martes, julio 08, 2014

Sangre, fuego, pero muy poca música

Muy buenas, colegas:
Como sabéis, me gusta mucho leer, y también me gusta mucho la música, así que leer sobre música es uno de mis pasatiempos favoritos. Por eso, siempre que puedo, me calzo algún libro sobre mis estilos predilectos. Y esta temporada me he leído tres seguidos de los que os iré hablando, poco a poco, en diferentes lugares.
Uno de los libros que más ganas tenía de leer era Señores del Caos. El sangriento auge del Metal satánico, un libro sobre el Black Metal noruego escrito por Michael Moynihan y Didrik Søderlind. Sin embargo, me decepcionó mucho.


¿Por qué? Pues porque yo tenía interés por conocer el origen de esta música, sus principales bandas y sus discos más representativos, y me encontré con que en este libro se habla de muchas cosas, pero que la música es la que menos peso tiene.
Sí, porque resulta que estos tipos se centraron en la parte más macabra y más sensacionalista de este estilo, como el hecho de que algunos de sus músicos cometieran asesinatos, alentaran a sus fans para quemar iglesias o estuvieran vinculados a grupos neonazis o satánicos.
Con todo esto, la imagen que se presenta del Black Metal es la de una música escuchada por fanáticos peligrosos. Pero, en realidad, de esa música se habla muy poco.
Así que si queréis leer algo sobre Metal Extremo para saber qué grupos hay que conocer y qué discos hay que escuchar, os recomiendo que le echéis un vistazo a Metal Extremo: 30 años de oscuridad (1981-2011), de Salva Rubio, que también cayó en mis manos estos últimos tiempos, que os resultará más interesante.

domingo, julio 06, 2014

Pasión y rivalidades

Hola a todo el mundo.
La verdad es que llevaba tiempo sin acercarme por este rinconcito de la blogosfera. Tanto, que tengo el blog lleno de polvo y telarañas. Voy a tener que limpiar y ventilar un poco, jajaja.
Pero sobre todo, lo que tengo que hacer es escribir, que así, a lo tonto, llevo casi un mes sin escribiros nada. Y la verdad, se me han quedado antiguos algunos temas, como el de la abdicación de un rey y la proclamación de otro, la censura a dibujantes y otras cosas así. Luego, otros temas, como las declaraciones de Joan Rossell del otro día, no los quiero tratar porque, en los meses de julio y agosto, no me gusta escribir sobre temas serios.
Así que voy a hablaros de una peli que tenía muchas ganas de ver y que, por fin, pude ver esta semana: Cisne negro.

Desde hace algún tiempo, más o menos desde que se había estrenado, tenía ganas de echarle un vistazo a esta película, porque había escuchado muchas opiniones sobre ella, y la mayoría favorables. Además, el que algunos que saben más que yo la calificaran de película de “terror psicológico”, hizo que me interesara todavía más.
Y es que se trata de una película muy compleja, en la que nos cuentan la historia de Nina (Natalie Portman), una bailarina de una compañía de Nueva York que desea interpretar el papel principal en El lago de los cisnes, de Chaicovski. Como sabréis (reconozco que yo no lo sabía, jajaja), el papel de Reina Cisne supone una dualidad entre el Cisne Blanco, puro e inocente, y el Cisne Negro, más sensual y oscuro. Y ahí está el problema de Nina: ella borda las partes del Cisne Blanco, pero para interpretar las partes del Negro necesita buscar su lado más oscuro.
A todo esto se une la difícil relación con su madre, una bailarina retirada o, más bien frustrada (relación en la que podemos ver una influencia de la peli Carrie), y también la relación con el director de la compañía (¿a nadie más le parece un guiño a Fama que este personaje se llame Leroy?), o la rivalidad con la chica que la debería sustituir en caso de lesión (Mila Kunis), que sí hacía bien las partes del Cisne Negro.
Así, en la película vemos como Nina está cada vez más absorbida por el baile y, sobre todo, por esa búsqueda de su lado oscuro, hasta el punto de que hay momentos en los que no sabemos qué es real y qué es producto de su imaginación cada vez más desquiciada.
Por este papel, Natalie Portman se llevó el Óscar, el Globo de Oro y algún que otro premio más, muy merecidos, desde mi punto de vista, porque hace un papel complejísimo y lleno de matices, que nos deja a todos con la boca abierta por la fuerza que desprende en pantalla.
Una película que vale la pena ver, hacedme caso.

lunes, junio 02, 2014

¿Se puede o no se puede?

Durante toda la semana pasada estuvimos escuchando reacciones al resultado de las Elecciones Europeas, y en todas ellas pudimos escuchar (o leer) referencias al inesperado ascenso de Podemos. Y claro, también hemos podido escuchar todo tipo de críticas a ese partido. Que si son unos antisistema. Que si son bolivarianos, pro-etarras, desaseados e incluso frikis. Hasta leí un tuit de un tipo que los criticaba por ser profesores e investigadores del CSIC y, por tanto, no haber creado riqueza (¡!).
Pero yo creo que quienes hacen esas críticas no han entendido lo que el resultado de las elecciones significa. Porque ese resultado quiere decir que la ciudadanía ya está cansada de políticos profesionales que, en lugar de buscar soluciones, se convierten en parte del problema. Y ese cansancio se ha traducido en el voto a otros partidos.
Y los dos grandes partidos deberían hacer autocrítica y comprender que no pueden vivir de lo que hicieron hace años, que tienen que ser una alternativa real ahora y buscar la forma de volver a conectar con el electorado. De lo contrario, de seguir enrocándose en la crítica a Podemos (y a los demás nuevos partidos), lo único que van a conseguir es que el apoyo a esos partidos crezca.
Si es que están consiguiendo que los defendamos incluso los que no les votamos.

