jueves, agosto 20, 2015

Recorriendo La Mancha

Hola a todo el mundo:
Supongo que ya sabéis que este año se cumplen cuatrocientos de la publicación de la segunda parte de El Quijote, así que me pareció una excusa muy buena para volver a leerme esa obra que, como ya os conté en alguna otra ocasión, es mi libro favorito. Mi intención era terminarlo para el Día del Libro, pero una serie de compromisos laborales me impidieron leer todo lo que me hubiera gustado. Y luego, cuando por fin tuve vacaciones, decidí leerme otra vez la segunda parte apócrifa que escribió Avellaneda, para comparar. Así que hasta hoy no pude terminar de leer todo lo que tenía pensado y sentarme a escribir este texto.

Y sinceramente, sigo diciendo no solo que leer es uno de los mayores placeres que tenemos en esta vida, sino que leer Don Quijote de La Mancha es algo que hay que hacer (al menos) una vez en la vida. Y esto os lo dice alguien que se lo ha leído cuatro veces (y dos la falsa segunda parte). Así que yo creo que hay que leerlo…
Porque se trata de un libro maravillosamente escrito, en el que en clave de humor se hace una crítica no solo a las novelas de caballerías, sino a toda la sociedad de la época.
Porque nos presenta unos personajes, Don Quijote y Sancho, que, locuras de uno y simplicidades del otro aparte, dicen verdades como puños que siguen vigentes todavía hoy.
Porque nos hará reír a carcajadas en más de una ocasión.
Porque es una obra que nos cambia la vida.
Porque nos llenará de reflexiones interesantes.
Porque nos enseña que, muchas veces, es más interesante la fantasía que la realidad.
Y por muchas otras razones que, cada un@ tiene que encontrar al leerlo.

Y ya puestos, aprovechando que también me leí la segunda parte apócrifa, pues digo que, aunque vale la pena leerla para llevar a cabo la comparación, el texto de Cervantes es muy superior al de Avellaneda. No solo está mucho mejor escrito, con una prosa mucho más elegante y siendo capaz de desarrollar mejor los diálogos (por ejemplo, en los pasajes en los que Cervantes reproduce los muchos refranes que Sancho habría encadenado, Avellaneda se limita a decir cosas como “a partir de este momento, Sancho empezó a hablar diciendo una gran cantidad de refranes”), sino que, además caracteriza mucho mejor a los personajes.
En este caso, el ejemplo de Sancho es muy claro, porque el Sancho de Cervantes es inculto porque no ha podido estudiar, pero no es tonto, mientras que el de Avellaneda es un labrador tonto, incapaz de aprender y sucio, siendo esto último lo que más puede sorprender a quien conoce el personaje creado por Cervantes.

Y ahora, como cierre de este texto, me gustaría recordar lo que había escrito hace ya unos cuantos años, cuando dije que, al final de El Quijote, el que muere es Alonso Quijano, el honrado hidalgo manchego que, por fin, ha recuperado la cordura, pero no Don Quijote.
Y es que Don Quijote no puede morir.
Porque Don Quijote es fantasía.

lunes, agosto 17, 2015

Toros y tauromaquia

Hola a todo el mundo:
Estas últimas semanas hemos tenido la oportunidad de escuchar noticias muy diferentes, pero todas ellas de mucho calado. Por un lado, hemos podido escuchar aterradoras noticias sobre mal nacidos que mataban a sus antiguas parejas, dejándonos claro que todavía hay mucho que hacer en materia educativa para desterrar estas malas actividades. Por otro lado, hemos asistido con estupor al hecho de que un Ministro de nuestro Gobierno se haya reunido con un delincuente varias veces imputado, es decir, algo que en cualquier otro país habría supuesto la destitución del Ministro en cuestión, y, de paso, el cuestionamiento del propio Gobierno. Pero esto es España, y aquí nunca pasa nada.
Sin embargo, como bien sabéis, a mí no me gusta hablar de temas “serios” durante el verano, así que no voy a referirme a ninguna de estas cuestiones. Hoy prefiero hablar de cultura. O de algo así.
De todo@s l@s que me conocen es sabido que no me gusta el toreo. Un espectáculo que se basa en torturar y hacer sufrir a un animal no me parece divertido ni apropiado para nadie, y me cuesta mucho ver lo que pueda haber de de cultural o de artístico en él. Pero hasta ahora, yo nunca había recibido ataques por pensar así. Sin embargo, hace unas semanas, alguien muy cercano a mí, pero también muy amante de la llamada “fiesta nacional” me dijo que, tal vez, me “debería hacer mirar” mi falta de interés por los toros, ya que grandes intelectuales, como Hemingway, Picasso o Lorca, sí eran aficionados. Y eso me tocó las narices.
No solo por el hecho de que los ejemplos que me diera fueran lo bastante antiguos como para que fuera muy fácil decir que no es comparable porque “eran otros tiempos”, sino porque, por muy grandes intelectuales que fueran y por mucho que su obra pueda gustarme, eso no me obliga a pensar en todo como ellos.
Pero además, para venir a cabrearme más, no hago más que encontrarme con declaraciones de personas vinculadas al mundo del toro en las que atacan a los que no lo aceptamos, como el torero que nos despreciaba o el empresario de la plaza de Gijón, que decía que es peor para los niños un desfile de las fiestas del Orgullo Gay.
Todo eso, unido a las engañosas cifras del toreo y a otros datos que he ido conociendo últimamente, me lleva a concluir que el toreo no es más que un espectáculo que funciona solo gracias a las subvenciones públicas, y que cuando estas desaparezcan, desaparecerá con ellas, debido a la falta de interés y, sobre todo, a su total inviabilidad económica.
Y, desde mi punto de vista, lo único seguro es que si desaparece el toreo los que desparecerán con él serán los toreros, pero no los toros.

