lunes, septiembre 24, 2007

Así va el mundo...

Alegre porque por fin alguien escribió un comentario en mi texto anterior, vuelvo a la acción. Sí, ya sé que había prometido que no volvería a hablar de política hasta el día 1, pero es que hay temas que si no los comento ahora, se me pasan.
En primer lugar, hablemos de pisos. Todos sabemos cómo está el patio y ahora que las elecciones generales ya tienen fecha y sabemos quiénes van a ser los candidatos (como si antes no lo supiéramos), podemos esperar que nos cuenten cómo piensan arreglar las cosas. Y entonces empieza a pasar algo que me encanta: Que todos nos cuentan ideas irreales para hacer como que van a cambiar las cosas sin, en realidad, cambiar nada. Pero, mira tú por dónde, a Rajoy se le ha ido la pinza. Sí, porque en vez de querer vendernos la moto, nos cuenta la verdad: Nos dice que va a liberalizar los precios del suelo. Cojonudo. Así podremos ver cómo se construye en cualquier sitio y a cualquier precio. No sé... igual me hacía más ilusión que me mintiera y me dijera que no se va a volver a construir en las costas.
En segundo lugar, hablemos de memoria histórica. Resulta que este próximo mes de octubre, en Roma unos cuantos curas van a ver si beatifican a los "mártires de España", es decir, a los muertos del mal llamado "bando nacional" (con tiempo, con ganas y, sobre todo, sin nada mejor que hacer, os explicaré por qué considero que no se debería usar el concepto de "bando nacional" para hablar de los franquistas). Cuando veo estas cosas me asalta una pregunta de índole histórica: Si todos cometieron atrocidades... ¿por qué siempre se beatifica a los mismos?
No sé, son cuestiones que me inquietan y que no quería dejar pasar.
Si con cosas como éstas, no es de extrañar que el mundo vaya como va (de culo).

1 comentario:

Pedro dijo...

Hola Pablo:
Ante todo pido perdón again por haber tardado tanto en contestar a tu texto anterior. En esta ocasión no te quejarás.
Dos cositas bien rápidas: la liberalización del suelo supondrá que el que se pueda o no construir en un sitio no dependa del dedo de un concejal de urbanismo, ya que ese es el germen de la corrupción y la especulación. Cuando algo está caro, lo siento, pero hay que producir más para abaratarlo, y no hay más historias ni recetitas.
En cuanto a las beatificaciones, no es cuestión de la derecha española (que desde los tiempos de Fuerza Nueva no usa como discurso político básico el terror rojo; a no ser que los progres, hijos en su mayoría de gerifaltes falangistas o guardias civiles, se monten demasiadas películas victimistas), sino de la Iglesia, la cual tiene la costumbre de beatificar a sus mártires (igual que los marxistas, y que todo el mundo). Y entre los 50.000 asesinados por la izquierda española (que no caídos del bando nacional, o rebelde, o faccioso; esos son los muertos en combate; aquí sólo se habla de los torturados y asesinados por ir a misa, o por ser sacerdotes, o monaguillos), pues figúrate si no habrá materia prima. Cada organización honra a sus muertos de manera particular. Otra cosa es hacer creer desde un gobierno que sólo mataron unos. Y otra cosa también es considerar víctimas a sacerdotes que, sin ninguna duda, no habían matado a nadie; porque nadie va a estas alturas a considerar "víctimas" a falangistas o militares muertos, ya que pertenecían a organizaciones que se mancharon bien a gusto las manos de sangre, mientras que sí se mete en el mismo saco de las víctimas tanto a los inocentes izquierdistas asesinados por sus ideas, como a los culpables de los referidos 50.000 asesinatos del terror rojo (los que no escaparon con el oro del banco de España, dejando morir de hambre a aquellos compatriotas a los que no habían podido asesinar; a mí me van a contar ahora historietas de 13 rosas y del abuelo cebolleta de ZP).


Lo dicho, que gracias por seguir escribiendo. Un fuerte abrazo.