sábado, febrero 21, 2009

¿Ser o no ser? Pues yo elijo no ser

Estos últimos días (escribo el día 21 de febrero, pero este texto tardará aún un par de semanas en colgarse) estuve yendo a unas jornadas sobre Arte, ciencia, tecnología y nuevas prácticas artísticas, que me parecieron muy interesantes y que me ayudaron a abrir un poco mi mente a otras formas de trabajar. Y escuché un debate interesante.
En efecto, la primera ponente hizo una mención al concepto de los nativos digitales, cosa de la que ya había hablado unos días antes en su blog. ¿Y qué es eso de los nativos digitales?, os preguntaréis. Pues los nativos digitales serían aquellas personas que tienen menos de 44 años (ni 40, ni 45, ni 50, 44, ahí queda eso), que usan internet habitualmente, que lo usan como forma de comunicación y que crean contenidos para la red. Pero también dijo la ponente que ella, a sus 32 años, no se consideraba una nativa digital. Entonces, me pregunté si yo lo sería. Veamos:
- Tengo 28 años.
- Uso internet habitualmente, entro dos, tres y hasta cuatro veces al día en la red. Tengo dos cuentas de correo electrónico, un perfil en Facebook y lo uso como medio de comunicación y de búsqueda de información.
- Además, formo parte de la red académica global Historia a Debate.
- Y creo contenidos para la red, ya que tengo este blog, el otro (Sombra y Luz), y además he publicado en revistas digitales, como el artículo que tengo en el número 42 de Medievalismo Digital.
Anda, según eso, yo soy un nativo digital de libro.
Pero, ¿lo soy realmente?
Yo creo que no. Como bien decía la ponente, nuestra educación fue una educación basada en los libros, en la que los medios digitales apenas tuvieron presencia. Por eso, por mucho que se quiera hacer uso de la generalización, ni yo ni, seguramente, ninguno de vosotros seamos nativos digitales. Somos "inmigrantes digitales", porque llegamos a este mundo desde una educación muy distinta.
Porque, como comentábamos hace algunas semanas, toda generalización supone vulgarizar la idea, y por eso creo que, por muchas etiquetas que se quieran usar, no es tan fácil decir que se puede reducir todo lo que hacemos a una idea tan simple.
Y es que somos de un complicado...

Por cierto, supongo que habréis notado que ahí al lado incuí una lista de etiquetas para que os resulte más fácil la búsqueda de textos, y también la lista de vuestros blogs. ¿No os quejaréis, eh? Je, je.

5 comentarios:

enbiciado dijo...

Muy interesante, no conocía el concepto. Yo a lo mejor un poco sí que lo soy, no hay que olvidar la influencia de la NES y la GameBoy en nuestra infancia XD
Ahora en serio, pese a las numerosas frikadas posibles la verdad es que yo también prefiero el libro al ordenador, ya hace tiempo que desinstalé messenger y me quité del facebook, como novedad está bien pero llega un momento que no tiene mucho interés

Pedro dijo...

Buena reflexión, compadre. Ciertamente, los nacidos, no sé, entre el 75 y el 85, pese a que aún somos jóvenes, nos criamos en el mundo de gutemberg, si acaso con la tele y alguna maquinita comecocos, mientras que los niños de hoy ya entran en internet antes de cumplir 13 años.
Sin embargo, formamos parte de la generación que creció conforme crecían las nuevas tecnologías, y fuimos incorporando de una manera natural a nuestras vidas, más o menos conforme iban apareciendo, los videojuegos, el móvil, el ordenador, internet, los foros, youtube, las descargas por ordenador y todo ese mundo de bluetooth, blackberry, ipods... etc. No estaban allí hace 15 años, cuando nos tragábamos las reposiciones de verano azul, leíamos a conan doyle o emilio salgari y jugábamos a gijoe o a los caballeros del zodiaco, pero conforme fueron apareciendo las fuimos incorporando a nuestras vidas, mientras que nuestros padres, en su mayoría, siguen viendo los ordenadores como máquinas de escribir mejoradas, y fuera de hotmail y google suelen perderse.
Lo dicho, que somos hombres de nuestro tiempo, lo que me recuerda a aquella vieja frase de "Pat Garret & Billy the kid", de Sam Peckinpah
-Parece que los tiempos han cambiado.
- Los tiempos quizá, yo no.
Un abrazo. Pedro.

Pablo dijo...

Hola, chicos:
Sobre lo que decís los dos, hombre, la verdad es que todo lo referente a las nuevas tecnologías es interesante y útil, lo que pasa es que a veces yo creo que se tiende a exagerar la importancia que tiene, hasta el punto de que se acuñan conceptos como ése, que nos puede hacer gracia pero que es bastante simplista. Como dice Pedro, nosotros fuimos incorporando el uso de las nuevas tecnologías a la vez que esas mismas nuevas tecnologías se iban perfeccionando, pero de ahí a decir que formamos un grupo específico de "nativos" va un abismo.
O eso creo yo, vaya.
Un saludo a los dos.

Irène dijo...

Hola Pablo,
yo soy inmigrante digital pura y dura. Soy de libros y sigo siendo de libros, me encantan. Nunca me llamaron la atención ni las maquinitas, ni la informática, ni siquiera molestarme en aprender a programar el vídeo. Sigo siendo igual en ese sentido, pero sabía que eso que llamaban internet me iba apasionar. Algo donde se podía encontrar todo??? Ufff... qué gozada. Lo sabía y así fue. Me hice una navegadora excelente, enseguida manejaba el correo electrónico y me hartaba de leer y de descubrir tantas grandes cosas por la red. Pero en todos los demás avances tecnológicos soy una analfabeta. Sencillamente no me interesan, así que desconozco.
Un día por casualidad supe lo de los blogs. Perfecto. Era algo que ya hacía antes, sólo que lo guardaba en mi disco duro.
Muchas gracias por tenerme ahí, es un honor.
A ver si aprendo a hacerlo yo también :)
Saludos

Pablo dijo...

Hola, Irene, gracias por volver a pasarte por aquí. Y el honor es para mí, porque a muchos de los que estais ahí enlazados no os conozco personalmente, y si os enlazo es precisamente para agradeceros que os acerqueis por mi blog.
Un saludo.