viernes, julio 31, 2015

Viva la República

Muy buenos y nublados días:
Puede que algun@ recuerde que hace un par de años os hablé de que había estado en la presentación del libro Conversaciones sobre la III República, de Julio Anguita en colaboración con Carmen Reina. Pues bien, hace algunos meses, el libro cayó en mis manos, aunque no tuve oportunidad de leerlo hasta ahora. Y me encontré con un texto lúcido, coherente y, por supuesto, a la altura de lo que esperamos cuando nos acercamos a algo escrito por Anguita. 

Se trata de un libro escrito con un estilo directo, claro y sencillo, en el que el autor nos explica con mucho rigor y también con algo de erudición qué deberíamos tener en cuenta, desde su punto de vista, para plantearnos la proclamación de una III República, de una República para el siglo XXI. 
Empieza Anguita hablándonos de las experiencias republicanas previas que ha habido en nuestro país, y también de como la idea republicana se mantuvo en épocas monárquicas. Sigue explicando los que, a su juicio, son los pilares sobre los que debería descansar la construcción de la República (respeto a los Derechos Humanos, Democracia, Paz, austeridad bien entendida, laicismo, federalismo y relaciones internacionales), para terminar explicando el modo en que cree que podría llevarse a cabo el proceso constituyente que diera lugar a la República.
El texto se completa además con la Declaración Universal de Derechos Humanos y con la Carta de la Tierra. 
Se trata, pues, de un libro muy interesante, en el que Anguita se presenta como un profundo conocedor de la Historia de nuestro país (como corresponde, por otro lado, al hecho de que es profesor de Historia), y también de la práctica política. Lejos de sectarismos, nos presenta una propuesta republicana factible, posible y en la que no hay lugar para el habitual error de creer que la opción republicana es una opción solo de izquierdas.
 Anguita se presenta, así, como el último verdadero estadista que nos queda en este país.

jueves, julio 16, 2015

Ciencia al alcance de todos

Hola a todo el mundo:
Las vacaciones son un buen momento para echar mano de todas esas lecturas que postergamos durante el resto del año, precisamente porque tenemos tiempo. Yo, que siempre estoy leyendo, ahora paso de estar leyendo uno o dos libros de cada vez a leerme tres o cuatro al mismo tiempo, siempre lo bastante diferentes entre sí como para que no se me mezclen los temas (o las tramas, en el caso de la ficción). Pues bien, acabo de leerme dos libros muy recomendables y muy interesantes: se titulan respectivamente La guerra de dos mundos y Einstein vs. Predator, y los escribió el profesor de Física de la Universidad de Oviedo Sergio L. Palacios.
“¿Qué hace este tío leyendo libros de un profe de Física?”, puede que se pregunte alguien. Pues los leo porque no son libros de Física al uso, sino unos libros muy interesantes sobre divulgación científica, y el profe en cuestión, activo bloguero y tuitero al que vale la pena seguir, la lleva a cabo usando una herramienta muy útil para ella: la diversión.
Así, al más puro estilo de los personajes de la serie The Big Bang Theory (con los que seguramente le habrán comparado más de una vez), se sirve de ejemplos tomados de los cómics de superhéroes y del cine y la literatura de ciencia-ficción, para demostrarnos que se pueden explicar cuestiones muy complicadas de forma muy sencilla, hasta conseguir que legos en la materia, como yo mismo, las comprendamos y, de paso, nos divirtamos aprendiendo cosas nuevas.
La ciencia no necesariamente aburrida, y con estos libros lo podemos comprobar.
Echadles mano, hacedme caso.
Feliz verano.

miércoles, julio 15, 2015

¿50 sombras de qué?

