocker haciendo una de los Beatles, que si Nacha Pop. Nada interesante, nada reciente. Nada bueno, en definitiva. No esperaba que me sorprendiera diciendo que le molan Iron Maiden o que escucha música house, pero no sé, esto me parece tópico, demasiado políticamente correcto. Nadie es tan insulso en sus gustos.
Pasemos al cine. En primer lugar, yo no creo que se pueda decir una película favorita, a lo mejor un género o un director, pero no una película concreta (además, casi cada día estamos viendo cine, así que de un día para otro puede cambiar nuestro ranking). Me sorprendió en lo de que una de sus películas favoritas es Tesis. Sinceramente, me dio miedo. En eso nos parecemos. Luego menciona El abuelo. En este caso, sigue en la misma línea de la música. Un cine sin intención de innovar ni de hacer nada nuevo. Lo típico. Pero entonces me sorprende: Dice que una de sus películas favoritas es (por favor, un redoble de tambor)... Regreso al futuro. Sí, amigos míos. Ésa. Una película de adolescentes. Y encima vieja. No sé, si quieres parecer enrollado, menciona alguna que suene a algún chaval que vote ahora por primera vez, tipo El señor de los anillos o algo así, pero no una de hace más de veinte años. Entre el cine de Orson Welles y American Pie hay muchas películas donde elegir, coño, pero no Regreso al futuro. No hace falta que digas que te gusta el cine de Akira Kurosawa, pero un poco de nivel, por favor. Se ganarían más votos con El Padrino que con ésa.
Pero es que además, yo soy muy mal pensado. Y entonces, me pregunto. ¿No intentará decirnos algo con esa peli? ¿No querrá decir que a él le gustaría volver al pasado y cometer menos errores, para así no haber perdido las elecciones anteriores?
Y entonces llegamos a los libros, y ahí es donde me da la risa. Cita como sus libros favoritos, los siguientes:
- Un best seller, La catedral del mar, de Ildefonso Falcones.
- Un libro de divulgación histórica, La Historia de España desde el Arte, de García de Cortázar (en este caso, me alegro de que por lo menos lea a un historiador de verdad, y no a Pío Moa, César Vidal o algún otro de esos terroristas culturales).
- Y La Democracia en América de Alexis de Tocqueville.
En primer lugar, los dos primeros son muy recientes, creo que de 2006 ó 2007. La pregunta malintencionada es obvia: ¿Es que antes no sabía leer? Hombre, no hace falta que se tire el rollo con El Quijote y esas cosas, pero bueno, creo que antes de 2006 ya se habían escrito algunos libros. En el caso del libro de Historia, creo que metió la pata, porque, para la mayoría de la gente, la Historia es algo ajeno y aburrido (por mucho que me duela). Ese libro no te va a dar votos, chaval.
Pero tampoco se los va a dar el de Tocqueville. En este caso por lo contrario. Por primera vez en toda la página web, Mariano se ha puesto pedante. Pero pedante chungo, mencionando algo que poca gente conoce.
Viendo todo esto, me asalta una duda. ¿Realmente Mariano es tan insustancial en sus gustos? ¿O quiere intentar rebajarse al mínimo común denominador de sus potenciales votantes? Si es esto último (casi seguro que sí, nadie es tan simple con las cosas que le gustan), creo que debería despedir al fulano que le recomendó que dijera estas cosas. Porque no creo que mucha gente se identifique con la mayoría de las cosas que menciona.
Seguid reflexionando para no votar cosas raras (que sé que uno de vosotros ya amenazó con votar a Izquierda Republicana).

domingo, enero 27, 2008

Imaginación al poder

En el más de un año que llevo escribiendo este blog he hablado de bastantes temas: Cine, literatura, música, más política de la que me habría gustado... Incluso algunas veces he colgado relatillos e incluso algún poema que había salido de mi calenturienta mente. Sin embargo, creo que nunca he escrito sobre televisión, al margen de alguna queja sobre las horas a las que acaban las películas en Televisión Española o Antena 3. Hombre, si tengo que ser sincero, tampoco veo mucho la tele, sólo veo los informativos mientras como o ceno, y después de cenar puedo ver alguna película o alguna serie. Y de esto quería hablar hoy: De las series (lo cual no deja de ser triste, porque ayer vi Ciudadano Kane). Concretamente de las norteamericanas, porque hace tiempo que no veo series españolas.
Llevan un tiempo hablándonos de que los guionistas americanos están en huelga. Pues bien... Yo os aseguro que llevan años en huelga. Porque todas las series son iguales. Salvo excepciones, todas pueden catalogarse en dos tipos: De policías (o en su defecto, de los que meten a "los malos" entre rejas) y de médicos. Cuando alguna serie se intenta salir de esos temas, lo hace copiando algo que ya se había hecho antes, como en el caso de Men in trees, que no es más que la versión femenina y fashion de Doctor en Alaska. O llenando cada capítulo de pajas mentales y cosas demasiado raras, como en Perdidos (¿alguien puede decirme qué fuman los guionistas de esa serie?).
Dentro de la tipología de las series de los que meten a los delincuentes entre rejas, Shark es un poco original, porque el fulano en cuestión es fiscal, no madero.
Pero el caso de Numbers ya es la leche. Buscando la originalidad, se intenta hacernos creer que unos matemáticos van a colaborar con el FBI. Eso significa que van a intentar que nos traguemos que van a hacer cosas un tanto estrafalarias. Una vez se encontraron una llave de un coche, y, en lugar de llevarla al concesionario para saber de qué coche es, deciden hacer un algoritmo basado en la Ley de No-sé-quién, que ya son ganas de marear la perdiz, para descubrir qué coche abria.
En las series de policías, las distintas versiones de C. S. I., por mucho que nos gusten, demuestran la falta de originalidad: Cuando el formato original funcionó, se "abrieron franquicias" en otros sitios. Y el resto de las series producidas por Jerry Brukheimer van de lo mismo. Son Caso Abierto y Sin Rastro, también de maderos.
Dexter, basada en las novelas de Jeff Lindsay, es medio original (pero claro, la idea no es de los guionistas, sino de Lindsay). En este caso, el policía es a la vez un psicópata que mata a los delincuentes que han salido impunes. Sin salirse de la temática de policías, intenta mostrarnos a uno que está justo en el límite.
Las series de médicos suelen gustarme menos. Sí me gusta House, pero si nos fijamos, no es del todo original. Me explico: Los creadores de la serie reconocen que House se basa... ¡en Sherlock Holmes! Parece un contrasentido, pero si habéis leído los relatos de Arthur Conan Doyle, recordaréis que Holmes siempre llegaba a conclusiones sobre sus interlocutores a partir de la deducción, justo como hace House. O sea, que una vez más, nos encontramos con una clara falta de imaginación.
Anatomía de Grey es una serie con la que no puedo. Joder... si están todo el día amargados. Me daría miedo acabar en ese hospital. Igual me curan las heridas pero me deprimen, los muy desgraciaos.
¿Y no hay series de otro tipo? Pues sí. Por ejemplo, hay dos sobre dos tías que hablan con los muertos: Entre fantasmas y Medium. La serie es, en esencia la misma, pero mientras que en la primera la protagonista lo hace por altruismo (digamos que es "autónoma"), la segunda lo hace para la fiscalía o algo así (hace tiempo que no la veo, así que no puedo dar demasiados datos), así que es "funcionaria".
Bueno, por hoy ya está bien. Sé que debería escribir sobre política, que estamos en precampaña, pero estoy muy liado y no estoy para hacer grandes argumentaciones, no me dan ni la cabeza ni el tiempo.
Seguid cuidándoos.

