martes, noviembre 10, 2009

Una sorpresa

ACTUALIZACIÓN: 11 DE NOVIEMBRE DE 2009. RETIRARON ESTE VÍDEO. UNA PENA.

Hola, amigos.
Lo que os cuelgo es el enlace a un montaje de imágenes que hay en YouTube sobre una canción, titulada "Hoy voy a ser feliz", que escribimos hace tiempo mi colega Fran y yo (y a la que añadimos una intro que había escrito yo bastante tiempo antes). El montaje que hizo un amigo suyo. Lo acabo de descubrir, por cierto, y me quedé alucinado (por el hecho de que alguien se haya tomado la molestia de hacer el montaje, no porque seamos tan alucinantemente buenos, jejeje). No os cuelgo el vídeo porque, no sé por qué, sale demasiado ancho y se come los enlaces que están a la derecha.
Resumiendo, que los créditos de lo que vais a escuchar son los siguientes:
Intro:
Música: Pablo Folgueira (o sea, yo, jejeje).
Guitarra: Pablo Folgueira.

"Hoy voy a ser feliz":
Letra: Fran J. Canal.
Música: Pablo Folgueira.
Voz: Fran J. Canal.
Guitarra y coros: Pablo Folgueira.

Una cosa sobre las imágenes: Fran es el que sale saltando, que el colega es un atleta de los que molan, jejeje.

Lo podéis ver aquí.

Espero comentarios, críticas (de la música, la letra, que mola bastante, es cosa de Fran; tampoco acepto críticas de las imágenes, jejeje, que el montaje lo hizo otra persona), sugerencias y demás.

jueves, noviembre 05, 2009

Empiezo a estar harto

Sí, colegas, empiezo a estar harto. Igual tiene que ver que hoy hace un día de perros, pero me apetece soltar bilis en este blog. Empecemos:
Por un lado, el Gobierno me tiene cansado. Sí, cansado. Parece que sus medidas contra la crisis son algo improvisadas y que no surten el efecto que deberían. Desde luego, peor sería que estuviera Rajoy en la Moncloa, porque entonces sí que nos podríamos dar por perdidos (¿algún día piensa decir qué haría él en esta situación?). Pero el que está en el Gobierno es Zapatero, y es él el que lo tiene que arreglar.
Tampoco creo que estén llevando bien lo del secuestro del Alakrana. Seguramente están atados de pies y manos por las leyes internacionales, pero igual, si no hubieran dicho tan alto que habían cogido a los piratas, los piratas que están allí no estarían tan cabreados (y ojo, también reconozco que si los españoles se salieron del perímetro de seguridad fue un error suyo, y que el ejército no puede estar para defender a todos los españoles que hay por el mundo).
Otro error que creo que está cometiendo el Gobierno es lo de rebajar la inversión en I+D+I. Y creo que ese error vamos a estar años pagándolo.
Pero lo que me está indignando hasta límites insospechados es el órdago de los equipos de fútbol de este país: Sí, eso de que se van a poner en huelga si los futbolistas extranjeros tienen que pagar tantos impuestos como los españoles.
Que manda narices, peña. Un macarra poligonero que a duras penas sabe escribir su nombre puede ganar muchos millones por dar patadas a un balón, pero si alguien dice que tiene que pagar unos impuestos acordes con todo lo que gana, los equipos se ponen en pie de guerra (que sean los equipos y no los futbolistas los que se ponen farrucos tiene una explicación: los jugadores firman por un sueldo neto, sus impuestos los pagan los equipos).
¿Y sabéis lo que digo yo? Pues que se pongan en huelga si tienen lo que hay que tener. A ver, Florentino, Joan, si tenéis redaños, poneos en huelga. Venga. Con un par. Cabread a la gente que os paga el sueldo si tenéis narices. Cabread a ese padre que lleva a su hijo al campo los domingos. A ese abuelo que le compra a su nieto la camiseta con el nombre de vuestro último fichaje mediático. Cabreadlos.
Y preguntaos qué pensarán si ven que esos chavales que ganan en un año lo que ellos en toda su vida y que encima pagan unos impuestos relativamente bajos, ahora dejan de jugar precisamente para pedir que no les suban sus impuestos.
Y de lo que no pienso hablar es de las declaraciones de Cristóbal Montoro diciendo que la subida de esos impuestos es un error. Pero gracias a ellas, ya sabemos cuál es la idea de igualdad del PP.
Estoy empezando a pensar que habría que empezar a manifestarse contra los políticos corruptos e incompetentes, y contra los chupones que viven del cuento y encima pagan pocos impuestos. Pero claro, eso no es mediático.
Si es que hay veces que me pongo de una mala uva leyendo el periódico...