El otro día cometí un error. O una imprudencia. Cometí la imprudencia de ver la peli de 50 sombras de Grey. Y no me voy a atrever a decir que se trata de la peor película que he visto en mi vida, pero sí diré que es de lo peor que he visto en los últimos tiempos.
Como no me leí el libro en el que se basa no puedo saber si el hecho de que sea un bodrio se debe a que el libro lo es o es todo mérito de los guionistas y los actores. Pero sí sé que es una película mala hasta decir “basta”.
En primer lugar, tenemos a dos personajes tópicos pero sin embargo, a la vez, terriblemente mal construidos. La chica, la dulce, inexperta y virginal Anastasia a la que Christian Grey, un carismático millonario de oscuro pasado (y todavía más oscuro presente), introduce en un mundo nuevo para ella.
En segundo lugar, están los diálogos, tan mal escritos que dan vergüenza ajena. La frase que dice él, “Yo no hago el amor. Yo follo”, debería quedar entre las peores frases de la Historia del Cine. O, en general, toda la escena en la que negocian el “contrato”, que encima es insulsa y aburrida.
No conozco el mundo del sadomasoquismo, pero creo que puedo comprender a la perfección las quejas de los que sí lo conocen por la banalización que la peli (y el libro) suponen de un universo con sus propios códigos, símbolos y estructuras.
Y por último, tenemos el final de la película. Ay, el final… Siendo la primera parte de una trilogía, estaba claro que el final tenía que quedar abierto, eso lo sabemos todos. Pero claro, la pregunta es, ¿realmente Anastasia se esperaba que el final fuera distinto? A ver, que no es que yo sepa gran cosa de sado (mejor dicho, no sé nada), pero ya me imaginaba que las cosas iban a ir por los derroteros que fueron.
Que no. Que esta película no vale la pena como para que perdamos el tiempo en verla. Hay muchas grandes películas con las que pasar el rato (y muchas más no tan grandes pero que al menos nos entretienen) como para que perdamos nuestro tiempo con semejante bazofia audiovisual. Claro que, desde ese punto de vista, tampoco tiene mucho sentido que yo pierda mi tiempo escribiendo esta furibunda crítica, ¿no?
Pero bueno, prefiero avisar a mis lectores de que no se molesten en ver esta peli, que hay muchas más mucho más entretenidas y mejores.
Avisados estáis.

martes, julio 14, 2015

El libro de mi amigo

La semana pasada recibí un correo electrónico. Era de la familia de mi amigo Daniel Molina, que falleció el año pasado, para decirme que se acaba de publicar en un libro una parte de la tesis doctoral que estaba escribiendo en el momento de morir. Me preguntaban mi dirección para enviarme una copia. Dos días más tarde lo recibí por correo certificado, y ese mismo día lo empecé. Esta mañana lo terminé.
La lectura de ese texto, escrito con un estilo claro y directo, pero también tan riguroso como todo lo que él escribía, me hizo recordar los momentos que pasamos juntos, hablando de Historia, Literatura, Música o Cine en bares de Gijón o de Salamanca. Y hubo momentos en los que me daba la sensación de que volvía a escuchar su voz contando los pormenores de su tema de investigación.
Ya podréis leer una reseña de ese libro en el próximo número de Tiempo y Sociedad. De momento, sirva este texto como homenaje a un historiador cuyo tiempo se terminó demasiado pronto.

viernes, julio 03, 2015

La tragedia griega

Estos días no paramos de escuchar a todo el mundo opinar sobre la situación en Grecia, una situación muy mala que, además, puede llegar a poner en cuestión la misma supervivencia de la Unión Europea. Pero veamos en qué consisten los problemas de Grecia.


En primer lugar, el Gobierno conservador mintió en sus datos de déficit. Luego, el Gobierno socialista no pudo afrontar los pagos a sus acreedores, y ahora, el Gobierno de Syriza se muestra dispuesto a renegociar la deuda para que así sea posible que Grecia pueda pagarla. Que esto es importante recordarlo. Nadie en Grecia dice que no quieran pagar la deuda. Lo que piden es reestructurarla para poder pagarla, porque el mismo Fondo Monetario Internacional reconoce que la deuda griega es insostenible.
No sabemos qué puede pasar después del referéndum que se ha convocado en Grecia para preguntar a sus ciudadanos si quieren continuar con las políticas de austeridad marcadas desde Bruselas, que solo han servido para empobrecer más a esos mismos ciudadanos, o si se va a adoptar una postura independiente ante unas instituciones europeas a las que parece no importarles el sufrimiento que la austeridad ha causado a los ciudadanos.
Pero lo que sí sabemos es que la austeridad no ha servido de nada y que las políticas de la Eurozona han resultado ineficaces.
Por mucho que nos quieran convencer de lo contrario. 

Por cierto, un par de artículos interesantes, de dos premios Nobel de Economía, sobre el tema:
Uno de Paul Krugman

jueves, julio 02, 2015

¡¡Fuera mordazas!!

Ayer, día 1 de julio, no solo empezaron las vacaciones para muchos, sino que también tuvimos la oportunidad de estrenar una nueva ley, la Ley de Seguridad Ciudadana, también conocida como “Ley Mordaza”, que, como bien han hecho notar incluso en medios internacionales, nos pone a la altura de países dictatoriales. Qué bonito, ¿verdad?
Pero no todo el mundo está descontento por este nuevo recorte del Gobierno, en este caso de nuestros derechos, sino que anoche, algunos entusiastas de Rajoy y sus chicos consiguieron que el hastag #LeyMordazaSí fuera trending topic en Twitter. Sin embargo, al leer los textos que allí se compartían me di cuenta de que muchas personas parecen algo confusas. Aplauden la ley porque, según ellos, ahora estaremos protegidos contra el vandalismo y las agresiones, cosas que ya eran delito con la legislación anterior.
La pregunta puede ser por qué se legisla así y precisamente en este momento, y yo creo que puede deberse simplemente al miedo que el Gobierno tiene a cualquier voz discordante que no acepte sus triunfalistas mensajes. Claro, cuando no hacen más que decirnos que todo va maravillosamente bien, que estamos en deuda con Rajoy y que el Gobierno ha cumplido el 93% de su programa (supongo que se referirán a su programa oculto), no les debe de sentar bien que se diga que el mundo no es de color rosa.
A esta nueva ley yo le auguro muy poco recorrido, porque será derogada en cuanto el Gobierno cambie. Eso, claro, si el Tribunal Constitucional no la declara inconstitucional antes.
Feliz verano.

