viernes, junio 15, 2007

Fechas señaladas y respuestas en el viento

Hoy me gustaría referirme brevemente a dos temas muy diferentes entre sí. El primero es evidente: Hoy hace treinta años que se celebraron las primeras elecciones libres y democráticas en España después de la dictadura. El momento en el que se cumplieron los deseos de gritar de todos los que habían vivido amordazados durante cuarenta años. El 15 de junio de 1977 es la fecha en la que se inicia la verdadera Historia de la democracia en España.
No hace falta que diga que aquellas elecciones las ganó Adolfo Suárez, franquista arrepentido y demócrata converso (de sabios es rectificar), que se convirtió en el guía de un proceso complicado, pero que, aunque a veces cueste creerlo, salió bien. Durante ese proceso, se aprobó una Constitución y se sobrevivió a amenazas de diversa índole (para muestra un botón: si nos fijamos sólo en el terrorismo, lo hubo de extrema izquierda, de extrema derecha e independentista). Y culminó con un golpe de Estado que no pudo triunfar porque la ciudadanía ya no quería volver al pasado.
Total, que si hoy tenemos algo, ese algo se empezó a gestar hace treinta años.

El segundo tema no tiene absolutamente nada que ver. Me refiero a la concesión del Príncipe de Asturias de las Artes a Robert Zimmermann, más conocido como Bob Dylan. Este tío, aceptable cantante, gran compositor y, sobre todo, espléndido letrista, que tomó su nombre artístico del nombre de su poeta favorito, Dylan Thomas, fue el responsable de algunas de las canciones más maravillosas de la Historia de la música.
Aunque debo reconocer que no me gusta tanto como podría parecer. Más bien al contrario: suelen gustarme más sus canciones cuando las cantan otros. Me gusta más "Like a rolling stone" si la interpretan los Rolling Stones (en este caso era evidente que ellos la cantarían mejor, ¿no os parece?), me gusta más "Knocking on Heaven's door" si la cantan los Guns n' Roses, y me vuelve loco "All along the watchtower" si escucho la versión de Jimi Hendrix. Por cierto, esta versión es la única que está reconocida "oficialmente" como mejor que la original, porque el propio Dylan comenzó a interpretarla en directo con los mismos arreglos de Hendrix. Otra prueba de que los genios de verdad son humildes y reconocen a los que son mejores.
Cojo el viejo vinilo de Bob Dylan que está en casa y trato de preguntarme qué sentirían los que lo escuchaban hace varias décadas mientras deseaban que el mundo cambiara.
La respuesta, amigo mío, está escrita en el viento.

2 comentarios:

Pedro dijo...

Buen artículo, compadre. Aunque ya me está rayando un poco todo el bombo q le está dando la tele estos días a Suárez, repitiendo siempre las mismas imágees, pero ni una sola de las interesantes teorías sobre el nacimiento y la desaparición de UCD, cómo dicho partido aglutinó a todos los políticos profesionales del tardofranquismo, y cómo Suárez, cuando ya no supo a dónde ir, naufragó. Tampoco sacan el momento de Alfonso Guerra llamándole "tahúr del Missisipi". Pero por lo menos no han escamoteado las imágenes de Suárez con la camisa azul.
En suma, q estoy de acuerdo, se hizo lo que se tenía q hacer para construir una democracia europea, y todos pusieron de su parte, excepto ETA, por supuesto (no son comparables los otros terrorismos, con unos pocos muertos, a los varios cientos de personas q se cargaron los etarras durante la Transición; la mayoría de sus casi 1000 muertos se concentraron en aquellos años; y la mayoría militares y guardias civiles; habría que preguntarse si ETA, como organización revolucionaria leninista, no era la primera interesada en un golpe de estado y otra guerra civil, para seguir al pie de la letra los manuales revolucionarios; desde luego puso todo de su parte. En cuanto a quién paró el 23-F, la gran manifestación ciudadana A POSTERIORI, y los cientos de carnets comunistas atascados en los retretes de toda España, dan idea de que fue el propio ejército, que no se sumó mayoritariamente al golpe, el que lo detuvo, como el putsch de Argelia o la sanjurjada).
Y en cuanto al viejo Bob, me alegro por él. Para un judío que se convierte al catolicismo desde hace 2000 años, y sin llamas de por medio, hay que celebrarlo, jejeje.
Un abrazo, compañero, y mucha suerte, que ya te queda poco.
Pedro.

Pablo dijo...

Gracias por tus comentarios y por tus ánimos. Sobre el nacimiento y la desaparición de la UCD, ya sabemos que no van a decir gran cosa, a nadie le interesa a estas alturas remover estas cosas. Al respecto, supongo que ya conces la tesis doctoral de Johnthan Hopkin, "El partido de la Transición. Ascenso y caída de la UCD", que está en la biblioteca de la Facultad. En ese libro viene a decir que básicamente, la UCD se fue al traste porque no había interés en evitar que se desplomara. Al dimitir Suárez, la autoridad se dispersó, y mucha gente del partido se fue a los partidos rivales, y con ellos, los votantes.
También apunta Hopkin la existencia de teorías según las cuales, la UCD no sería un partido en sí mismo, sino una mera reorganización de la élite franquista después de la dictadura (más o menos, lo que vienes a decir tú en tu comentario), pero sin un programa claro. Todo eso le habría quitado capacidad para responder a unas necesidades diferentes a las de la Transición y lo habría hecho incapaz de adaptarse a los cambios posteriores. No obstante, Hopkin no acaba de tomarse del todo en serio estas teorías.