Y venga momentos históricos…

Hoy nos levantamos con una noticia histórica. Que no sé vosotr@s, pero yo ya empiezo a cansarme de tanto momento histórico seguido. Y es que resulta que hoy, día 2 de junio de 2014, el rey ha abdicado.
Como bien sabéis, yo sería más partidario de un referéndum que nos permitiera escoger la forma de Gobierno que queremos, pero como eso no parece que vaya a ser posible, tendremos que aguantarnos. Y, por cierto. Si al final saliese que la gente quiere que el país siga siendo una monarquía, eso daría legitimidad al nuevo rey.
Así que ahora se inicia el proceso para coronar a Felipe como Felipe VI, y va a estar regulado por una Ley Orgánica que hay que hacer ahora, porque parece ser que en los últimos casi cuarenta años no hubo tiempo de hacerla. Si luego, con las prisas, queda a medias, que nadie se queje.
A ver qué pasa ahora. Seguiremos informando.

lunes, mayo 26, 2014

Comentemos las elecciones

Hola a todo el mundo:
Como ya sabréis, ayer fueron las elecciones al Parlamento Europeo. El resultado lo conocemos tod@s, pero creo que lo que deberíamos hacer es reflexionar sobre él con un poco de detenimiento.
En primer lugar, el Partido Popular ganó estas elecciones, de eso no hay duda. Sin embargo, creo que su pérdida de votos es lo bastante importante como para que se planteen la necesidad de llevar a cabo algún tipo de autocrítica que les permita darse cuenta de cuánto están perdiendo por su política.
El Partido Socialista se mantiene como segunda fuerza, pero en este caso su pérdida de votos es tan enorme que podemos considerarla una verdadera debacle, lo que debería llevarles a plantearse una renovación completa, o incluso una total refundación del partido.
Me parece muy interesante el crecimiento de Izquierda Unida y, sobre todo, de Podemos, dos formaciones de izquierdas que pueden dar una respuesta al desencanto de los votantes de ese “lado” del espectro político. En el caso de Podemos, aunque yo no les di mi voto, creo que puede ser una buena alternativa en torno a la que iniciar una verdadera renovación de la política de nuestro país.
Por supuesto, ya hay gente diciendo que el crecimiento de IU y Podemos es el crecimiento de partidos extremistas, cuando, como sabe cualquiera que haya leído sus propuestas, es más bien poco probable que les podamos aplicar el adjetivo de “radicales” o el de “extremistas”.

Pero claro, resulta que estas elecciones eran al Parlamento Europeo, así que habrá que pensar un poco en lo que significa su resultado en Europa.
Y lo más preocupante que yo encuentro del resultado de estas elecciones es el ascenso de la ultraderecha en muchos países importantes de la Unión. En Francia, el Frente Nacional de Marine Le Pen se ha convertido en la primera fuerza política, y lo mismo sucedió en el Reino Unido con el partido UKIP. Pero también entran en el Parlamento Europeo los griegos de Amanecer Dorado, o los ultraderechistas holandeses, alemanes, húngaros y daneses.
En este caso, habría que preguntarse como es posible haya sido este el resultado. Y, sobre todo, como es posible que los partidos socialdemócratas o incluso comunistas hayan perdido el apoyo de la clase trabajadora que en algunos países ha empezado a votar masivamente a la opción populista de una extrema derecha xenófoba y euroescéptica. Encontrar la respuesta a esa pregunta debería ser la principal preocupación de los partidos de izquierda de buena parte del continente (Owen Jones lo explicó muy bien para el caso del Reino Unido en su libro Chavs: La demonización de la clase obrera).
Y es esa entrada de la extrema derecha la que me parece verdaderamente peligrosa, porque se trata de partidos anti-europeístas, así que van a intentar socavar las instituciones de la Unión desde dentro, además de que corremos el riesgo de que busquen la promulgación de leyes xenófobas o incluso contrarias a la libre circulación de ciudadanos por la Unión.
Por todo esto creo que mucho más peligroso el crecimiento de la ultraderecha que el hecho de que vaya al Europarlamento un tío de pelo largo que da clase en la Complutense.

sábado, mayo 24, 2014

Marketing cinematográfico

Ya está, ya lo hice, por fin vi Ocho apellidos vascos. Después de no-sé-cuántas semanas siendo la película más vista, después de ser la película más taquillera de la Historia del cine español, por fin la vi.