sábado, junio 20, 2015

El contexto es el contexto

Hola a todo el mundo:
Desde que los Gobiernos municipales han cambiado y el Partido Popular ha perdido gran cantidad de alcaldías sus miembros están un poco agresivos. Desde entonces llevan cuestionando la decisión de los ciudadanos de no votarlos y de dar su confianza a otros partidos, algunos de nuevo cuño. Y por eso estamos asistiendo a una especie de “caza de brujas” que busca desacreditar a los nuevos políticos frente a los “viejos”.
El caso que me parece más llamativo es el del concejal de Madrid Guillermo Zapata, cuyos textos en Twitter fueron sometidos a un escrutinio sistemático para buscar algunos que sirvieran para criticarlo. Sacando de contexto unos bastante desafortunados de 2011, se inició una campaña política y mediática de acoso y derribo que se saldó con su dimisión antes de haber ni siquiera empezado a desempeñar su labor política.
Por supuesto, sí quiero decir que sus tuits me parecen ofensivos, y también que, si desde su partido reclaman para otros la ejemplaridad, no me parece mal que haya dimitido por ellos, precisamente por esa misma ejemplaridad. Sin embargo, creo que sus tuits, a pesar de estar muy fuera de lugar y de ser bastante reprobables, no son peores que las declaraciones de muchos representantes de los “viejos” partidos, algunos de los cuales han obtenido mayores responsabilidades en los últimos tiempos.
En este caso creo que hay dos cuestiones que debemos tener en cuenta que me parecen muy destacables. En primer lugar, que la persecución a Guillermo Zapata y a su compañera desde la derecha no son sino una cortina de humo para que no se hable del hecho de que los dos jueces que van a juzgar el caso Gürtel son muy cercanos al Partido Popular. Y en segundo lugar, que estamos ante un caso flagrante de doble moral, en la que el PP ve los errores de sus adversarios y olvida los propios.
 O lo que es lo mismo: está dimitiendo gente por las cuentas en Twitter, y no por las cuentas en Suiza.
Yo, de momento, voy a ver si reviso mis tuits y entradas en este blog, no sea que algún día me meta en política y tenga algo que borrar…

viernes, junio 05, 2015

Ciencia contra creencias

Hola a todo el mundo:
Esta semana hemos podido escuchar muchas noticias de muy diverso calado, pero, sin embargo, la que más me ha llamado la atención es la del niño contagiado de difteria que está ingresado muy grave en el hospital Vall d’Hebrón (Barcelona). Y me llamó la atención porque se trata de un niño infectado por una enfermedad prácticamente erradicada, de la que no se había detectado ningún caso en nuestro país desde los años ochenta. ¿Y por qué no había habido caso hasta ahora? Pues porque existe la vacuna, una vacuna que, no obstante, no se le había administrado a este chaval. ¿Por qué? Pues porque sus padres consideraron que no hacen falta vacunas.
Ahora que el niño sigue grave, pero bajo un tratamiento que tuvo que venir desde Rusia en valija diplomática después de buscarlo sin éxito por varios países, determinados medios de comunicación aseguran que se ha reabierto eldebate entre los pro y los anti-vacunas. Y no es así. No hay debate alguno. Lo que hay es la dialéctica entre la ciencia y unas personas que, bien por desinformación o bien por ideología, no quieren aceptar el consenso científico. Un consenso científico que ha servido para que ciertas enfermedades, como la viruela, ya no sean un peligro para las personas.
No vacunar no debería ser una opción, porque no solo se está poniendo en riesgo la vida de los niños a los que no se les suministra la vacuna, sino porque también se puede poner en riesgo la vida de las personas de su entorno. Además, ante un caso como el que nos ocupa, hemos de recordar que, al tratarse de enfermedades de las que hace mucho tiempo que no se ha dado ningún caso, los médicos tendrán una experiencia escasa (o incluso nula) en lo que respecta a su tratamiento, lo que hará que sea más difícil responder ante ellas. Y por eso es más de agradecer la labor de los profesionales de la Sanidad pública de nuestro país, que pudieron reconocer y responder adecuadamente cuando era la primera vez que se enfrentaban a la enfermedad.
Desde mi punto de vista, no hay debate. Solo están la ciencia y las creencias.
Pero la única que puede salvar vidas es la ciencia.