miércoles, enero 23, 2008

Victimismo

Esta semana no se me ocurría nada sobre lo que escribir, y tampoco tenía demasiado tiempo para dedicarle al blog, así que os cuelgo el editorial de El País de anteayer (21 de enero), titulado, como podéis ver, "Victimismo", y que tomé de esta dirección.

La jerarquía de la Iglesia católica está propagando la idea de que el rechazo de la religión y el anticlericalismo se están extendiendo en España por acción del Gobierno. Es una idea falsa e interesada.
El abandono de la moral católica ha sido un largo proceso en el que, más que los gobiernos, han pesado factores como el desarrollo económico o la penetración de los modos de vida seculares vigentes ya mucho antes en Europa. También el hecho de que la historia de la Iglesia esté asociada en España con los episodios más oscurantistas del pasado, remoto e inmediato: desde la persecución de judíos, moriscos y conversos hasta el apoyo al franquismo, sin que la jerarquía haya tomado hasta hoy ninguna distancia. Confundir el desinterés social hacia la fe con el anticlericalismo es presentar como víctima a la Iglesia, para no reconocer la responsabilidad de una jerarquía incapaz de reflexionar sobre su mensaje para atraer y conservar nuevos fieles.
El trato recibido por la Iglesia en España no sólo no justifica las denuncias de persecución que regularmente repiten algunos obispos, sino que, antes por el contrario, constituye un motivo de reproche al Gobierno. El sistema de financiación pactado recientemente por el Estado ha renunciado al principio de que la Iglesia católica debe mantenerse por sí misma, consolidando un privilegio de discutible constitucionalidad y de imposible generalización a otras confesiones. Por otra parte, las repetidas visitas de miembros del Ejecutivo al Vaticano durante esta legislatura han sido una deferencia discutible, que ha podido interpretarse como debilidad. Sobre todo cuando, al mismo tiempo que tenían lugar, una parte de la jerarquía española se enfrentaba con el Gobierno recurriendo a medios políticos, no pastorales. O cuando el propio Gobierno renunciaba a cumplir con algunas de sus promesas electorales, como la aprobación de una ley de plazos para el aborto o la eutanasia.
La insistencia en airear una persecución imaginaria no es inocente. Los obispos españoles que están detrás de esta estrategia pretenden disfrazar como legítima defensa de la fe católica lo que no es, en realidad, más que una meditada ofensiva, perpetrada desde su modo ultramontano de entender esta fe, respecto a las relaciones de la Iglesia con el Estado. El giro doctrinal que está introduciendo el papa Ratzinger ha dado a los prelados españoles un espaldarazo que, entre otras cosas, convierte en bizantina la discusión sobre si existen diferencias de posición entre ellos y la curia romana.
Ratzinger ha hecho saber que se propone la reconquista católica de los países del sur de Europa, entre ellos España. Dentro del marco de la libertad religiosa consagrada por la Constitución, está en su derecho. Fuera de ese marco, el proyecto de Ratzinger es una agresiva reformulación del integrismo, un órdago anacrónico y gratuito del que la Iglesia será la ejecutora, nunca la víctima.

Estoy totalmente de acuerdo con lo que se dice en este texto, y creo que lo expresaron bastante mejor de lo que yo lo había hecho hace algunas semanas. En definitiva, que no tiene sentido que sigan quejándose cuando lo tienen todo. Por cierto, en su columna de El País Semanal del domingo, Javier Marías escribió, con su lucidez habitual, algo que tiene bastante que ver con este tema. Ahí os lo dejo.
Seguid cuidándoos.

jueves, enero 17, 2008

Últimas ocurrencias

Resulta que en Francia ya nacen más niños fuera del matrimonio que dentro. Eso, unido al hecho de que su presidente se ha separado de su mujer para arrimarse a una modelo, si sucediera en España, haría que la jerarquía eclesiástica dijera que el Gobierno no sólo no apoya a la familia, sino que quiere destruirla. Pero en Francia la Iglesia está domesticada.
Sin embargo, aunque parezca que no, aquí también se piensa en la familia. Sí, porque Mariano ya ha dicho que, cuando gane (fijaos en que no usa el condicional, no dice que lo hará "si gana"), va a crear un Ministerio de la Familia. La verdad, cuando escuché la noticia me vinineron a la cabeza imágenes en blanco y negro. Porque esa idea, además de demagógica, innecesaria y, por qué no decirlo, peregrina, me suena un tanto anacrónica. Me recuerda a los tiempos en los que el Franquismo regalaba casas a los que más hijos tenían.
Pero no es la única ocurrencia que ha tenido Mariano en los últimos tiempos. La más reciente es la de dejar a Gallardón fuera de las listas. Hay que fastidiarse. Para uno un poco civilizado que hay en ese partido... Pero todo esto nos da medida de la capacidad de liderazgo del de la barba. Si se plegó al órdago de Esperanza, es que no tiene autoridad ni dentro de su propio partido. Y digo yo... Si no es capaz de imponer su criterio ni a la Barbie Tercera Edad, ¿cómo espera estar preparado para gobernar un país?
Pero eso también tiene otra lectura, claro. Si Gallardón y Aguirre se peleaban por ir de diputados, a lo mejor es que no les interesa tanto Madrid como intentaron aparentar en las elecciones autonómicas y municipales. A lo mejor los madrileños deberían preguntarse en manos de quiénes están...