Y, la verdad, es una peli divertida, pero no me pareció nada del otro mundo. Sí que lo pasamos bien durante el rato que dura, nos reímos y todo eso. Pero nada más. Es una película entretenida, pero que no se va a estudiar en las Escuelas de Cine. Entonces, ¿por qué ha tenido tanto éxito?
Una posible explicación puede ser que, con tantos problemas que tenemos, de vez en cuando nos hace falta desconectar, y hacerlo con una película divertida puede ser una buena opción.
Pero yo creo que, más bien, es cosa de que la peli en cuestión tuvo una campaña de marketing brutal detrás, orientada a convencernos de que era la película que había que ver este año, y así consiguieron que una peli que no era objetivamente mejor que las demás de la cartelera, fuera la más vista.
Eso sí, durante la hora y media que dura, las risas están aseguradas.
Que no es poco.

miércoles, mayo 21, 2014

Somos políticos

Sí. Aunque a algunos les moleste, los ciudadanos somos políticos. No somos políticos profesionales, claro. Somos profesionales de lo nuestro, y, además, políticos.
Y precisamente por eso, tenemos derecho a participar en el proceso democrático, y no solo con nuestro voto. Porque podemos opinar y criticar. Aunque hay personas a las que les molesta, podemos tener opiniones, y podemos expresarlas, siempre dentro de los marcos de la educación (y, tal como está la cosa últimamente, también de la legislación). Tenemos derecho incluso a manifestarnos cuando nos parece que las decisiones de los políticos no son las más convenientes.
Por eso este domingo tenemos que tomar parte en las elecciones europeas, pero recordando que nuestra actuación no debe limitarse solo a echar un voto en la urna, sino que después, tendremos que ser conscientes de la importancia que tienen las decisiones que se toman en el Parlamento Europeo, y de la responsabilidad que vamos a tener en que unos u otros tengan más o menos peso en ese Parlamento.
Entonces, ejerzamos nuestro derecho al voto de manera consciente y responsable, opinando y ejerciendo una crítica lo más constructiva posible al proceso democrático.
Porque nosotros también tenemos que participar en el sistema, y si no lo hacemos, entonces estaremos dejando que las decisiones las tomen aquellos a los que no hemos elegido.

lunes, mayo 19, 2014

Reflexiones para el Día de Internet… con retraso

Hola a todo el mundo:
Puff… con tantas cosas en la cabeza, se me olvidó que el sábado fue el día de internet. Y claro, una persona como yo, que dedica tanto tiempo a crear contenidos para la red (y, a veces, también a reflexionar sobre el papel mismo de internet en la sociedad), igual debería haber dicho algo. Pero como se me olvidó, pues lo voy a hacer ahora.
Y lo que quiero hacer es contaros qué es internet para mí. En su momento, para un pequeño trabajo académico que tuve que hacer, dije que, desde mi punto de vista, internet es el invento más importante del siglo XX, o por lo menos uno de los más importantes. Y además creo que, por su evolución, será uno de los elementos más relevantes de este siglo XXI en el que estamos inmersos.
Porque internet es hoy mucho más que aquel proyecto militar que era en sus orígenes, e incluso mucho más que la fuente de información más grande que haya conocido la Humanidad. Es un ámbito de expresión, a través de blogs como este mismo, de relación, a través de unas redes sociales que cada vez tienen más peso en nuestra vida, de formación, a través de unas plataformas cada vez más perfeccionadas, de participación… Todo lo que podamos imaginar está en internet.
Y precisamente por eso, debemos ser cada vez más conscientes de que internet puede ser una extensión de nuestra vida, y también que cada vez es más necesario un conocimiento más o menos profundo de las herramientas que nos brinda, para saber utilizarlas de manera efectiva.
O eso creo yo, vaya.

jueves, mayo 15, 2014

Noticias de un asesinato

Hola a todo el mundo:
Supongo que os habréis enterado de que el lunes fue asesinada la presidenta de la Diputación de León, que era del Partido Popular. Pero de lo que a lo mejor no os habéis enterado es de que fue asesinada por motivos personales por otras dos militantes de su propio partido. Porque resulta que esta semana parece que hay mucha gente interesada en que pensemos que esto se debe al “clima político” o a la “animadversión hacia los políticos”.
Pero nada más lejos de la realidad. Este trágico suceso no fue algo político, sino algo personal. No tiene nada que ver con asesinatos como el de Olof Palme y sí con casos como el de Puerto Hurraco.
Pero a pesar de eso, estos días estamos escuchando que esto es solo un paso más en la situación actual, y que se empieza criticando a los políticos y se termina descerrajándoles tres tiros por la espalda. Y es que hay gente muy exagerada.
Y encima, a nuestro Gobierno y a sus palmeros la realidad poco les importa. En una deriva dictatorial con la que parecen querer meternos de lleno en una novela de Orwell, ahora quieren controlar lo que se dice en las redes sociales porque algunos descerebrados dijeron barbaridades sobre la asesinada. Como si la culpa fuera de Twitter y no de las propias asesinas.
Por cierto, una pregunta: Si siendo las asesinas del mismo partido que la asesinada estamos escuchando las tonterías que estamos escuchando, ¿os imagináis lo que tendríamos que escuchar si las asesinas hubieran tenido algo, por poco que fuera, que ver con partidos de izquierdas, sindicatos o movimientos sociales?