sábado, octubre 31, 2009

Irracionales

Hay grupos en la música española que son referentes en lo suyo, y anoche, en la Sala Albéniz actuó uno de ellos: Hamlet. Es un grupo que, desgraciadamente, no había tenido posibilidad de ver en concierto. Hace años iban a actuar en la Semana Grande de Gijón, pero cuando descubrieron que los habían contratado para sustituir a sus amigos Soziedad Alkohólika que habían sido vetados, decidieron no tocar. Tiempo después hicieron una gira con SA para reivindicar a sus amigos, pero esa gira fue un fracaso porque se vetaron casi todos los conciertos, incluido el que iban a dar en Oviedo. Y creo recordar (si me equivoco espero que alguien me corrija) que sí llegaron a actuar en una Semana Grande gijonesa, allá por el año 2006 o algo antes, pero fue la época en la que mis veranos consistían en estar excavando en el occidente de Asturias, así que no estuve aquí para verlos. De modo que cuando me enteré de que iba a pasar por nuestra ciudad para presentar su último disco, La puta y el diablo, decidí que no podía faltar.
Lo primero que hay que hacer para hablar de Hamlet es intentar definir su estilo. Desde luego, su primer disco es Heavy Metal, pero ellos mismos reniegan de ese sonido y de ese disco. Desde entonces, su música se ha caracterizado precisamente por la experimentación y la evolución, así que podemos definirlos igualmente como un grupo de Nu Metal, de Hardcore, de Metal alternativo... O podemos decir simplemente que hacen buena música. Y creo que es la mejor forma de acertar.
La Sala Albéniz, cuyas puertas se habían abierto con bastante retraso y que estaba decorada con motivos de Halloween, presentaba una entrada más que aceptable cuando salieron a calentar el ambiente los teloneros, Infernoise. Su música es deudora del sonido de los extintos Pantera, y a mí, que no los conocía, me gustó mucho (sé que en eso Garry no está de acuerdo conmigo, jejejeje), con canciones tan buenas como "Crossing the valley of death". Se marcaron además una versión del "Aces high" de Iron Maiden que no les quedó demasiado lograda, pero que, para qué os voy a engañar, a mí me entusiasmó, tal vez porque es una de mis canciones favoritas de Maiden y no la tocaron cuando los vi hace seis años.
Pero pasemos ya a hablar de lo importante, la actuación de Hamlet. Ante un público enfervorecido y con ganas de darlo todo, los músicos fueron saliendo uno tras otro, primero Luis Tárraga, el guitarra solista, seguido del batería Paco Sánchez, el guitarra rítmica Alberto Marín, el bajista Álvaro Tenorio (que llevaba una camiseta del disco Killers de Iron Maiden) y por último, el cantante J. Molly que llevaba unas pintas que recordaban a las de Axl Rose en sus buenos tiempos, pañuelo en la cabeza incluido. Entre las pintas de éste y la camiseta del tío del bajo, esto promete...
Salieron a romper con "El hábil reino del desconcierto", seguida de "La tentación", "Tu medicina", su crítica de la violencia de género titulada "Muérdesela" y una "Tortura-visión" que no me esperaba y que, como es mi canción favorita de Hamlet, me hizo disfrutar un montonazo.
Meten una caña demoledora, y el público actúa en consecuencia (¡¡qué cera se daba!!). Tocan "El traje del muerto", "Si no tú, ¿quién?", una "Irracional" que sonó durísima, "No habrá final" (para la que Molly se quitó el pañuelo y se cambió la camiseta por una camisa sin mangas), y antes de despedirse, "Denuncio a Dios", y sus canciones contra la extrema derecha, "Dementes cobardes" y "Jodido facha".
Pero no tuvimos que esperar mucho para que volvieran, con "Siete historias diferentes", canción durante la cual un par de tíos se subieron al escenario y saltaron para hacer mosh ante el evidente cabreo de Molly. El final fue con "Limítate".
Un concierto intenso, vibrante, con unos músicos que lo dieron todo y que respondió con creces a las expectativas que yo me había hecho.
En resumen, tal vez la música de Hamlet no sea del estilo que suelo escuchar, pero tenemos que tener claro que, si la música es buena tenemos que disfrutarla al margen de etiquetas.
Y la música de Hamlet es para disfrutarla. Y mucho.