domingo, enero 06, 2008

El vuelo del halcón


Menuda papeleta para esta semana. Por un lado, tengo que defender mi texto anterior (por cierto, Pedro, si quieres seguir rebatiendo lo que escribí en él, estoy dispuesto), y por otro, tengo que escribir el que me hubiera gustado colgar la semana pasada. Así que allá voy: Me gustaría hablar hoy del concierto que dieron Saratoga el pasado día 29 en la sala Albéniz de Gijón. Para haceroslo un poco más llevadero, voy a intercalar un par de fragmentos de un relato mío.
La verdad es que tenía un poco de miedo, porque después de todos los cambios que ha sufrido el grupo en los últimos tiempos, no sabía con qué me iba a encontrar, pero bueno, pensaba, el disco no suena muy distinto a los anteriores, así que en directo no habrá demasiados cambios. La verdad, decir que de los músicos que grabaron el primer disco sólo queda uno, no es demasiado raro para una banda formada hace quince años. Lo chungo es tener en cuenta que, de los músicos que grabaron el penúltimo disco, sólo queda uno. Por eso, mi mayor miedo era saber si los nuevos músicos (el cantante Tete Novoa y el guitarrista Tony Hernando, además del batería Andy C., que ya había tocado con Saratoga durante la gira anterior), estarían a la altura de los anteriores, y, sobre todo, cómo sería el repertorio.
Llegamos a la sala (que primero fue cine, luego restaurante y que ahora es discoteca y sala de conciertos) a eso de las nueve menos cuarto de la noche y las puertas ya estaban abiertas, dejamos las cazadoras en el guardarropa y nos dirigimos tan cerca del escenario como pudimos. La gente que estaba allí ya era mucha, lo que nos resultó bastante llamativo, porque era muy temprano. Es cierto que en la entrada ponía que el concierto era a las nueve de la noche, pero, normalmente, eso supone que a esa hora se abrirán las puertas, no que a esa hora va a empezar el concierto. Pero esta vez nos equivocamos, poco después de las nueve comenzó a sonar una intro que nos sonaba desconocida (el último disco, VII, no tiene ningún tipo de introducción), y los músicos salieron al escenario.
El concierto arrancó con "El vuelo del halcón", la primera canción de su último disco, con un Niko del Hierro (bajista) sonriente, un cantante que deja el pabellón muy alto, con un guitarra que aprueba con nota el marrón de tener que sustutuir al genial Jero Ramiro y con un batería que ya en la gira anterior nos había demostrado su calidad. Continuó el concierto con dos canciones de su genial disco Agotarás, "Tras las rejas" y una durísima "A morir", dejando claro algo que veríamos durante toda la noche, que se iban a alternar las canciones nuevas con unas cuantas (bastante) antiguas y no necesariamente imprescindibles, demostrando lo que habían dicho por activa y por pasiva tanto los músicos que se fueron como los que se quedaron: que no había habido tiranteces entre ellos y que no iban a pelearse por los derechos de las canciones, de modo que pudieron tocar también las canciones que había compuesto Jero. Verdaderamente sorprendente me resultó escuchar la canción "Mi ciudad", también compuesta por el antiguo guitarrista, ya que en la gira anterior no la tocaban (y creo que tampoco la tocaban en la gira de El Clan de la Lucha).

“Una a una fueron cayendo muchas canciones que (…) recordaba y otras, más recientes, que no le sonaban tanto. Himnos para casi todos los que se habían congregado allí para verlos. [Algunas] (…) le hacían recordar los primeros conciertos. Otras (…) le eran más desconocidas (…). La gente saltaba mientras la música sonaba, e incluso Lucía se olvidó en algunos momentos de su habitual seriedad para saltar también, sintiéndose como una adolescente en medio de una vorágine de pasión, fanatismo y locura.”


A la segunda canción, el sudor me caía a chorros, a la tercera ya me tuve que quitar la sudadera. No paraba de saltar (muy buen ejercicio físico para escapar del look "turronero" que se nos queda a todos en estas fechas). Escuchaba cómo interpretaban las canciones más recientes ("Dueño del aire", "Gran Mago"...) alternadas con otras más antiguas (la genial y antigua "Perro traidor", "Ángel de barro", "Heavy Metal", "Resurreción", "Maldito corazón", precedida por un prólogo de ritmo un tanto bluesero,...).
Me pareció sintomático que del penúltimo disco, Tierra de lobos, sólo tocaran una canción, concretamente "Ave Fénix". Digo esto porque creo que los miembros de Saratoga considerarán dicho disco igual que lo consideramos sus fans: un disco que no estaba a la altura de lo que se esperaba de ellos y que supuso que ciertos músicos decidieran irse de la banda. No obstante, creo que los cambios vinieron bien al grupo, ahora se ve una cohesión mayor entre ellos que la que había en la gira anterior. Niko, el único miembro fundador que queda, parece que disfruta mucho más en el escenario, y el sonido es muy compacto, a diferencia de lo que sucedía en los tiempos de Tierra de Lobos.
La canción "Las puertas del cielo" sirvió para presentar a la banda y para que Tony tocara el riff que Eddie van Halen incluía en la canción "Beat it" de Michael Jackson, tras lo cual tocaron "Ángel de barro" y se fueron del escenario.

“Cuando acabaron de tocar (…) [el cantante] se despidió y se fueron del escenario. A Lucía ese rollo de los bises siempre le había parecido una tontería, eso de “ahora me voy, ahora vuelvo” no le gustaba nada. Así que disfrutó cuando volvieron a salir los cuatro músicos."

"¿Qué pueden tocar ahora, si ya lo han tocado todo?", me preguntó uno de mis colegas. Yo hice mi apuesta para los bises, y he de reconocer que sólo acerté la canción con la que terminaron. Volvieron con la canción de su último disco "Sigues estando (en mi vida)", con un Andy que comienzó el tema tocando los teclados (esto sí que es algo nuevo en Saratoga). Y para finalizar el concierto, como no podía ser de otra manera... "Vientos de guerra".
El sabor de boca que nos quedó fue inmejorable. No podía haber sido mejor, ni desde el punto de vista del repertorio, ni del sonido, ni de la calidad de los músicos.
Tete, que es discípulo de Leo Jiménez, el cantante anterior (os dejo el enlace a su biografía en la web de su nuevo grupo, Stravaganzza), mantiene el tipo muy bien, tiene una voz muy potente, pero creo que imita demasiado a su maestro, incluso en las poses sobre el escenario. Cuando encuentre su propia personalidad, será un gran cantante. Pese a todo, supera con creces el reto de sustituir a su maestro, y hace suyas canciones tan difíciles como "Maldito corazón" o "Perro traidor".
Por su parte, Tony es un guitarrista genial, quizá no tanto como Jero pero sí muy bueno. No obstante, sí me gustaría comentar que en ciertas canciones cambió los solos de Jero por otros nuevos. En este caso, no sé qué postura adoptar. Por un lado, como guitarrista que intento ser, estoy seguro de que yo haría lo mismo, adaptaría las canciones a mi manera de tocar y haría unos solos diferentes a los originales. Pero por otro lado, como fan del grupo, a mí me gusta oir los solos tal y como los escucho en los discos y tal y como los escuché las otras cuatro veces que vi a Saratoga en concierto. No sé, eso dependerá de los gustos, pero entiendo la postura de aquellos fans que se quejan de esos cambios.
El único fallo que tuvo el concierto fue que empezó demasiado pronto, y si empieza pronto, evidentemente, acaba pronto: a las once y cinco u once y diez ya estábamos fuera. Pero bueno, en Gijón sobran cosas que hacer un sábado de noche. Aunque te piten los oídos.
Y este concierto me sirvió también para ver que me hago viejo: las agujetas en las piernas de dar saltos me duraron casi hasta el jueves. Si es que no se puede cumplir años...