P. D.: Por si acaso a alguien no le ha quedado claro, condeno enérgicamente este asesinato y toda clase de violencia. Sé que mis lectores son lo bastante inteligentes como para darse cuenta de ello, pero, tal como está el patio, mejor decirlo. Por si acaso…

sábado, mayo 10, 2014

Que nadie se olvide de votar

Muy buenas a todo el mundo.
Como todos sabemos, estamos en plena campaña electoral. "¿Otra vez?", preguntará alguien. Sí, otra vez. Esta vez para las elecciones al Parlamento Europeo. Y el problema que veo en estas elecciones es que mucha gente no tiene interés por ellas, porque no considera que tengan valor. Pero se equivocan.


Podría volver a recordar ese dato según el cual el setenta por ciento de las leyes que se promulgan vienen marcadas o inspiradas desde Europa. Pero prefiero recordar que los españoles debemos la mayor parte de las infraestructuras que se construyeron durante los años ochenta y noventa se deben a los fondos de cohesión de la Unión Europea. Por lo que, creo yo, deberíamos ser los más europeístas de Europa
Precisamente por eso creo que no podemos dejar que las decisiones de la Unión, que tanto nos afectan, las tomen personas elegidas por solo una pequeña parte del censo electoral. Porque nos jugamos demasiado. 
Por eso no hay que pasar. Hay que informarse, reflexionar y, después, votar en conciencia. Pero votar. 
Y es que, desde mi punto de vista, si no votamos, luego no tendremos autoridad moral para quejarnos de las decisiones que se tomen.
Pues eso.
Que no se os olvide votar.

viernes, abril 25, 2014

Así no...

Hola a todo el mundo:
Supongo que no habréis dejado de escuchar las declaraciones de ayer de la señora Mónica de Oriol, presidenta del Círculo de Empresarios, en las que abogaba, entre otras muchas cosas, por pagar sueldos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional a los trabajadores sin formación, o quitar el subsidio de desempleo a aquellos parados "que no sirven para nada".
Ahora podría preguntarme qué formación tienen los empresarios españoles para pedir esas cosas (que, por supuesto, nuestro Gobierno acabará por concederles). O cuánto dinero público reciben de los ciudadanos para ponerse así de chulos. Pero no lo voy a hacer, que luego la gente me llama demagogo.
Símplemente voy a recordar algo muy sencillo y fácil de entender para cualquiera con dos dedos de frente: si la gente no tiene dinero, no consume. Así que unos trabajadores bien pagados y unos trabajadores que han perdido su empleo y ahora cobran un subsidio, podrán seguir consumiendo. Incluso puede que consuman cosas que produzcan esos empresarios que ahora exigen que se les trate mal.
Y, a lo mejor, si la gente consume, la economía se reactiva.
¿O no?

viernes, abril 18, 2014

Eterno Gabo

Buenos días a todo el mundo:
Estos días no tenía ni ganas ni ideas para escribir. Ni tampoco intención, porque al ser época de vacaciones de Semana Santa, no me apetecía escribir sobre el mundo real. Pero, sin embargo, hoy tenía que empezar el día sentándome delante del ordenador para escribir algo. Un homenaje a mi escritor favorito. A mi mayor referente intelectual.
Un texto en homenaje a Gabriel García Márquez, que, como sabéis, falleció anoche.

Ahora a todo el mundo le gusta y todo el mundo lo ha leído hasta saberse sus obras de memoria. De hecho, hace un rato escuché en la radio unas declaraciones de José Ignacio Wert, nuestro Ministro de Educación y Cultura, con las que intentaba que nos creyéramos que sabía quién era Gabo. Sin éxito, claro.
Y también vamos a leer y escuchar muchos reportajes en los que nos expliquen su vida y su obra. Por eso, con este texto no quiero ahondar en su figura como periodista ni como escritor. Lo que quiero es recordar lo que significó para mí acercarme a su literatura.
Recordar esas horas de insomnio leyendo Crónica de una muerte anunciada, la primera novela suya que leí. Esas (pocas) tardes en la playa leyendo La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada. Esos ratos de mi época de arqueólogo en los que, después de trabajar y de ducharme, mientras esperaba a que mis compañeros se ducharan también para irnos a tomar unas cervezas, estuve leyendo El amor en los tiempos del cólera. O esa vez, que nos quedamos unos cuantos colegas en casa de uno de nosotros y, como me desperté un buen rato antes de que lo hicieran los demás, me leí casi entero el breve El coronel no tiene quien le escriba mientras esperaba a que el resto fuera amaneciendo.
También hubo libros que me costaron mucho más, claro, porque su estilo en ocasiones podía ser muy complejo. Por ejemplo, Cien años de soledad, el que hoy es mi libro favorito, fue un texto que me costó mucho, hasta el punto de que llegué a pensar que no iba a poder terminarlo. O El otoño del patriarca, compleja hasta el punto de que tuve serias dificultades para captar su trama.
Y están esas obras marcadas por su amor por el periodismo, que son crónicas periodísticas transformadas en literatura, como Relato de un náufrago o Noticia de un secuestro (el primer libro suyo que me compré).
Y también hay textos mucho más fáciles, obras menores podríamos decir, como el crepuscular y decadente Memoria de mis putas tristes, o esos libros de relatos como Los funerales de la mamá grande, en los que podemos leer varias historias cortas que nos atraparán, pero solo durante un rato.
Que tenéis que leerlo ya lo sabéis. Ahora depende de vosotr@s.