miércoles, octubre 28, 2009

Verdaderamente limpio

Caminaba por la calle con prisa, queriendo llegar cuanto antes a casa. Caminaba por calles estrechas y oscuras, como si no quisiera que nadie lo viera. Pronto, llegó a su portal y metió la llave en la cerradura. Antes de entrar, escuchó el inconfundible sonido del motor de una Harley Davidson a su espalda, y no pudo evitar que en su cabeza resonara un verso de WASP: "Milwakee metal on the highway". O tal vez fue aquél de "A Harley child until I die".

Subió a su piso y se desnudó rápido. Entró en el cuarto de baño, abrió el agua caliente y se metió debajo de la ducha. Dejó que el agua corriera por su cuerpo. Siempre había disfrutado del poder purificador y vivificante del agua, y hoy sentía que el agua le purificaba realmente.

Salió de la ducha y se miró al espejo.

Era verdad: La sangre se puede lavar.

sábado, octubre 24, 2009

Disparos de Hard Rock

Esta semana una de las noticias más interesantes fue eso de que Aznar va a dar clases de Etica en la Universidad Católica San Antonio de Murcia (y encima como Catedrático...). Que digo yo que, por lo mismo, habría que poner a Rocco Sifredi a dar clases de Religión. Pero bueno. Como no todo van a ser malas noticias, anoche en la cada vez más rockera (al menos durante el otoño y la primavera) Sala Albéniz de Gijón hubo un concierto que nos reconcilió con la especie humana: el de los escoceses Gun, que el año pasado se refundaron, con el ex-Little Angel Toni Jepson a las voces, y que hace unos pocos meses estuvieron decargando en el festival Derrame Rock aquí en Asturias.


A eso de las ocho y media o poco más salieron a las tablas los teloneros, los cordobeses Estirpe, la banda en la que milita el hijo del cantante de Medina Azahara. Con unas ganas sorprendentes (y con un equipo de sonido mejor que el de Gun) salieron a darlo todo. Un guitarrista increiblemente técnico y un cantante de movimientos un tanto espasmódicos dan a este grupo su presencia en el escenario. Dicho sea de paso, este cantante aparentó durante toda la actuación estar colocado, pero no. Cuando acabaron hablamos con él y estaba perfectamente normal. Finalizó su actuación con imágenes de El gran dictador de Chaplin en las pantallas.
Acabaron de tocar y se bajaron rápido del escenario. Se desmontaban el teclado, el ordenador y parte de la batería (Gun usaron el bombo de Estirpe, aunque cubriendo con una camiseta suya el parche con el nombre de los cordobeses) y entonces, comenzó a sonar el "Delilah" de Tom Jones, que indicaba que los de Glasgow estaban a punto de salir al escenario.
Entonces, salieron los cuatro Gun al escenario, el rubio Jepson dijo "Buenas noches, Gijón", y empezaron a dar caña con "Welcome to the real world", a la que siguieron "Don't say it's over" y "Money to burn".
Jepson se colgó una Fender Telecaster negra y presentó un nuevo tema, "Pop killer". Sonaron entre otras "Better days", "Taking on the world", "Money (Everybody loves her)", "Inside out", la versión de Cameo "Word up", y, para irse, "Steal your fire".
Pero en poco tiempo regresaron con "Shame on you", tras lo cual los cuatro hicieron reverencias al público y se fueron, mientras por los altavoces volvía a escucharse la voz de Tom Jones.
Un concierto muy divertido, intenso, con unos músicos muy comunicativos con el público y que lo dieron todo sobre el escenario.
Así da gusto ir a ver conciertos. Y ahí os dejo el repertorio, cogido por el Garry del escenario al terminar la actuación y que me mandó esta mañana por e-mail.