domingo, diciembre 30, 2007

Todos nos equivocamos menos ellos

La verdad es que hoy quería hablar de Heavy Metal. Es una buena época para los que nos gusta esa música: Que si Arturo Pérez-Reverte dice que está descubriendo cosas muy interesantes en sus canciones, que si una gótica ganó el Gran Hermano, que si Saratoga hacen unos conciertos apoteósicos (¡¡el de anoche fue la leche!!)... Pero no puede ser. Resulta que las noticias de hoy me obligan a hablar de otras cosas.
Porque supongo que sabéis que hace un rato se celebró en Madrid un "Acto en favor de la Familia Cristiana". Es decir, un evento en el que la jerarquía eclesiástica critica a todo aquél que no acepte sus ideas y, más particularmente, al Gobierno que lo permite.
A lo largo del acto se cuestionaron ciertas actuaciones del Gobierno, como la Ley de Matrimonios Homosexuales. En este caso considero que es algo particularmente grave: Al criticar esta ley no se reivindica un derecho, sino que se pide que otros ciudadanos no lo tengan (por cierto, sigo esperando que alguien me diga en qué ataca esa ley a las familias "tradicionales").
Sinceramente, todo este embrollo me parece llamativo. No comprendo por qué para reivindicar una manera de pensar es necesario insultar a los que piensan de manera diferente, que es, en definitiva, lo que se hizo esta mañana. El mensaje subyacente era claro: "Si no pensamos y actuamos como dice la Iglesia, estamos equivocados. La verdad sólo la tienen Ella".
¿Realmente la política del Gobierno perjudica a la Iglesia (sobre todo si recordamos que este Gobierno aumentó el porcentaje del IRPF que va a las arcas de la Iglesia de un 0,52 a un 0,7%, además de realizar ciertas concesiones en materia educativa)? ¿Realmente el dar derechos a un grupo de ciudadanos supone que los demás vean los suyos menoscabados? No lo creo.
Teniendo en cuenta que, a nivel europeo, la Iglesia española es la que más ayudas recibe por parte del Gobierno de su país, creo que la jerarquía debería considerar que no está bien este sistemático ataque al que somete al Ejecutivo.
¿Para cuando un Estado verdaderamente laico?

sábado, diciembre 22, 2007

España paralizada

Queridos lectores, ya me tenéis otra vez aquí. Con el invierno recién empezado, nos encontramos con un fin de semana en el que toda España se encuentra paralizada por algún motivo. Hoy, por la Lotería de Navidad (a mí tampoco me tocó nada), es decir, que hoy es el día de la salud, de "no me tocó nada, pero por lo menos tengo salud". Mañana será por el partido entre el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona.
Y de eso quería yo hablar. Del hecho de que mañana nadie va a pensar en nada que no sea ver a 22 millonarios corriendo por un campo. La verdad es que es llamativo. Con todas las cosas de las que hay que hablar, los problemas de los equipos de fútbol monopolizan la atención. Es más importante saber la vida de tal o cual jugador que conocer los problemas de nuestra sociedad. Se hace más caso a las palabras de cualquier futbolista analfabeto que a las de cualquier intelectual. Se dedica más tiempo en los informativos a hablar de la "actualidad de los equipos" (aunque no haya noticias reales que contar sobre ellos y sólo se hable de que fueron a entrenar) que a hablar de las demás noticias.
Y luego se arman unos debates entre los aficionados que llaman la atención. Que si tal futbolista no siente los colores, que si sólo les interesa el dinero... Y claro, así luego si un jugador se va a otro equipo se mosquean. Alguien me justificaba una vez que Figo era un vendido por irse a otro equipo... poco después, esa persona cambiaba de trabajo para cobrar más (y yo me pregunto, ¿había tanta diferencia entre uno y otro?).
La verdad, me molesta mucho ver la cobertura mediática que reciben los futbolistas, pero sobre todo me molesta su arrogancia. Su convicción de que son mejores que los demás. Como cuando Raúl exigió a un policía que llamara al alcalde de Madrid para que él pudiera subirse a la Cibeles a celebrar un título (por la tele no se le vio decir "tú no sabes quién soy yo", pero casi apostaría a que lo dijo). Evidentemente, el policía no le hizo ni puñetero caso, pero la pena es que tampoco le dijo algo así como "¿Me subo yo a la mesa de tu comedor a bailar bakalao? ¿Pues por qué tienes que subirte tú a la estatua, imbécil?".
También me resulta sorprendente la chulería con la que los futbolistas de la selección van a participar en los campeonatos. Van en plan "nos los vamos a comer sin pelar", y al final acaban cayendo en cuartos (con suerte), eso sí, sin que el seleccionador se plantee ni de lejos dimitir o algo parecido.
No me entendáis mal, no me parece mal que exista el fútbol ni nada por el estilo. De hecho, ciertos partidos me parecen una excusa perfecta para quedar con los colegas para tomar unas cervezas. Lo que me parece mal es que se le dé tanta importancia, que hubiera momentos en los que nos intentasen convencer de que era de "interés general" (¿os acordáis?), o que cuando un equipo no puede hacer frente a sus deudas, los poderes públicos los financien (que digo yo que si son sociedades anónimas, deberían serlo para todo, ¿no?).
Pero claro... cuando veo gente que celebra las victorias de los equipos (y no siempre de los equipos de su ciudad), me asalta la misma duda: ¿Cobrarán algo de la prima que cobran los futbolistas o sólo es que son unos primos?.
Espero encontrar algún día la respuesta.
Felices fiestas.

lunes, diciembre 17, 2007

Vivan las "caenas"