P. D.: El título de este texto son las palabras que anoche colgó en su perfil de Facebook una periodista, compañera de mi curso de Community Manager, que me hicieron lanzarme a Twitter para confirmar que sí, que Gabo había muerto.

lunes, abril 07, 2014

Amaral, Marhuenda y el mundo real

Hola a todo el mundo:
Echadle un vistazo a este videoclip:


Es el vídeo del último single de Amaral, que se hizo público hoy mismo. En él, el grupo presenta a los políticos como víctimas de las cosas que ellos mismos provocan. Interesante, ¿verdad?
Como siempre, para algunos será un ejemplo de demagogia, para otros una maniobra publicitaria, y para otros será las dos cosas.
Y luego está el señor Francisco Marhuenda, director del diario La Razón, que hace un rato, en el programa de La Sexta Al rojo vivo dijo algo así como que "Es muy fácil hacer estas cosas cuando se es millonario". 
Esa frase, que, seguramente mucha gente considerará acertada, no es más que el ejemplo de que cada vez hay más gente a la que no le gusta que se diga que el "España va bien" del Gobierno no es más que una falacia. 
A lo mejor Amaral son millonarios, no lo sé. Tampoco me gustan lo suficiente como para seguirlos y estar realmente interesado en conocer el devenir de su existencia. Pero, aunque lo fueran, no creo que eso impidiera que tuvieran conciencia social. Pero es que, teniendo en cuenta la situación de los músicos de nuestro país, dudo mucho que sean millonarios.
Porque en el mundo real cada vez es menos habitual que los músicos vivan exclusivamente de la música. Hace algunas semanas, tenía la oportunidad de entrevistar a Pau Monteagudo, de Uzzhuaïa, y, entre las muchas cosas que me contaba, me decía "no vivimos de la música, tenemos nuestros trabajos". Y un grupo "grande", como Hamlet, tuvo que recurrir a la fórmula del crowfunding para poder financiar su último proyecto.
Y también hay músicos que viven de la música pero no solo de SU música, porque de lunes a viernes enseñan a tocar los instrumentos que tocan en sus bandas. Es el caso de gente como Jero Ramiro, Pablo García, o algunos de los antiguos componentes de Avalanch
Así que, en vista de lo que acabamos de decir, mi opinión es que es muy reduccionista pensar que todos los músicos son millonarios. 
O incluso creer que todos viven de lo que componen.

P. D.: Como bien saben todos los que me conocen, mis gustos musicales están muy alejados de la música de Amaral. Solo los vi hace ya un montón de años como teloneros de Celtas Cortos. No obstante, las falacias hay que señalarlas, aunque afecten a quien no nos interesa.

viernes, marzo 28, 2014

Para cabrearse (mucho)

Hola a todo el mundo:
Supongo que ya habréis escuchado eso de que se ha cambiado el nombre del Aeropuerto de Barajas por el de Adolfo Suárez, como homenaje al primer presidente de la democracia. Y también que le va a tocar al Estado (o sea, a nosotros), pagar para que se rescate a las autopistas de peaje. Y no sé a vosotros, pero a mí me parece mal.
Sobre lo del nombre al aeropuerto, por dos motivos. Uno, porque es una medida que no es más que un mero golpe de efecto. Ahora que se ha muerto, a todo el mundo le cae bien Adolfo Suárez, incluso a aquellos que lo insultaban. Pero, la verdad, ponerle su nombre a un aeropuerto no es la mejor forma de homenajearlo, porque supondría un gastar un dinero que sería mucho mejor dedicar a otras cosas. Por ejemplo, a la investigación contra el Alzheimer, que sí sería un buen homenaje.
Luego está lo del rescate de las autopistas de peaje, que, como siempre, supone que papá Estado (o sea, nosotros) tenga que hacerse cargo de los negocios ruinosos de las grandes empresas.
Y todos estos grandes gastos inútiles nos los comunican la misma semana en la que hemos sabido que España es, según un informe de Cáritas, el segundo país de la Unión Europea en pobreza infantil, sólo superado por Rumanía.
¿Es para cabrearse o no?

miércoles, marzo 26, 2014

Una de zombis

Hola a todo el mundo:
De vez en cuando veo The walking dead, aunque es una serie que, la verdad, nunca me ha gustado especialmente. Vi entera la primera temporada y, después, he visto bastantes capítulos, pero sin prestarle demasiada atención.

Supongo que a quien me conoce, esto le resultará extraño, porque nunca he ocultado lo mucho que me gusta el cine de terror. Pero es que, después de mucho reflexionar, me he dado cuenta de que, si no es una serie que entusiasme, es, precisamente, porque no es una serie de zombis. Evidentemente, hay zombis. Pero, en realidad, los zombis no son lo más importante de la trama.
En realidad, la serie nos habla de la condición humana y las relaciones humanas en una situación extrema y desesperada. Que, en este caso, está motivada por un apocalipsis zombi, pero que bien podría estarlo por cualquier otra cosa.
En la serie no (sólo) vemos a gente que escapa de los zombis, se esconde de ellos o lucha contra ellos. Lo que vemos la mayor parte del tiempo es a personas que compiten o colaboran con otras personas para hacerse con el control de unos recursos, unos alimentos, un lugar seguro…
En definitiva, que es una serie que va mucho más allá de lo que podríamos esperar en un primer momento.
Precisamente por eso no me entusiasma, porque yo me puse a verla pensando que iba a ver una serie de zombis, cuando en realidad es otra cosa muy distinta.
Así que, si alguno de vosotros todavía no se ha puesto con ella y quiere hacerlo, que tenga eso en cuenta.
Luego no digáis que no os avisé.

