martes, diciembre 05, 2006

Lenguajo sexisto

Las noticias no dan más que disgustos. Lo digo porque, una vez más, resulta que ha saltado a la palestra de la actualidad una reinvindicación de ésas que ponen los pelos de punta. La semana pasada, se volvió a exigir que dejen de utilizarse vocablos neutros y que sean sustituidos por palabras en las que se acepte el género femenino. Por ejemplo, que no sólo exista la palabra "estudiante", sino que también se acepte la forma femenina: "estudianta". Personalmente, aunque sólo sea por lo mal que suena, espero que la Real Academia no la acepte.
Antes de que nadie me tire flores y diga lo buenas que son mis ideas para los textos que cuelgo en este blog, quiero dejar claro que sobre este mismo tema ya escribió algo Arturo Pérez-Reverte (que, como sabéis, es uno de mis escritores favoritos) en la revista XLSemanal, que podéis consultar en esta dirección:
El artículo en cuestión se titulaba "La osadía de la ignorancia", y seguramente estaba bastante mejor escrito que éste.
En ese artículo, Pérez-Reverte dejaba clara una cosa que a mí me parece muy importante. Que quienes "luchan" porque el idioma no sea sexista, realmente, desconocen ese idioma. Porque si hacen tales reivindicaciones es porque no conocen el concepto de palabras neutras (o sea, ésas que valen indistintamente para los dos sexos) y porque son lo bastante ignorantes como para olvidar que la Real Academia lleva unos cuantos años ocupándose de estas cosas del idioma y por lo tanto, algo debe de saber sobre él la susodicha Academia. Y lo que más me molesta, es que olviden que la lengua española es la lengua en la que escribieron algunos de los literatos más importantes de la Historia y que hay que tener un cierto respeto por el idioma que éstos utilizaron.
Por eso, antes de que los periódicos se nos llenen de "estudiantos" y "estudiantas", "albañilas", y demás lindezas por el estilo, y antes de que hasta el lenguaje pase a ser "lenguajo", quiero dejar clara mi postura.
Antes de que terminen por empobrecer nuestro idioma sin remedio.

2 comentarios:

Guti dijo...

Qué tal Folgue.

Aquí te pego otro artículo sobre el tema de Miguel Izu ( www.retena.es/personales/mizubel/ ) que también está muy bien. Estuve buscando otro de Juán José Millás que leí en el periódico hace tiempo pero nada, no lo encontré. Ale, un saludo, nos vemos!!



"...En el lado de la ignorancia hay que anotar el habitual error de pensar que la lengua tiene sexo, es decir, que hay palabras de sexo masculino y palabras de sexo femenino (a lo mejor algunos piensan también que se reproducen copulando unas con otras). Los únicos que tienen sexo son los animales y las plantas (y ni siquiera todos). Este error quizás se debe a tener una visión excesivamente sexista de las cosas ("todo tiene sexo") tan peligrosa como el propio lenguaje sexista; a lo mejor los puestos de trabajo y los derechos también tienen sexo.

Las palabras no tienen sexo, aunque en algunas lenguas, como el castellano, tengan género. Los géneros son dos, masculino y femenino, pero no tienen una exacta relación de correspondencia con los sexos masculino y femenino. A veces sí que la diferencia de género identifica una diferencia de sexo (el padre y la madre, el gato y la gata), pero probablemente esta correlación se produce en la menor parte de los casos. Desde luego no se produce en la palabra "caracol", que es de género masculino y se refiere a un animal hermafrodita; ni en la palabra "hormiga", que es de género femenino y se puede referir tanto al macho como a la hembra. Por eso, puedo referirme a mí mismo empleando palabras de género femenino -soy una persona- y a una mujer empleando palabras del género masculino ­es un ser humano- sin que por ello se dé un fenómeno de transexualidad. Puedo emplear dos expresiones sinónimas pero de distinto género (la humanidad, el género humano) para referirme a un mismo hecho sin que haya ningún matiz sexista por emplear una u otra. También puedo emplear palabras como manzano y manzana, sin que la diferencia de género implique una diferenciación sexual, sino la distinción entre la planta y su fruto; puedo decir cubo y cuba, o zapato y zapata, para referirme a cosas distintas que tampoco tienen nada que ver con diferencias sexuales.