Dice el informe PISA que los estudiantes españoles no entienden lo que leen. Probablemente sea verdad. Pero yo creo que el problema no es sólo que no entiendan lo que leen, sino que eso repercute en que no sean capaces de hacer una valoración crítica de aquello que están leyendo. No sé, a lo mejor todavía soy lo bastante joven como para creer en ciertas cosas, pero como (proyecto de) profesor que soy, considero que, por encima de que los alumnos aprendan cuatro nombres y cuatro fechas, lo más importante que tendrían que aprender es a pensar por sí mismos y a tener cierto sentido crítico de cara a entender, no sólo lo que leen, sino todo lo que se desarrolla a su alrededor.
Esto viene porque últimamente se están viendo en la política nacional ejemplos de falta de sentido crítico. Uno de ellos es el caso del alcalde de Totana y su implicación en un caso de corrupción. Sí, porque resulta que detuvieron al fulano por andar trincando lo que no debe, y la gente en lugar de ir a la puerta de la cárcel para cagarse en la madre que lo parió por robar de las arcas públicas y por traicionar la confianza de sus votantes, se manifiestan para darle su apoyo y para insultar al Gobierno, porque claro, todo lo que no beneficia a ciertos partidos, es culpa del Gobierno. No voy a entrar ahora en qué partido tiene más casos de corrupción abiertos (todos sabemos cuál es), pero creo que es necesario, por aquello de la salud democrática, que sepamos ser críticos con nuestros gobernantes y exigirles que no nos roben, independientemente del partido al que pertenezcan. Pero no, resulta que hay gente que está dispuesta a aceptar que sus gobernantes roben y a apoyarles pese a todo, como cuando se gritaba antaño aquello de "Viva mi dueño" o de "Vivan las 'caenas' "
Otro ejemplo, pero no de falta de sentido crítico sino de deseo de que ese sentido crítico no exista, lo vemos todos los días cuando Acebes habla a la ciudadanía pensando que todos somos imbéciles. Sí, cuando habla de que este Gobierno negocia con ETA (y digo yo, ¿si se negociara con ETA, habría atentados? pensad en ello), olvidando que el suyo sí que lo hizo y sí que concedió beneficios penitenciarios a etarras (¿os suena el nombre de Juan Priede? lo mató un etarra que había salido de la cárcel con una redención de condena firmada por Mayor Oreja). Todo eso significa que Acebes piensa que todos somos gilipollas y no nos enteramos de que nos intenta vender la moto de mala manera. Y que cree que, por mucho que nos mienta, seguiremos aceptando lo que dicen él y sus acólitos.
En fin... qué falta de decencia.

Ah, otra cosa... ¿Habéis leído el último artículo de Arturo Pérez-Reverte? Pues hacedlo. Es una pasada.

miércoles, diciembre 05, 2007

Un poco de literatura.

Hace un mes o poco más estaba yo con una de vosotros en la Biblioteca Jovellanos, y entonces ella me preguntó (tú me preguntaste) qué libro le recomendaba. Me quedé cortado y salí de la situación como pude. Entonces me paré a pensar. Es relativamente fácil recomendar alguno de esos libros que, supuestamente, todos deberíamos leer antes de morir, y entonces a todos se nos llena la boca recomendando Don Quijote o la Iliada o Fausto, que son libros estupendos pero que, normalmente, se dejan para cuando haya más tiempo. Sin embargo, muchas menos veces no nos paramos a pensar en esos libros que podríamos leer aquí y ahora, que podemos leer en los ratos libres que nuestras obligaciones nos dejan. Por eso, hoy me gustaría hacer una breve lista de libros, algunos bastante recientes, que se pueden leer ahora, sin necesidad de esperar a tener más tiempo para dedicarles. Esto significa que, si a alguno de vosotros no le interesa este tema, puede perfectamente dejar de leer y esperar a mi próximo texto.

Me resulta muy fácil recomendaros cualquier libro de Gabriel García Márquez. Todos sabéis que es mi escritor favorito. Pero si os tuviera que recomendar algún libro, evidentemente, sería el mejor: Cien años de soledad. Sin embargo, tal vez sea un tanto denso, así que os recomiendo Crónica de una muerte anunciada, o el más reciente, Memoria de mis putas tristes. Los dos son muy breves, y son una buena manera de disfrutar con la prosa del maestro.

Siguiendo con mi escritores de cabecera, debería recomendaros algo de José Saramago. Muchos decís que es demasiado complicado, pero creo que si leéis El Evangelio según Jesucristo o El hombre duplicado, podéis cambiar de idea. Las intermitencias de la muerte también es muy recomendable.

Umberto Eco es otro de mis escritores preferidos. Sin duda, el libro que resulta más interesante es El nombre de la rosa, libro sobre el que, además, se hizo una película que está muy bien. Otro libro suyo que también es muy bueno es Baudolino.

Arturo Pérez-Reverte es otro autor que me gusta bastante, aunque debo reconocer que me gustaba más de lo que me gusta. No voy a recomendaros lo que está de moda, los libros de la serie del Capitán Alatriste (que, desde mi punto de vista, son sus libros más flojos), sino que voy a recomendaros las que, seguramente, sean sus mejores novelas: El club Dumas (sobre el que se hizo una película bastante prescindible, La novena puerta), La piel del tambor (cuyos personajes inspiraron a los protagonistas de la desafortunada serie de televisión Quart) y El pintor de batallas, sin duda una de sus novelas más duras (uno de vosotros me decía una vez que, seguramente, fuera la novela que escribió para no suicidarse). Algunas de sus novelas cortas también son muy interesantes, como la divertidísima La sombra del águila y la espléndida El húsar, más interesante si cabe porque es la primera novela que escribió. Ambos relatos se encuentran recopilados, junto con otro par más en Obra breve.

Debo reconocer que Mario Vargas Llosa es un tipo que me cae bastante gordo, aunque nunca tuve demasiado claro el motivo. Sin embargo, sus tres novelas más recientes son interesantísimas. Se trata de Travesuras de la niña mala (genial, gracias por recomendármela Pedro), El Paraíso en la otra esquina (muy buena) y la durísima La fiesta del Chivo. Cualquiera de ella me parece estupenda.

Un autor poco conocido pero al que vale la pena acercarse es el antropólogo Nigel Barley. Este tío, recién terminada la carrera, se largó a estudiar a un pueblo perdido en mitad de África. En su libro El antropólogo inocente, a medio camino entre la novela, el diario y el libro de viajes, nos cuenta sus desventuras por esos mundos, desventuras debidas a su falta de experiencia, a una cierta torpeza y a grandes dosis de mala suerte.