martes, marzo 25, 2014

Austeridad y recortes

Hola a todo el mundo:
Cuánto tiempo, ¿verdad? Simplemente es que no tenía ideas, nada más.
Debería hablar de las Marchas por la Dignidad del sábado día 22, pero lo único que se me ocurre es que me parece una pena que unas marchas multitudinarias que deberían hacer que el (des)Gobierno reflexionase se vean empañadas por unos disturbios de una violencia desmedida (una violencia que, por supuesto, jamás y bajo ningún concepto es justificable).

O también podría escribir sobre la muerte de Adolfo Suárez, pero hay historiadores especialistas en la época contemporánea que lo harían mucho mejor que yo.

Así que voy a compartir con vosotros una reflexión que me vino el otro día a la cabeza. Sobre eso que nos dice el (des)Gobierno de que sus medidas son medidas “de austeridad”.
Que yo creo que es mentira. Porque en circunstancias como éstas, la austeridad implicaría reducir los gastos más superfluos o menos inmediatos y priorizar los más importante y urgente, ¿no? Pero resulta que el (des)Gobierno recorta en cosas esenciales, como educación, sanidad o dependencia, y sin embargo, no se atreve a tocar cosas más superfluas.
Porque nos hablan de que hay que apretarse el cinturón, pero yo no veo que ellos lo hagan, porque no se ha bajado el sueldo de los políticos. Ni se ha reducido el número de coches oficiales. Ni el de cargos puestos a dedo (que son el verdadero cáncer de nuestro sistema). Tampoco se ha perseguido el fraude fiscal, sino que, al contrario, se llevó a cabo una amnistía fiscal que, en realidad, casi podríamos decir que premiaba a los defraudadores.
Entonces, podemos concluir que esto no es austeridad. Son unos recortes motivados por unos intereses ideológicos.
Ni más, ni menos.

miércoles, marzo 05, 2014

Unas palabras sobre la inmigración

Desde hace ya algunas semanas, la inmigración es uno de los temas que más tiempo ocupan en las noticias, debido al hecho de que ya van varios intentos de llegar a nuestro país por parte de inmigrantes subsaharianos. Sin embargo, una escucha atenta de esas mismas noticias nos lleva a darnos cuenta de que las cifras que se mencionan son un tanto confusas, ya que parece que, según lo que nos dicen, cada día habría más inmigrantes intentando llegar a tierras españolas. Y no serían uno ni dos: ayer escuché que habría 80.000, cuando el día antes había escuchado la mitad, y la semana pasada 30.000. Casi parece que los medios nos quieren asustar para que aceptemos las políticas inmigratorias de cuchillas y disparos.
Pero lo más relevante de esta cuestión no es la cantidad de personas que intenta llegar aquí, sino el motivo por el que lo hacen y el motivo por el que eligen España y no otros países.
El motivo para salir de sus países está claro: buscan una vida mejor, igual que hacemos nosotros cuando nos echamos la mochila a la espalda y dejamos de vivir en una ciudad de provincias y vamos a Madrid o a Berlín o a Londres o a donde buenamente podemos.
Pero lo que parece que mucha gente todavía no asimila es el motivo por el cual vienen aquí. No voy a hacer el chiste de El Jueves según el cual vendrían por un efecto llamada debido al triunfalismo del Gobierno, sino que voy a hablaros de la realidad: vienen porque España es uno de los países de la frontera meridional de la Unión Europea. O sea, que no quieren venir a España, quieren venir a Europa.
Entonces eso significa que estamos ante un problema de toda la Unión, no sólo de España, y por ello la política de inmigración, en estos casos, debería venir indicada desde Europa.
Vamos, digo yo.

lunes, marzo 03, 2014

Reflexiones sobre la situación de Ucrania

Hola a todo el mundo:
No suelo recibir colaboraciones en este blog, pero esta vez tengo el lujo de contar con la de uno de mis colegas, el también historiador Miguel Menéndez, que me ha enviado este texto sobre la situación actual de Ucrania. Disfrutadlo:

Los acontecimientos en Ucrania han venido a demostrar dos cosas: la primera es que los euroescépticos que lo somos a la fuerza (es decir, que no carecemos de interés por un proyecto europeo pero la palabra neoliberalismo se nos atraganta como a otros la palabra solidaridad o el concepto de justicia social) tenemos motivos más que de sobra para continuar siéndolo, vista la actitud de la UE ante un gobierno surgido de una votación parlamentaria en la que faltaba la mitad de la Rada y custodiada por poco menos que matones en la puerta, curiosamente afines al partido que se ha hecho con el poder. Un espectáculo lamentable, que demuestra una vez más que cuando hablamos de parné, la vieja Europa y los jóvenes Estados Unidos no tienen ningún problema en ir de la mano. Porque lamento ser tan adepto y adicto a la realpolitik, pero en el caso ucraniano no hablamos de revolución, ni de europeísmo o post-sovietismo. Hablamos de pasta.  Y de mucha.