En fin, que ni la lengua ni las palabras tienen sexo. Por eso podemos emplear tranquilamente una expresión de género masculino (los ciudadanos) para referirnos a un grupo de personas de ambos sexos. Y ello porque el género masculino, según las normas del castellano, indica una mayor extensión que el femenino; "los padres" puede significar "padres y madres" y "las madres" no. Esto es absolutamente arbitrario, pero no necesariamente sexista; también es arbitraria la asignación de géneros a la mayoría de las palabras (por eso algunos extranjeros que aprenden castellano nunca acaban de saber cuando emplear cada uno de ellos); y si no, a ver como se justifica la diferencia entre jarra y jarro. Y, de nuevo, no tiene nada que ver con la diferenciación sexual. También es arbitrario llamar a la silla silla y no alpargata.

La creencia de que toda palabra tiene sexo ha llevado en los últimos años a atribuir sexo masculino a palabras neutras para poder inventarle un equivalente femenino. A la vista de algunas de estas palabras ­por desgracia, en algunos casos asumidas por la Real Academia- pienso que la operación denota un profundo sexismo, la suposición de que cualquier vocablo que denote poder o superioridad jerárquica, o que tradicionalmente haya sido una actividad masculina, tiene género masculino. Ejemplos: para acompañar a presidente se ha creado presidenta, de juez ha derivado jueza y de concejal, concejala. Así que ahora hay que decir "jueces y juezas", o tal vez escribir "jueces/zas".

¿Quién dio por supuesto que presidente es masculino? Quizás alguien que cree que también lo es gerente, agente o excelente, palabras con la misma terminación. Que juez sea masculino y requiera el complemento de jueza es una idea de alguien que igualmente debe pensar que nuez es masculino, o quizás que forme el plural de "la nuez" diciendo "las nuezas". En cuanto a concejal, tuvo el mismo fundamento atribuirle género masculino como el suponérselo a principal y especial. La gente que ha inventado presidenta, jueza y concejala puede que forme frases como estas: "La presidenta y la gerenta son unas profesionalas excelentas"; "Cuando iba por la calle principala me paró una agenta de la policía municipala"; "He tenido una idea geniala". Y por el mismo vicio, probablemente utilicen la palabra "modisto" para referirse a un "modista" de sexo masculino (es decir, un señor que se dedica a la moda pero que no quiere ser confundido, Dios le libre, con las mujeres que practican el mismo oficio). Todavía no ha cundido la práctica de decir electricisto, socialisto, ciclisto o futbolisto, que nos llevará indefectiblemente a tener que decir, para no ser sexistas, "los socialistos y las socialistas", "los artistos y las artistas". Pero todo se andará."
(Miguel Izu) http://www.retena.es/personales/mizubel/

Maika dijo...

Hola,Pablo aquí te va mi opinión sobre el tema:
Me parece muy acertado tu comentario y una vez más ante este tipo de noticias me parece que vamos hacia una sociedad cada vez más ridicula.Si queremos una igualdad entre el hombre y la mujer, me parece más productivo hablar de una igualdad laboral,salarial ...que una modificación estúpida en el lenguaje.Y si hablamos de discriminación,yo me preguntó:Solo son las mujeres las discriminadas?Por que en muchos aspectos creo que vosotros teneis las de perder,por ejemplo: custodia de los hijos,del tema no habla ninguna feminista, y de los trabajos que están vetados a los hombres?...
En la tele en un anuncio sale una mujer desayunando tranquilamente en un apartamento de lujo,con amplios ventanales,espacios diafanos,diseñado por el propio Le Corbusier,en definitiva,a lo que todos nosotros podemos acceder y como no? un tio macizo también de diseño,que me parece que ahora se hacen llamar ubersexuales.Pero suena el despertador y pobre chica¡se despierta y aparece en la triste realidad,en un apartamento de 30 metros cuadrados de diseño "Poceril" y con un maromo al lado que no cumple los requisitos del machaca de gimnasio.Ahora me preguntó:y si sucediera lo contrario? y fuese el hombre el que esta soñando que vive con "la Pataky" y se despierta,con todos mis respetos,con "la Maria Jimenez"...Se armaría la de dios,Pero claro nadie dice nada por que en eso consiste la igualdad,en machacar al "enemigo".
Sigamos pensando en tonterías y tonterios,en modelos y modelas,y en el tamaño de la Hamburguesas del Burger King que son las culpables de que los jovenes y jovenas,no tengamos un pisito de anuncio de tele y tengamos que vivir con nuestros papis ...porque a pesar de ser estudiantes y estudiantas no tenemos un empleo con un salario digno del que podamos vivir.
Pobre de mí,si lo llego a saber no estudio Historia ya que desayunando cornflakes de Kellogs ya tendria la vida resuelta... ja ja jaja