Por cierto, aquí os dejo un vídeo muy divertido sobre este tema:

martes, junio 02, 2015

Manifestaciones y democracia

Hola a todo el mundo:
Como sabemos, el sábado hubo en Madrid una manifestación anti-Podemos, en la cual, además de gritar consignas delirantes azuzadas por las declaraciones de una Esperanza Aguirre cada vez más fuera de la realidad, también se agredió a periodistas que intentaban llevar a cabo su trabajo.
Esta manifestación se relaciona con las muchas que convocó el Partido Popular cuando todavía estaba en la oposición, como aquellas manifestaciones homófobas en las que, con la excusa de defender la familia, insultaban a los homosexuales. 
Siempre son los mismos. Los mismos que no aceptan que los electores puedan elegir a partidos diferentes a los de derechas. Los mismos que no aceptan que pueda haber formas de pensar diferentes a las suyas. Los mismos que lamentan que los derechos sean iguales para todos.
Pero ojo. Pese a todo, respeto a quienes realmente creen eso y lo expresan y defienden, siempre, claro, que lo hagan de manera pacífica. Todas las formas de pensar y todas las creencias me parecen respetables siempre que se defiendan con argumentos y siempre que no sirvan para justificar discriminaciones o violencia. 
Lo que me parece menos digno de respeto son todos esos que buscan aprovecharse de los que creen en esas cosas, bien para venderles determinadas cosas, o bien para manipularlos y convencerlos de que actúen de una manera o de otra.
Porque esos son los que, a la larga, pueden ser verdaderamente peligrosos. 

viernes, mayo 29, 2015

Días de resaca

Hola a todo el mundo:
Como todos sabemos, el domingo fueron las elecciones municipales y autonómicas, unas que resultaron muy reñidas y que muestran que la gente ya empieza a estar harta de las formas de gobernar de los partidos tradicionales. Por eso, ahora estamos de resaca electoral, y también en los verdaderos días de reflexión.
No cabe duda de que el Partido Popular ha sido el que ha sacado más votos, pero tampoco cabe duda de que su soberbia, sus corruptelas y sus formas en ocasiones casi mafiosas de gobernar les han pasado mucha factura, y también su sucia campaña electoral. Ahora se encuentran superados por unas circunstancias que no se esperaban y por una realidad que no alcanzan a entender, y por eso parece que compiten por ver quién dice la mayor tontería.
El ascenso de Podemos ha resultado sorprendente y van a ser determinantes en muchos lugares, y eso es así a pesar de las campañas llevadas a cabo por parte de los medios de comunicación, que nos querían convencer de que se estaban desinflando. Por lo mismo, Ciudadanos no han crecido tanto como nos querían hacer creer, y por eso, no tendrán tantas llaves como pensábamos al principio de la campaña. Por su parte, el PSOE se empieza a recuperar poco a poco, y UPyD e Izquierda Unida parecen condenados a desaparecer, aunque Izquierda Unida, al menos en lugares como Asturias, sigue teniendo cierta importancia.
Ahora se abre un momento de llevar a cabo pactos, con los que los partidos demostrarán si realmente les importan los ciudadanos o solo querían poder.
Se abren momentos de cambios y ahora los ciudadanos, y los políticos como representantes nuestros, debemos demostrar que estamos a la altura. 

domingo, mayo 24, 2015

Oscuridad

¿Alguna vez habéis sentido la oscuridad interior de una persona con solo hablar con ella? Esta es la pregunta que se hizo Rafa la mañana en que se le acercó en la parada del autobús un hombre que le preguntó qué bus debía coger para llegar al centro.
Era un hombre bien vestido, claramente estaba recién duchado, y hablaba con mucha educación. Sin embargo, algo en él hacía que Rafa se estremeciera y se pusiera a la defensiva. Era algo extraño y no sabía explicarlo, pero tanto era así que en cuanto respondió a su pregunta, Rafa se apresuró a consultar las redes sociales en su teléfono móvil, como queriendo indicar que no quería continuar con una conversación que le incomodaba profundamente.
Mientras descubría que ese día no había ningún trending topic en Twitter que pudiera servirle en su actividad, Rafa observó a una pareja que llegaba a la parada del autobús con una niña pequeña. Dos collarines rodeaban los cuellos de los padres y la niña se colgaba, juguetona, de los brazos de sus padres. El hombre los miró a los tres.
- ¿Habéis tenido un accidente? – preguntó.
Incómoda por la familiaridad del hombre, la mujer le respondió tímidamente que sí, mientras su marido miraba extrañado y la niña seguía intentando llamar la atención de sus padres.
- Yo tuve uno una vez – continuó el hombre.
Y a partir de ese momento, la oscuridad pareció cernirse sobre todas las personas que estaban en la parada de autobús, cuando el hombre explicó con detalle el punto de inflexión que había supuesto ese accidente, cuando el exceso de velocidad había sido la causa del accidente en el que había fallecido su familia.
Rafael, que, con la vista fija en la pantalla de su smartphone, no había dejado de escuchar ni una palabra, no pudo evitar preguntarse:
¿Se puede sentir la oscuridad de una persona con solo escuchar su voz?