Hubo una lógica y una dinámica prerevolucionaria en Ucrania, pero se la han robado al pueblo en sus propias narices para utilizarla a favor de los que una buena parte de los presentes en el Maidan rechazan: el partido Batkivshchyna. Y no, pese a lo que diga Marhuenda, el ABC o cualquiera de los palmeros y voceros de lo que nos ronda por aquí, Batkivshchyna no es equivalente a los manifestantes de la Plaza de la Independencia. Es una parte, una minoría, pero quizá la única minoría con medios para responder cuando Yanukóvich se creyó capaz de controlar la situación a golpe y disparo. Las elecciones se han fijado en Mayo; no entiendo muy bien por qué tres meses, aunque si miramos en nuestra propia casa, no puedo evitar pensar que es para que al nuevo gobierno de Kiev le dé tiempo a vender el país a trozos y a endeudarlo hasta las cejas con nuestros nuevos viejos amigos: la troika y el FMI. Una historia que resulta familiar. Al Sur ya no pueden exprimirlo más, y me temo que han puesto el punto de mira en el Este.

Pero quizá más importante es la segunda: Rusia se ha hartado de poner su mejor cara a Occidente. Como anécdota, el jueves pasado, recién formado el nuevo pseudogobierno de Kiev, tomaba café con dos amigos que estaban un poco perdidos sobre quién es quién en Ucrania, gracias sobre todo a la magnífica (nótese la ironía) cobertura hecha de las protestas por los medios españoles, excepto por personas como Alberto Sicilia, todo un ejemplo de periodismo vocacional y valiente. La reflexión sobre por qué el periodismo libre y de calidad en este país parece que ha quedado relegado a sitios como Twitter o blogs personales mejor para otro día.

El caso es que me preguntaron (la cara y la cruz del historiador) qué iba a pasar. Yo les explicaba que Rusia no iba a consentir bajo ningún concepto intromisiones en Crimea, y afirmé que además dudaba mucho que se quedara de brazos cruzados con el resto del país, y que no descartaran una intervención militar aunque fuera de baja intensidad, especialmente en la península. Me miraban horrorizados, como si no se lo pudieran creer. Como si de repente hubiese vuelto la Unión Soviética. Les expliqué que no tenía nada que ver con la URSS, al igual que en la época de la URSS ese tipo de acciones (p.e. Afganistán) no tenían mucho que ver con la URSS. Geoestrategia y Geopolítica. Just Business. Al día siguiente, paramilitaresque resultaron ser rusos ocupaban el Parlamento de Crimea y los aeropuertos de Sebastopol y Simferopol. Hoy lunes, Crimea está bajo control ruso, y me atrevería a decir que una larga sombra de incertidumbre se extiende por el resto del país. Medvedev ha anunciado la ejecución de un acuerdo (con una extraña vehemencia que dudo sea casualidad) firmado entre Rusia y la Ucrania de Yanukòvich por el cual se construye un puente sobre el estrecho de Kerg, para literalmente unir Crimea y Rusia.

Desde luego no seré yo quién defienda a Putin, y cualquiera que me conozca sabe que me parece uno de los gobernantes más esperpénticos que Rusia ha tenido la desgracia de padecer y que su historial de asuntos internos (las chicas de Pussy Riot, su homofobia, la sombra de Litvinenko, Chechenia) demuestra que no es lo que personalmente llamaría un demócrata de toda la vidaal igual que no se lo llamo a muchos de los que padecemos por estas latitudes. Lo que quiero remarcar es que es el mismo perro con otro collar. Europa y Estados Unidos están, como Frank Zappa, en esto por la pasta. Rusia también. No tenía intereses geopolíticos en Libia ni los tiene en Siria, pero en Ucrania sí, y bastantes. El caso, como siempre es lo que queda en medio.

Por consiguiente, lo más triste es la conclusión: parece ser que cuando los ricos hablan de sus cosas los pobres tienen que callarse, porque nadie les va a escuchar. El pueblo ucraniano, el que resistió en el Maidan, han visto su revolución robada por los políticos contra los que buena parte  de los manifestantes protestaban. Yanukovich y su régimen de oligarcas y corruptos ha sido sustituido, de manera ilegítima para más cachondeo, por el partido de Timoshenko, a la que el Parlamento sacó de la cárcel por votación para que se pasara por allí. Curiosamente estaba en la cárcel por corrupción. Ha renunciado a colocarse al frente del país, y el puesto ha recaído en Turchínov, político y homófobo pastor bautista muy próximo a ella. Por establecer un símil, es como si el 15M diera lugar a un Gobierno del PSOE o del PP, y además ilegítimo.