George Orwell, que luchó en la Guerra Civil española como voluntario de las Brigadas Internacionales, nos dejó un par de novelas también muy interesantes. Una se titula 1984, y es la novela en la que aparece la figura del Gran Hermano. Pero la que más me gusta no es ésa, es Rebelión en la granja, una crítica acerada y muy divertida contra el stalinismo, con más valor porque está hecha por un comunista, es decir, por alguien que, supuestamente, debería apoyar esa dictadura.

Ahora vamos a fijarnos en cosas un poco más antiguas. En mi infancia (y también después) disfruté mucho con los libros que Arthur Conan Doyle escribió sobre el detective Sherlock Holmes. La ventaja de estos textos es que la mayoría son relatos cortos, y las novelas tampoco son demasiado largas. Si tenéis oportunidad, echad mano de un mastodóntico libro de más de mil páginas titulado Todo Sherlock Holmes, editado en el 2003, y en el que se recogen todos (repito, todos) los relatos y novelas que Doyle escribió sobre Holmes y en el que, además, hay un interesante estudio preliminar. Pero si sólo queréis tener un breve contacto con el detective, leed Estudio en escarlata, que es la novela corta en la que el personaje de Holmes es "presentado en sociedad". En ese libro, Holmes conoce al que acabará siendo su mejor amigo y también su biógrafo, el doctor Watson.
Además, sobre Holmes escribieron una gran cantidad de libros otros autores diferentes de Arthur Conan Doyle, empezando por su hijo Adrian. Si os interesa conocer la visión del personaje que tienen otros escritores, os recomiendo una recopilación bastante interesante que hicieron Isaac Asimov y otros, titulada Sherlock Holmes a través del tiempo y el espacio. En ella se incluyen relatos muy entretenidos y divertidos. Cuando yo la leí, la saqué de la Biblioteca Jovellanos; sin embargo, según la base de datos que pulula por internet, ese libro ya no está allí (de vosotros depende fiaros o no).

Otro escritor del XIX bastante interesante es, sin duda, Edgar Allan Poe. Sus relatos cortos son geniales, aunque debo reconocer que conozco poco su faceta como poeta. El "problema" con Poe es que siempre sabe a poco, siempre apetece leer otro relato más.

Sin salirnos de ese siglo, tenemos ahí a Alejandro Dumas. Desde luego, su mejor novela es El conde de Montecristo, pero ése es otro libro de ésos que dejamos para cuando haya más tiempo. Si os interesa conocer lo más famoso de su obra, echadle una ojeada a Los tres mosqueteros, aunque sé que es un libro que resulta más interesante cuando somos más jóvenes.

Para terminar, os voy a recomendar uno de mis libros favoritos: El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, libro cuyo argumento se puede resumir diciendo que es la historia del chaval que vende su alma al diablo para no envejecer. Es genial, creo que es la novela que os recomiendo de manera más encarecida.

Con esto termino. Espero que los disfrutéis. Sé que faltan muchos libros por citar (¿dónde están nuestros monstruos favoritos, Drácula y Frankestein? ¿o aquel pendón, excesivamente joven, llamado Lolita?), pero el texto ya era demasiado largo. Otra vez será.
Ah, y que nadie me diga eso de que "si hay película, para qué voy a leer el libro".

Por cierto, ya que hablamos de libros. Resulta que Victor Manuel sacó un libro, titulado Vivir para cantarlo, en el que se recopilan todas las letras que escribió, incluyendo la polémica letra que dedicó en 1966 a Franco. Dijo en una entrevista que la incluía porque le resultaba muy fácil explicar a sus fans por qué la incluía, mientras que si no la hubiera incluido le habría resultado más difícil explicar el motivo a la ultraderecha. No dijo a quién se refería cuando hablaba de ultraderecha, pero todos sabemos a quiénes dirigía sus palabras. A ésos que, para que no se les note todo lo que esconden, dicen que son los demás los que tienen cosas que esconder.

domingo, diciembre 02, 2007

El mundo no está loco... Está imbécil

Uno de mis queridos lectores me decía la otra noche que vaya vago que era yo, que llevaba ya casi diez días sin escribir nada. Mi respuesta (o más bien, mi excusa, para qué nos vamos a engañar) fue que con tantos temas, no sabía por cuál decidirme. Al final te hago caso, camarada, y voy a hablar un poco de todo:
En primer lugar, quería referirme a la promesa electoral de Rajoy. Sí, ya sabéis, ésa de que va a bajar los impuestos. Esta derecha siempre es igual... Siempre beneficiando a los ricos. Porque claro, como bien sabéis, toda bajada de impuestos supone que todos los ciudadanos tengan más dinero para gastar, pero eso no significa que beneficie a todos por igual. Es decir. Con menos impuestos, los servicios públicos tienen menos financiación, así que, a la larga, la bajada de impuestos beneficia a los que hacen uso de esos servicios públicos en menor medida, es decir, los ricos, que mandan a sus hijos a colegios privados y que curan sus enfermedades en clínicas privadas. O sea, que les importa un carajo que los colegios y hospitales públicos tengan menos dinero.
En segundo lugar, me gustaría hablar de ese tal Alcaraz. Ése que cuando ETA mata, en lugar de manifestarse contra el terrorismo, se manifiesta contra el Gobierno. Ése que dice dirigir una Asociación independiente pero que ayuda al PP en su campaña de insultos al PSOE. El mismo que decía que su juicio por injurias pondría muy contentos al Gobierno y a los terroristas. Pero en eso se equivocaba. Su juicio pone contentos a todos los que creemos que los culpables del terrorismo son los terroristas y a todos los que pensamos que lanzar muertos contra los rivales políticos es de mal gusto. Además, me gustaría que Alcaraz algún día, a ser posible sin ponerse demasiado colorado o sin que se notara que se aguanta la risa, explicara por qué no convocó manifestaciones contra el PP si su Gobierno también negoció con ETA y fue el único Gobierno que concedió beneficios penitenciarios reales a etarras condenados (no voy a entrar en polémicas, leedlo aquí). Por cierto, Alcaraz estará hoy contento, porque tiene otro muerto que lanzar contra el Gobierno. Alguien que, por cumplir con su trabajo, fue asesinado por las espalda, porque los disparos de los cobardes se reciben siempre por la espalda.
El tercer tema que quería comentar hoy entronca con algo de lo que ya hablé hace algunas semanas. Quería hablar de esos científicos que fueron denunciados por investigar con células madre. Hay que fastidiarse. Si recordáis, hace un par de semanas hablaba de que todavía hay mucha gente que no acepta lo que dice la ciencia. Pues resulta que ahora ya no sólo no se acepta lo que dice la ciencia, sino que encima se intenta evitar que avance. Todos sabemos que la investigación con células madre puede ser la respuesta a ciertas enfermedades congénitas, así que no veo por qué la investigación debe verse retrasada si va a redundar en el beneficio de toda la sociedad. Pero tampoco es para quejarse: hace unos pocos siglos, esos científicos hubieran acabado en la hoguera.
Y seguro que aún hoy hay quien desearía que acabaran allí.
Nota: Hoy, día 5 de diciembre nos encontramos con dos noticias, una buena y una mala: la buena, que dos de los etarras que atentaron el sábado han sido detenidos en Francia. La mala, que, desgraciadamente, el segundo guardia civil también ha fallecido.