viernes, mayo 22, 2015

Reflexiones electorales

Hola a tod@s:
Como sabemos, estamos en plena campaña electoral para las elecciones municipales y autonómicas, y todos los partidos están lanzando su artillería para conseguir nuestros votos. Sin ir más lejos, el otro día pudimos ver a Esperanza Aguirre, que se presenta a candidata a la Alcaldía de Madrid, disfrazarse de chulapa en las fiestas de San Isidro, o presentarnos a su perro. Pero claro, como sabemos todos, ella no es populista, los populistas son los demás.
Y el otro día, Aznar dijo que no quiere que "vuelva la izquierda", en una clara apología de la dictadura de partido único, sobre la que, sin embargo, nadie ha comentado casi nada. 
Por cierto, ya que hablamos del Partido Popular. Resulta que, al menos aquí en Asturias, la propaganda del partido que nos envían a casa no trae su logotipo en el sobre. ¿Será que se avergüenzan de ser populares? La verdad, con lo que están haciendo, razones no les faltarían.
También podemos escuchar a los mismos que durante los últimos cuatro años no han hecho nada, o que incluso han dicho que había que recortar los presupuestos públicos, prometernos obras faraónicas e iniciativas maravillosas para las que, oh sorpresa, ahora sí hay dinero.
Y también podemos escuchar a la nueva sensación de la política española, Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, que nos dice que viene a regenerar una política de la que habría que echar a todos los nacidos después de la proclamación de la Constitución (menos mal que entonces yo todavía no había nacido, porque si no, según su lógica, mis reflexiones no serían válidas…). Y precisamente, Albert Rivera y los suyos son los que más me preocupan ahora mismo. Como dijo uno de vosotros hace algunos días, "me huelen mal".
Porque si bien su discurso rupturista puede relacionarse con el de Podemos, el fondo que tienen es bien diferente, pues no deja de ser una actualización de las mismas premisas que presenta el Partido Popular, pero limitándose a cambiar las formas faltonas y desagradables de los populares por otras más cercanas a la ciudadanía, pero mandándonos el mismo mensaje. Si a eso le añadimos el hecho de que el propio Rivera y muchos de los miembros de Ciudadanos militaran anteriormente en el Partido Popular (cuando no en otros partidos todavía más a la derecha), pocas esperanzas tengo de que puedan presentar un mensaje netamente distinto del de Rajoy y compañía.

miércoles, mayo 20, 2015

Poder sindical

El otro día escuchamos la noticia de que las organizaciones empresariales habían llegado a un acuerdo con los sindicatos para que el próximo año hubiera una subida de sueldos de hasta un uno por ciento. Superada la etapa de la risa floja y del sarcasmo al leer la noticia, todos llegamos a la conclusión de que esto no era más que una rendición de los sindicatos a las exigencias de unos empresarios que, cada vez más, están demostrando que pueden controlar hasta las decisiones gubernamentales.
Sin embargo, a pesar de todos los errores que los sindicatos están cometiendo en los últimos tiempos, yo sigo pensando que su labor es válida, aunque también creo que sería necesario llevar a cabo una profunda reforma en su funcionamiento para que pudieran cumplir con su cometido de forma verdaderamente efectiva.
En primer lugar, la labor de los sindicatos en la negociación colectiva en determinados sectores sigue siendo válida, sobre todo en aquellos en los que la afiliación es elevada, aunque siempre recordando que el poder empresarial sirve de contrapeso hasta el punto de que, en muchos casos, el poder sindical queda reducido tan solo a negociar cuestiones tales como las vacaciones o similares, es decir, cuestiones menos trascendentales y profundas de lo que nos gustaría.
No obstante, también creo que la pérdida del poder de los sindicatos puede llegar a ser nefasta para el sistema político de un país. Por poner un ejemplo, en el caso británico, el desmantelamiento de los antaño poderosos sindicatos de los trabajadores del sector minero-metalúrgico durante la época de Margaret Thatcher, unido al hecho de que el Partido Laborista empezó a fijar su atención más en las clases medias que en las clases trabajadoras, hizo perder a esas clases trabajadoras sus referentes políticos, lo que les hizo volver la mirada hacia partidos populistas y xenófobos, como el partido ultraderechista UKIP, que, incapaz de ofrecer soluciones, se limitó a presentar culpables.
¿De verdad querríamos un escenario así en nuestro país, ahora que parece que el PSOE también está olvidando el significado de la “O” de sus siglas?

