martes, enero 05, 2010

¿Y yo qué?

Y pensar que me hacía ilusión que me inmortalizaran con estos tres personajes tan relevantes.

Quién me iba a decir que al final sería precisamente su relevancia la que me eclipsaría hasta el punto de que, tantos años después, se llegase a olvidar mi nombre.

Porque yo tengo un nombre. O al menos creo que lo tenía, porque ahora ni yo mismo estoy seguro del todo.

Y encima, cuando alguien me menciona, no es para algo bueno. Como el escitor ese, ese tal Dan No-Se-Qué, que dice que el genio que nos retrató ocultó en el cuadro un mensaje herético e incluso una amenaza en mi gesto.

¿Pero a quién voy a amenazar yo, por amor de Dios?

¡¡--- -- -----!!

Nota del Autor: Todo mi reconocimiento, admiración y enhorabuena a quien adivine las tres palabras que no escribí, jejeje. Ahí os dejo una pista:


La Virgen de las Rocas (1495-1508, año arriba, año abajo), óleo de Leonardo da Vinci conservado en el Louvre.


2 comentarios:

Pedro dijo...

Hola, Pablo, no me imagino muy bien las palabras concretas, pero siendo una escena del encuentro entre Jesús y Juan Bautista, supongo que te referirás a la otra chica; yo primero pensé que sería Isabel, hermana de María y madre de JB, aunque el gran enuentro que tuvieron fue estando ambas embarazadas; luego se dice que el personaje es un ángel (Uriel, según wikipedia; una cosa es ir de vez en cuando a misa y otra es saberse toda la mitología crisitana y todas las fabulaciones sobre la infancia de Jesús, que son todas una sarta de mentiras, ya que ningún evangelista estaba allí y había que montar mitos en torno a su vida; la primera mentira, que naciera en Belén, siendo Jesús de Nazaret de toda la vida; pero claro, David había dicho que el Mesías nacería en Belén y en Belén tenía que haber nacido Jesús; todo lo demás es mentira hasta su vida pública), y dice Dan Brown que el Ángel está degollando a alguien... puf, de Leonardo pueden decirse tantas cosas... ¿la frase oculta está relacionada con la identidad de la chica misteriosa? ¿dirá que es su familia, o algo por el estilo? ¿o te refieres a la modelo de Leonardo, que podía ser cualquier churri de la época, hasta la amante de alguien y se hubiera colado en el cuadro? No sé, me rindo, a ver si alguien más se apunta a adivinar.
Un fuerte abrazo. Pedro.

Pablo dijo...

Hombre, aunque estas fechas son las mejores para ser irreverente y esas cosas, no iba por ahí mi intención, sino más bien por todo lo contrario. No obstante, sabes que estos temas sobre Evangelios apócrifos y tal me interesan mucho por eso de que responden a una intención propagandística muy clara (tú mismo lo dices, es la intención y la necesidad de crear mitos).
Sobre la identidad de la modelo, en eso tampoco entro, prefiero dejar ese tema a los historiadores del Arte que, obviamente, saben más que yo de esas cosas.
Así que...¡¡sigue jugando!!
Je, je, je.
Un abrazo.