martes, noviembre 20, 2007

Por suerte, los sueños, sueños son

Ahora que ya sé por qué mi natural rival político no ha escrito ningún comentario en este blog en los últimos tiempos (suerte con ese congreso, ya me contarás a la vuelta), ya no tengo motivos para esperar antes de volver a escribir. No obstante, tampoco se me ocurría nada sobre lo que hacerlo. Pero, una vez más, las musas volvieron a iluminarme (porque si no llegan a hacerlo, a mí no se me hubiera ocurrido nada, je, je). Hace un par de noches tuve un sueño un tanto estrafalario, de modo que voy a compartirlo con vosotros, pero eso sí, convenientemente vestido de bonito y convertido en un relatillo más o menos pasable.

Algo me despertó. Miré el reloj y marcaba las tres y cuarto de la madrugada, la hora a la que, según cuentan, suceden los fenómenos paranormales. Pero yo sabía que lo que había pasado, si bien de normal tenía poco, tampoco era paranormal.
- Otra vez - pensé.
Bajé las escalera una vez más, y al llegar al recibidor, apenas tuve tiempo de saltar detrás de un pequeño mueble para evitar una ráfaga de disparos.
Por tercera noche consecutiva, ese chiflado había intentado matarme. Y no sabía qué me resultaba más molesto, si no saber qué tenía contra mí, o el hecho de que siempre lo intentara de noche, para despertarme.
Y para encima, tenía mala puntería. En tres noches no había conseguido hacerme ni un rasguño. Pero anoche había conseguido destrozar un jarrón de porcelana (caolín, para más señas) y hacer varios agujeros en un cuadro de Toulouse-Lautrec que estaba colgado en la pared del zaguán.
- A ver, imbécil - grité -. Ya que me despiertas, ¿sería mucho pedir que por lo menos hicieras bien tu trabajo? Se me está empezando a agotar la paciencia, desgraciado. No me gusta que me despierten para nada.
Por toda respuesta, escuché correr y después el motor de una motocicleta que arrancaba y se iba a gran velocidad.
Menuda estupidez. Supongo que a este descerebrado lo habrán contratado para matar a otro tío y no se da cuenta de que no soy yo. Si por lo menos tuviera buena puntería, acabara de una vez y dejara de dar el coñazo; si es que ya casi prefiero que acierte y me deje en paz. Pero es que nada. No sé; a lo mejor es que no le pagan por matarme, sino sólo por disparar contra mí. Igual cobra por cada bala disparada. Hay cosas tan raras...
Y seguro que mañana volverá a intentarlo. Otra vez a despertarme para nada. ¡Qué tío más pesado! Y lo mismo, cualquier día, de tanto intentarlo, acierta algún tiro, aunque sea por casualidad, y tenemos un disgusto.
Entonces sonó el despertador. No vivo en un dúplex ni tengo jarrones de porcelana ni cuadros de artistas famosos colgados de la pared. Pero, por lo menos, tampoco tengo a un sicario con mala puntería intentando matarme. Algo es algo.

domingo, noviembre 04, 2007

Y sin embargo se mueve

Muy buenas, queridos lectores.
Cuando se hizo pública la sentencia sobre los atentados del 11-M comencé a buscar por internet las distintas visiones que se daban de la noticia en las distintas páginas, además intentando entrar en páginas de diferentes ideologías, para tener una visión más global y no estar mediatizado por las "visiones prisaicas". Entonces recalé en Libertad Digital. En esta página, caracterizada por sus posturas radicalmente conservadoras (si habéis visto el episodio de Los Simpsons en el que el Actor Secundario Bob llegaba a ser alcalde, os diré que el personaje de Birch Barlow podría estar perfectamente inspirado en cualquiera de los que escriben en esta página), encontré cosas bastante llamativas, ya que mantenían cosas sobre la teoría de la conspiración y hablaban de la Educación para la Ciudadanía desde posturas muy radicales y citando casos sobre los que daban tan pocas referencias que creo que eran casos ficticios (sobre esto, algún día hablaré largo y tendido, que ciertas posturas exigen que se les dediquen textos específicos; ya sé que sobre la asignatura ya hablé, pero igual vuelvo a hacerlo).
Pero claro, cuando me meto en territorio hostil, lo hago con todas las consecuencias, así que seguí mirando esa página y encontré el enlace a otra llamada Criteria Club de Lectores, en la que se venden libros que probablemente gusten mucho a los lectores de Libertad Digital, más que nada porque muchos son libros de gente que escribe en esta página. Concretamente dos libros me llamaron poderosamente la atención. Uno se titula Guía políticamente incorrecta de la ciencia, de Tom Bethell, y el otro El evolucionismo en apuros, de Silvano Borruso (pongo los títulos completos y los nombres de los autores por si acaso los enlaces han cambiado y necesitáis más datos para encontrarlos). En el primero se asegura que en los últimos tiempos se ha tomado lo que dice la ciencia como verdad porque sí. En el segundo, como su título indica, que el evolucionismo es más fácil de refutar que de aceptar. Todo esto, unido al hecho de que todavía hay gente que piensa que la Tierra es plana (os dejo el enlace de la web de la Flat Earth Society y del artículo sobre ella en la Wikipedia), y a que el creacionismo se enseña en colegios de ciertos estados de los Estados Unidos (Utah y Texas, entre otros) al mismo nivel que la Teoría de la Evolución, me lleva a pensar que todavía hay personas que no se han enterado de que la ciencia avanza mucho y de que hay que tener un buen par de cojones para sostener ciertas teorías. La verdad es que en estos tiempos (si no me equivoco, creo que estábamos ya en el siglo XXI) me resulta ciertamente difícil aceptar que todavía haya gente que admita determinadas cosas.
Sé que los que dicen esas cosas son pocos, pero no puedo evitar el sentirme un poco asustado. En muchos aspectos, parece que no hemos avanzado nada y que mucha gente prefiere que la verdad no le amargue sus creencias.
Las cosas como son. La mayoría de la gente no admite lo que dice la ciencia porque sí, sino porque la susodicha ciencia nos da las explicaciones más sencillas (según Occam "en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla es siempre la correcta), es decir, las que valen.
Pero claro, todavía hay quien opina que la expliación más sencilla no es la correcta. Que es más fácil creer que las pirámides de Egipto las hicieron extraterrestres (que hay quien lo dice) y no seres humanos. En definitiva, que nada es como nos lo contaron.
Y en momentos así, me acuerdo de Galileo que fue obligado a negar su teoría de que la Tierra gira en torno al Sol para que no lo quemaran. O de Miguel Servet, que por atreverse a pensar por sí mismo acabó condenado dos veces (primero por los católicos, pero se escapó antes de que lo quemaran, y después por los protestantes, que ésos sí lo quemaron). Yo antes pensaba que el sufrimiento de esos científicos no había sido en vano porque a pesar de todo nos habían enseñado la verdad.
Pero ahora me doy cuenta de que muchos están más cómodos viviendo en la mentira.