Mientras escribo estas líneas, el FMI se ha plantado en Kiev a ofrecer 35.000 millones de euros, que estiman sus técnicos, para reactivar la economía. Sin embargo, los parados, los ucranianos que tienen que pagar 20 euros por una consulta médica, los que están hartos de corrupción y de oligarquías, los que pasan frío en invierno por los chanchullos de sus gobernantes con el gas, los que aspiran a vivir y no a sobrevivir, siguen y seguirán igual. Se han quedado solos. Les han robado la revolución en sus narices y además ahora ya no le importan a nadie: ya es la hora del business, y a partir de aquí juegan los mayores. Los peques a callar.

domingo, marzo 02, 2014

Política a debate

Hola a todo el mundo.
Supongo que no hace falta que os cuente que esta semana se celebró el Debate sobre el Estado de la Nación. Porque durante toda la semana hemos podido escuchar diferentes interpretaciones del mismo que, por cierto, no nos dejaron claro quién fue el ganador, porque esas interpretaciones dependían de la ideología de quien las hiciera. O de quién pagara al que las hacía.
Desde mi punto de vista, el Debate sobre el Estado de la Nación, más que como una forma de hacer público el estado de nuestra situación, me parece interesante porque nos permite conocer de primera mano la (escasa) talla moral y política de nuestros representantes a través de sus palabras. Y, normalmente, las palabras que más nos pueden servir para esto son las del Presidente del Gobierno.
Este año, Rajoy optó por enfocar sus discursos en clave electoral, con las miras, supongo, en las próximas elecciones al Parlamento Europeo. Así que lo que escuchamos fue, más que discursos para el Debate, discursos propios de un mitin electoral. De este modo, Mariano se sirvió de una retórica triunfalista con la que nos intentaba convencer de lo bien que va todo y lo mucho que le debemos, una retórica que debe mucho a aquel conocido “España va bien” de su maestro y Mesías. Pero hubo un pequeño problema: que tan triunfalista era su tono, que nos preguntábamos de qué país estaba hablando, porque en España las cosas no van así de bien.
Con el paro que tenemos y la situación que, en general, estamos viviendo los ciudadanos, de recortes, bajadas y congelaciones de sueldos y pérdida de derechos en general, las palabras de Rajoy fueron un auténtico insulto a nuestra inteligencia. Con el apoyo de sus (cada vez más numerosos) medios de comunicación afines, podrá convencer a quienes, en realidad, ya están convencidos, pero no podrá convencer a quienes cada día vemos una realidad que él se niega a ver.
Además, con su discurso de triunfo nos está dejando clara una cosa: que es insensible al sufrimiento de tantas personas, porque lo único que le importa es el poder. Si para mantenerse en él tiene que mentir y embaucar, lo va a hacer.
Hasta ahora pensaba que Rajoy era un mediocre incompetente superado por una realidad que es incapaz de comprender. Ahora además sé que es una mala persona.

martes, febrero 25, 2014

Golpe de Estado en la tele

Hola a todo el mundo:
Tal vez hoy debería hablar de la falsa entrega de armas de ETA. O al menos, eso sería lo esperable en un blog como este. Sin embargo, hoy me apetece más hablar de otra cosa: del programa de Jordi Évole del domingo.
Supongo que a estas alturas no hace falta que os cuenta de qué iba. Era una ficción en la que se presentaba el golpe de Estado del 23-F como si hubiera sido una enorme farsa en la que estaban implicados políticos, periodistas, militares e incluso un cineasta como Garci que habría sido el encargado de planificar toda la dramatización. Pero al final de este programa, a diferencia de muchos otros de la televisión actual, se nos dijo que todo lo que acabábamos de ver había sido mentira.
Después de ese programa, ayer pudimos escuchar y leer un montón de opiniones, a favor y en contra del programa. Mucha gente lo alabó como un ejemplo de televisión dirigida a un público maduro que vive en un país con una democracia muy consolidada. Pero también mucha gente lo criticó.
¿Sabéis? Yo creo que esa gente no lo criticó sólo porque sembrara dudas sobre un episodio muy importante de nuestra Historia reciente, o ni siquiera por su carácter de engaño. Sino porque con él se demostró lo fácil que es engañarnos, porque nos hizo preguntarnos cuántas veces nos habrán engañado antes y no nos lo dijeron al final. Y, sobre todo, porque al abrirnos los ojos, ahora nos insta a estar atentos, a aplicar el sentido crítico y a reflexionar sobre todo lo que escuchemos.
Y eso, a veces, puede doler.

viernes, febrero 21, 2014

Lobos con piel de cordero

El otro día estuve viendo El Lobo de Wall Street, la última peli de Scorsese, protagonizada por Leonardo di Caprio. Es una película entretenida, que, a pesar de su excesiva duración (alrededor de tres horas), tiene un ritmo trepidante que hace que el tiempo se nos pase volando. Pero también es una película excesiva por todo lo que pasa, porque nos muestra a un broker decadente, vicioso y casi degenerado en algunos momentos.


Y sin embargo, no me cuesta creer que muchas de las cosas que aparecen en ella sean posibles. Porque en las finanzas hay mucha gente que se aprovecha de las circunstancias y retuercen la ley en su beneficio (o, directamente, la quebrantan) para enriquecerse, sin importarles lo más mínimo a quién puedan hacer daño. Y es por eso que estamos viviendo la crisis que estamos viviendo.
Pero lo que más me preocupa es saber que cualquiera puede acabar siendo así. Porque todos somos muy honrados, pero también todos, en algún esporádico momento de debilidad, hemos pensado que nos iría mucho mejor en la vida si fuéramos tan malas personas como el protagonista de esa peli, y hemos mirado con envidia, cuando no con cierta secreta admiración, a presidiarios como Mario Conde.
¿O no?