martes, mayo 19, 2015

Reflexiones sobre la función pública

Muy buenas a todo el mundo:
Recordaréis que Juan Rossell, presidente de la CEOE, hizo el otro día unas declaraciones en las cuales abogaba por la privatización de la sanidad y la educación para que fueran más “productivas”. En primer lugar, el hecho de que las haga como presidente de una Confederación que defiende los intereses de los empresarios privados, pero que está financiada con dinero público, es, como mínimo, sorprendente. Pero, al margen de ese hecho, hoy quisiera hacer algunas reflexiones sobre la importancia que tiene el sector público en general, y más en particular la sanidad y, sobre todo, la educación, en un país como el nuestro.
En primer lugar, la existencia de servicios públicos asegura que cualquier ciudadano (o ciudadana) pueda acceder a ellos independientemente de su nivel económico, lo que asegura una cobertura universal de las necesidades de la ciudadanía.
En segundo lugar, las exigencias para entrar a formar parte de los cuerpos de funcionarios son, al menos en nuestro país y en el ámbito de la educación, que es el que más conozco, muy superiores a las que tienen los que prestan servicios análogos en el sector privado. Eso se hace para asegurar que solo puedan prestar esos servicios los profesionales mejor preparados y más eficientes.
Se habla mucho de que los funcionarios son unos privilegiados, por su sueldo y sus vacaciones. Eso es mentira. Por cada funcionario de nivel “alto”, que puede tener un sueldo más o menos elevado, hay otros que pueden ser interinos a media jornada (o incluso, contratados por días), o simplemente funcionarios de nivel más bajo, cuyos sueldos son más modestos, e incluso, en algunos casos, directamente bajos. Pero lo más relevante que hemos de recordar cuando hablamos del sueldo de los empleados públicos es que los que más ganan no son los funcionarios por oposición, sino los "asesores", puestos a dedo por los políticos, que son muchos más de los necesarios y cobran infinitamente más que los funcionarios de verdad.
Cuando se habla de la educación, se critica la gran cantidad de vacaciones que se tienen o las “pocas” horas al día que se trabaja, y eso es, en cierto modo, una falacia. Sí es cierto que el horario de un docente puede tener veinte o veintitantas horas semanales, pero en ese horario no se contemplan claustros o juntas de evaluación, a las que hay que asistir, pero que no se incluyen en el horario. Ni, por supuesto, las horas que hay que dedicar a preparar las clases o los materiales que se van a facilitar a los alumnos, ni las muchas horas de formación permanente que se exige realizar.
También se habla mucho de la supuesta mayor eficacia de lo privado frente a lo público, que también me parece muy llamativo. En primer lugar, porque, por ejemplo, en el caso de la sanidad, la comparación con países, como Estados Unidos, donde prima lo privado, o con países como Alemania, con modelos mixtos, la diferencia de gasto demuestra que lo privado suele ser más caro para las arcas estatales. Además, como se ve en muchos casos, en el caso de la sanidad, los centros privados hacen solo las intervenciones más sencillas y baratas, mientras que tratamientos más complejos y caros se derivan a una sanidad pública que, por definición, siempre va a tener (o debería tener), más medios, en tanto que está respaldada por un Estado.
En segundo lugar, si hablamos de educación, a todos se nos llena la boca hablando del informe PISA y de los buenos resultados de países como Finlandia, pero muy poca gente dice que en Finlandia, la educación privada supone solo el tres por ciento del total de la educación, y la educación concertada no existe.
Por último, en tercer lugar, esa supuesta mayor productividad de lo privado me hace reír cuando recuerdo la necesidad que ha habido de subvencionar (o incluso rescatar) a tantas empresas privadas.
Para que luego digan.

viernes, mayo 15, 2015

Una de empresarios

Hola a todo el mundo:
Hoy es 15 de mayo de 2015, así que debería estar hablando del aniversario del movimiento 15M, que surgió, entre otras cosas, para buscar alternativas a un sistema político anquilosado e incapaz de responder a una realidad que ni comprende ni quiere comprender. Sin embargo, me parece más interesante hablar de las últimas propuestas de nuestros amigos empresarios (o, como dice uno de vosotr@s, “empresaurios”).
Como sabéis, el otro día, desde las organizaciones empresariales se dijo que habían llegado a un acuerdo con los sindicatos, y que los sueldos podrían subir hasta un uno por ciento. Qué gran subida, ¿verdad? Hasta un uno por ciento. ¿Qué vamos a hacer con tanto dinero? Pero muy pronto, en la misma conversación, matizaron y nos dijeron que, claro, eso dependerá de las circunstancias y que los sueldos también podrían bajar, y que ese uno por ciento no es más que el límite máximo de subida, y que una subida por encima de ese uno por ciento podría hacer aumentar la inflación. Me parece muy interesante que nos avisen, porque casi habían conseguido que me creyera que iban a hacer algo bueno por sus trabajadores.
Cuando escucho estas cosas, me pregunto dos cosas. La primera, como decía el otro día un economista en La Sexta, que cómo es posible que digan que una subida en el sueldo de los trabajadores superior al uno por ciento haría subir la inflación, cuando sabemos que los sueldos de los directivos, mucho más altos que los de sus trabajadores, suben muy por encima de ese uno por ciento. ¿Es que esas subidas no generan inflación?
La segunda cosa que me pregunto si de verdad nuestros empresarios son tan ignorantes como para no darse cuenta de que unos trabajadores mal pagados no consumen, y si no consumen… pues los productos de las empresas de esos empresarios no se venden. No es tan difícil de entender, basta con pensar un poco para darse cuenta.
Y de las declaraciones de Joan Rossell del otro día, esas en las que abogaba por la privatización de la educación y la sanidad, prefiero no decir nada, más allá de comentar que es curioso que las haga cuando la CEOE, la organización que preside, está financiada con dinero público…

viernes, mayo 08, 2015

Propaganda electoral

Hola a todo el mundo:
Como sabéis, ya estamos metidos de lleno en la campaña electoral para las elecciones autonómicas y municipales, de modo que, a partir de hoy, vamos a escuchar un montón de promesas por parte de todos, y un silencio muy notorio por parte de los que están gobernando y aspirando a la reelección cuando alguien les pregunte por qué están prometiendo lo mismo que prometieron hace cuatro años y no cumplieron en todo este tiempo. Lo de siempre, vamos.
Además, para aderezar mucho más esta campaña, ayer se hicieron públicos los datos del último barómetro del CIS, en los cuales se nos habla de la intención de voto de los ciudadanos (por cierto, ¿a vosotr@s os preguntaron?, porque a mí no), que nos hablaría de un escenario de cuatro partidos, en el que los dos mayoritarios continuarían siéndolo, pero muy debilitados, y Podemos y Ciudadanos se consolidarían como dos partidos bisagra muy poderosos.
En relación con esta encuesta del CIS, ayer, mientras cenaba, escuché en las noticias de una cadena generalista decir que, frente a la encuesta de enero, se podía observar el desplome de Podemos y el importante despegue de Ciudadanos. Cambié de cadena y en el informativo de esta también estaban comentando estos datos, y hablaban de que Podemos había caído hasta quedar a tres puntos de Ciudadanos. Curiosamente, olvidaron decir que Ciudadanos siguen por detrás de Podemos, así que sería más correcto decir que son Ciudadanos los que están a tres puntos de Podemos.
¿Os habéis fijado en la retórica tan diferente que usaron para hablar de Podemos y para hablar de Ciudadanos? Tal parece que quisieran convencernos de la pérdida de fuelle de Podemos y presentarnos a Ciudadanos, más moderados y aseaditos ellos, como la alternativa más clara e incluso deseable.
El poder de los medios de comunicación es muy grande, así que sería deseable que, conscientes de ese poder, escogieran palabras menos subjetivas, ¿no os parece?
A no ser, claro, que todo se haga con una intencionalidad determinada, la de perjudicar a Podemos.
Pero eso no sería posible, ¿verdad? Seguramente lo que pasa es que yo soy demasiado malpensado…