Bueno, y ahora, cambiando de tema, voy a hablar de otra cosilla que no tiene nada que ver con lo que decía hace un momento y que probablemente a la mayoría de vosotros no os importará nada (con razón, por supuesto). Hace cosa de unos diez días, estuve discutiendo (brevemente, por suerte) con uno de vosotros sobre la dictadura Argentina. El colega decía que en ella "sólo" habían muerto 5.000 personas y yo que muchas más. Encontré un artículo de El País que no va de eso en sentido estricto, pero en el que se menciona que hay reconocidos 18.000 muertos y desaparecidos, aunque otros organismos hablan de hasta 30.000. Supongo, según tú lógica, camarada, que serían 18.000 tíos que fueron a por tabaco y no volvieron.
Nos vemos.

Conspiración en la sombra

Empiezo este texto agradeciendo a mis (escasos) lectores sus amables palabras en los comentarios del texto anterior. Aún así, sé que me lee alguna persona más, pero no escribió (a ver si me voy a tener que mosquear...). Dicho esto, empiezo.
Como bien sabéis, queridos lectores, por fin se conoce la sentencia por los atentados del 11-M. En ella se han dejado claras unas cuantas cosas, y, sobre todo, se ha conseguido por fin quitar la razón a los que hablaban de conspiraciones.
Pero ha sucedido algo realmente curioso: Resulta que ahora, por supuesto, lo de las conspiraciones nunca existió, que quienes decían que las bombas eran de ETA jamás lo dijeron, que los que cuestionaron el trabajo de la policía ahora son miembros del Club de Fans de la Madera y que todos sabían de antemano que los atentados eran cosa de islamistas. Hay que ver qué desagradecidos somos los españoles... Mira que ellos ya sabían que no había sido ETA y vamos nosotros y los sacamos del Gobierno porque pensábamos que nos querían engañar. Si es que...
Bueno, también hay otra cosa que comentar, y es que ésos que nunca apoyaron teorías de la conspiración y que nunca cuestionaron el trabajo de la Policía ahora se enfrentan a una querella interpuesta por el Sindicato Unificado de Policía por difamación y esas cosas. Creo que ahora sería el momento de que muchos de los responsables de esa teoría que nunca existió se plantearan la posibilidad de dejar la vida pública y ser, no sé... porteros de bares de alterne, que es para lo que muchos valdrían si tuvieran lo que hay que tener. Pero, como ya dije una vez, la autocrítica es difícil si creemos que todos los demás son los que están equivocados.
Pero claro, todavía alguien dirá que no se sabe qué estalló en los trenes (por cierto, los peritos no lo dijeron a la ligera, un investigador serio, sea del campo que sea, antes de hablar busca pruebas y es entonces cuando habla) o que lo de Leganés todavía no está claro (como si nunca nadie hubiera aplicado aquello de "no me cogeréis vivo"). Pero eso, ya se sabe, no se relaciona con la teoría de la cospiración.
Y tampoco se relacionará con ella eso que dijo Mariano de que hay que seguir buscando a los "autores intelectuales". Eso me lleva a dos reflexiones. La primera, la postura neocolonial desde la que ese tío habla, ya que insinúa que los islamistas no pudieron ser, seguramente porque, según él, no tendrán capacidad para esas cosas (como si para poner bombas hiciera falta un doctorado en Química o como si los etarras tuvieran todos ellos premios Nobel de Física). La segunda es más bien una pregunta: ¿por qué cuando hay un atentado de ETA no se busca a "autores intelectuales" y cuando son otros sí? ¿Tal vez porque sólo aceptarán la verdad cuando sea la que les conviene?
Pensad en ello.
Pero, afortunadamente siempre queda gente coherente. Ahí tenemos a Aznar manteniendo contra viento y marea sus antiguas mentiras (bienvenidos al pasado). Menos mal que siempre nos quedará él...
Nota: Ilustrando este texto, la viñeta de Forges publicada en El País el día 1 de este mes.

jueves, noviembre 01, 2007

... y que cumplas muchos más

Puff... Cómo pasa el tiempo. Hoy hace un año que creé este blog. La verdad es que ha sido un año muy interesante, con unas oposiciones por medio, con políticos que se insultaban, con polémicas de toda índole, con cosas que celebrar, con cosas que olvidar... Vamos, que no nos aburrimos.
Un año. Un año escribiendo sobre lo que me dio la gana en cada momento, siendo la voz que clama en el desierto y usando este blog como tribuna de opinión y como foro de debate.
Un año a lo largo del cual también ha habido cierta evolución en los textos que escribo. Desde los textos cuidados del principio, de los que escribía varios borradores antes de darlos a conocer, al final he pasado a improvisar la mayoría de lo que escribo (¿entendéis por qué a veces lo que escribo parece un tanto caótico y desordenado?). Todo es evolucionar.
No creo que el mundo haya cambiado porque yo haya escrito estas cosas, pero desde luego, yo me lo pasé genial. Y además, estos textos os han ayudado a conocerme un poco mejor.
Ahora os pido una cosa: Sé que hay unos pocos colegas que me leéis, pero normalmente sólo uno escribe (por cierto, gracias Pedro), así que me gustaría que esta vez, y sin que sirva de precedente, todos lo que leáis este texto pongáis algo. Así sabré qué público tengo (y también sabré si vale la pena seguir escribiendo, no vaya a ser que seáis tan pocos que no valga la pena, je, je).
Por cierto, en el comentario del texto anterior dije que no hablaría de la sentencia del 11-M... el día de la sentencia. Así que ya sabéis de qué va a ir el próximo texto.
Nos vemos.