P. D.: Lo de incluir enlaces a algunas canciones es algo nuevo y no sé si va a quedar bien, así que si no se escucha como debería, decidlo en los comentarios para que lo cambie.

martes, octubre 20, 2009

Si no es más que hacer unos pocos cálculos

Muy buenas, queridos lectores:
Supongo que ya os habreis enterado de que el otro día hubo una manifa contra el aborto. No quiero hablar sobre el aborto, porque es un tema sobre el que ya hablé en otras ocasiones y porque, para qué os voy a mentir, me parece un tema desagradable.
Voy a hablaros de las cifras. Sí, porque los organizadores de la manifestación aseguran que fueron dos millones de personas las que salieron a la calle. Es una cifra inverosímil y claramente manipulada, pero a falta de nada más divertido, de momento vamos a aceptarla.
Guau. Dos millones de personas. Toma clamor popular.
Pero claro, dos millones de personas sobre una población total de 45 millones tampoco parece tanto, ¿verdad? Igual el clamor es algo menor de lo que nos cuentan.
Incluso entre los votantes del PP, que son unos diez millones, dos tampoco supone una cantidad tan abultada, sobre todo si tenemos en cuenta que no todos los manifestantes votarán al PP.
Pero si seguimos haciendo cálculos, la cifra se rebaja un poco más. A ver, de esos dos millones restemos a los niños que fueron porque sus padres los llevaron (aquí podríamos preguntar cuánto le importan sus hijos a un padre que los mete por la mañana en un autocar en dirección a Madrid y luego los tiene todo el día callejeando en la manifestación, pero casi mejor que lo dejamos para otro momento). Los tenemos que restar porque los niños no fueron voluntariamente, sino porque los llevaron. No creo que muchos de ellos tengan opinión sobre el tema, así que no son computables.
Ahora, restemos a todos aquellos políticos que se manifestaron contra el aborto, aunque cuando estaban en el poder no mostraron oposición alguna contra él. Pensemos por ejemplo en Aznar, que hizo una de las mayores demostraciones de cinismo y de hipocresía de los últimos años. Por cierto, si yo fuera un antiabortista convencido, de los de toda la vida, me parecería fatal que Aznar se subiera al carro de forma tan oportunista.
Y ahora, por último, hagamos algo que no está muy de moda. Pensemos. Sí, ya sé que no tenemos costumbre y que duele, pero de vez en cuando viene bien hacerlo. A ver, nos dicen que eran dos millones de personas. Asumiendo la improbable posibilidad de que hubiera dos personas por metro cuadrado (yo estuve en manifestaciones y no hay ni de coña dos personas por metro cuadrado, igual en la primera fila la gente se apretuja más para salir en la foto, pero más atrás se va en plan "que corra el aire"), para albergar a dos millones de personas harían falta ¡¡¡un millón de metros cuadrados!!!
¿No os parece exagerado?
Entonces, ¿quién es más ingenuo, el que cree que realmente hubo dos millones de personas, o el que cree que con una cifra tan inverosímil va a convencer a alguien?
Nos vemos.

jueves, octubre 15, 2009

Pasemos revista

Muy buenas, queridos lectores:
Ante todo, perdonad por teneros tan abandonados. La verdad, es que últimamente tengo muy poco tiempo, y creo que de ahora en adelante voy a tener todavía menos. Pero no os preocupeis, que no os voy a abandonar, seguiré escribiendo aunque igual con menos regularidad. No obstante, en la medida de lo posible intentaré mantener la periodicidad habitual de un texto (como mínimo) a la semana.
Hoy quería hablaros de una de las cosas que me está robando tiempo; aunque eso sí, dejo gustosamente que me lo robe. Se trata de un proyecto que yo conocí cuando ya estaba empezado y al que me sumé con entusiasmo: Se trata de una revista on-line de temas históricos y humanísticos, titulada Tiempo y Sociedad, que podéis consultar y descargar en pdf pinchando en el enlace. Se trata de una iniciativa en la que se combinan los aspectos científicos con los divulgativos, intentando llevar la Historia y sus materias afines a un público amplio. Es de periodicidad trimestral e intentaremos tratar todo tipo de temas.
Y os aseguro que, además, seremos muy rigurosos.
El primer número ya está colgado.
Espero que os guste.
Ah, y hay club de fans de la revista en Facebook, así que quiero ver cómo todos los historiadores, arqueólogos, historiadores del Arte y demás gentes de mala vida que leen este blog se hacen fans a la voz de "Ya". Y los que no lo sois, pues también.