jueves, abril 30, 2015

Descenso al infierno

Hola a todo el mundo:
Aunque no es algo que haga muy a menudo, hoy me apetece hablaros de una serie de televisión. Desde hace algún tiempo, se está volviendo un tópico decir que las mejores ideas en las historias de ficción las podemos encontrar en la tele en lugar de en el cine; no sé si en general es así, pero estoy seguro de que la serie de la que os voy a hablar hoy está muy por encima de la mayoría de las películas que vamos a encontrar hoy en la cartelera. Y es que os voy a hablar de Breaking bad, una serie a la que he dedicado unos pocos meses y que acabo de terminar de ver. 


Breaking bad es la historia de Walter White, un profesor de Química un poco pringao que completa su escaso sueldo lavando coches. Un día, le diagnostican un cáncer y entonces él toma la decisión de empezar a elaborar metanfetamina junto con un antiguo alumno para poder costearse el tratamiento (ya sabéis que en Estados Unidos la sanidad no es universal) y, de paso, dejar algo de dinero a su familia si al final muere. A lo largo de las cinco temporadas que tiene la serie, nos cuentan como va cada vez el hombre honrado va corrompiéndose cada vez más (precisamente “breaking bad” significa eso, “volviéndose malo, corrompiéndose”) como si Walter fuera sufriendo progresivamente una metamorfosis, al estilo del doctor Jeckyl y el señor Hyde, que va haciendo que el personaje que empieza a interpretar, Heisemberg, se adueñe de su personalidad hasta que se convierte en alguien despiadado y ambicioso, totalmente distinto al Walter de los primeros capítulos.

Por su parte, Jesse Pinkman, su antiguo alumno y su socio en el negocio de las drogas, es un chaval sin referentes que es manipulado primero por Walter y después por otros personajes, para hacer lo que todos quieren que haga. Al final de la serie nos puede quedar la duda de lo que pasa con él, pero en realidad no nos importa. La serie es sobre Walter, su degeneración y su descenso a un infierno que él mismo ha creado. Lo que le pase a Jesse no nos interesa.
Junto a ellos dos y a diferencia de otras series como The walking dead en las que los personajes secundarios apenas tienen características que los individualicen, en Breaking bad encontramos una constelación de personajes secundarios perfectamente identificables (la familia de Walter, las novias de Jesse, los policías que los persiguen, su abogado, los narcotraficantes con los que trabajan…) y con características propias, que, cada uno a su manera, va aportando complejidad a una trama que se enreda poco a poco y nos atrapa hasta que, casi sin darnos cuenta queremos ver otro capítulo más aunque ya se nos haya hecho tarde y mañana haya que madrugar.
Ahora se habla de que puede haber una sexta temporada, y a mí me parece un grave error. El final de la quinta temporada es suficientemente épico como para que una temporada más solo sirva para estropear la historia (Actualización: era una broma del portal National Report que mucha gente se tomó en serio).
Aunque estoy seguro de que, si hubiera una sexta temporada, yo la vería sin dudarlo.
Y vosotr@s también deberíais ver esta serie, hacedme caso.
Por cierto, escuchad este narcocorrido que sale en la segunda temporada:

sábado, abril 25, 2015

¿Alguien me lo explica?

Esta semana hemos sabido que Trillo y Martínez Pujalte recibieron unas cantidades bastante considerables de dinero de unas empresas privadas por realizar trabajos al margen de su labor mientras eran Diputados en el Congreso. Y tanto ellos como su partido político nos dicen que no pasa nada, que no es algo que suponga una incompatibilidad con su labor parlamentaria. Y además, también hemos podido escuchar a gente del Partido Popular, como Rafael Hernando, decir, entre otras cosas, que la legislación sobre incompatibilidades debería ser menos rígida (¡!), y que los Diputados están mal pagados en comparación con otros países de nuestro entorno.
Y sin embargo, a mí me gustaría saber por qué un profesor, por poner un ejemplo, está sometido a una legislación tan rígida en lo que se refiere a incompatibilidades, mientras que un Diputado, que cobra bastante más y encima tiene complementos en forma, por ejemplo, de dietas, está sometido a una tan laxa.
¿Hay por aquí alguien que pueda explicármelo?