domingo, junio 07, 2009

Haciendo trampas al sol

Muy buenas, queridos lectores:
Anoche, día 6 de junio, tocaba de nuevo ir de concierto. Nos fuimos a Avilés, a ver a La Fuga, que actuaban en el estadido de El Quirinal.
A las diez y media entramos al lugar para ver a Miguel Costas, ex-Siniestro Total, que era el telonero y que presentaba su primer disco en solitario, Condenados a Miguel Costas. Partimos de la base de que a mí Siniestro Total no me gustan, así que el hecho de que el amigo Costas llegara y, a pesar de que lleva doce años fuera del grupo, basara la mayor parte del repertorio en las canciones que escribió para él, pues me gustó más bien poco. De su disco en solitario tocó sólo una o dos canciones, entre ellas el single "Baja el pantalón". El resto del repertorio (¡una hora de concierto, su madre, una hora!), fue todo con canciones de Siniestro o versiones de otros grupos que hacían Siniestro. Así tocó "¿Qué tal, homosexual?", "Bailaré sobre tu tumba" o "¡Pueblos del mundo, extinguíos!", además de perpetrar la versión de Obús de "Vamos muy bien" (¿por qué Fortu y sus chicos todavía no se han querellado contra esta gente por fastidiar la canción así?), y, para acabar, ese crimen contra el arte y la cultura que es cambiarle la letra a "Sweet home, Alabama" y titularla "Miña terra galega".
Mención aparte merece el momento patético de la actuación, que fue cuando dijo que se subieran varias chicas a hacer los coros en un tema. Cuando Bruce Dickinson de Iron Maiden dice que suban al escenario algunos fans a hacer los coros de "Heaven can wait", se trata de algo medido al milímetro, y los que suben son fulanos que ganaron un concurso en una radio local y que llegan con pases de camerino. Pero en este caso, la movida fue muy improvisada y así quedó. Eso sí, las chicas tenían más presencia en el escenario que cualquiera de los músicos.
Me podréis decir que soy muy duro con el de Vigo, y sabéis que normalmente no suelo serlo con los teloneros. Pero es que cuando veo a un fulano que intenta vivir del cuento, y que va por la vida con un borderío que no tiene el grupo principal, me cabreo bastante. Por cierto, me parece sintomático que en la web de Costas se mencione la actuación de anoche, pero en ningún momento se diga que era el telonero. En fin...
Pero bueno, ahora toca hablar de lo importante, que es la actuación de La Fuga. Después del concierto de agosto en Lugones, que ya os comenté, me imaginaba que la cosa no sería muy diferente, así que me disponía a pasarlo bien con estos chavales. No me equivocaba ya que, como veremos, los cambios en el repertorio fueron mínimos.
Mientras se daba los últimos retoques al equipo, sonaba por los altavoces música de AC/DC y, cuando ésta fue sustituida por "The wickerman" de Iron Maiden, estaba claro que el cambio en la música de ambiente indicaba que la cosa iba a ser inmediata. Y así fue.
El arranque del concierto fue clavado al de la otra vez, con la luz violeta inundando el escenario, la música de la peli Gladiator como intro, y con Rulo (voz y bajo) diciendo aquello de "Desde Reinosa, Cantabria... La Fuga" justo antes de atacar "Los molinos". Siguieron con "En vela", "Pa' volar", "Miguel" y "Majareta".
Como siempre, los músicos se movían mucho por el escenario, sin parar, sin dar tregua y con ganas de comerse el mundo. De vez en cuando a Rulo se le notaba que iba algo puesto, pero más porque le costaba vocalizar en las presentaciones que porque pifiara al cantar. Que ésa es otra, el fallo que vimos fue que igual esta vez se demoraban demasiado entre canción y canción, pero bueno, se lo perdonaremos, porque las canciones sonaban bien de todas maneras.
"Amor de contenedor", "Los de siempre", "No sólo respirar", "Hasta nunca", "El manual", "Capital Federal", que esta vez hicieron en versión eléctrica, "Trampas al sol"... Se entregan y el público responde. Disfrutan y nos hacen disfrutar. Una novedad con respecto al concierto de Lugones fue la interpretación de "Luna de miel", con Rulo solo en el escenario cantando y tocando el teclado.
"Sueños de papel", con "su" Fito cantando las partes que en la versión de estudio hacía el de los Fitipaldis, "Las olas", "Jaleo", "Mendigo"... Se levantaron los mecheros para acompañar la interpretación de la "Balada del despertador", que sonó empalmada con "Por verte sonreir". Amago de despedida con "Pedazo de morón", y se fueron.
No tardaron en volver para hacer su primera tanda de bises, para la que hermanaron una bandera asturiana y una cántabra en el escenario, antes de arrancarse con "Baja por diversión" (en la que Fito cantó las partes que en la original cantaba Enrique el Drogas, de Barricada) y "Heroína", de Los Calis. Otra despedida.
Pero que no se mueva nadie, que éstos todavía tienen que volver. Y por supuesto que lo hicieron, con "Buscando en la basura", y el apoteósico final con "P'aquí, p'allá".
En definitiva, un buen concierto, divertido y eso. Faltaron un par de temas, como "Malos pensamientos" o "Nunca mais", pero bueno, el balance final fue bastante positivo.
Mientras salíamos, con esos versos de "(...) Vivo más de noche que de día / sueño más despierto que dormido (...)" resonando aún en nuestros oídos, la canción "Hells bells" de AC/DC nos despedía y nos recordaba que esa noche, ante todo, había ganado el Rock n' Roll.
Nos vemos.

La Fuga dándolo todo. Esta foto la hizo Álvaro.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hombre, pardiendo de la base que no te gusta Siniestro Total, es normal que no te gustase el concierto de Costas. Yo estuve allí y me pareció que Miguel sigue en la brecha, tocando temas que son suyos, tanto compuestos en solitario, como en siniestro, como en Aerolínes Federales o con Los Feliz. Tocó varios temas del nuevo disco, más de dos y cuando tocó "hasta los huevos", la gente lo canto sin parar, así como Miña Terra Galega. A mi el concierto me pareció brutal y me gustño más qeu la fuga, pero para gusto están los colores. Y por otro lado, eso del borderío y de vivir del cuento, se nota que ya vas con el pensamiento negativo por delante. Porque Miguel está rodando y tocando sin parar porqeu es lo qeu le gusta y es su modo de vida y cualquiera qeu haya ido a sus conciertos te dirá que es un tipo humilde y accesible. Aunque, como ya te digo para gustos están los colores.

Pablo dijo...

Hombre, reconozco que este caso igual me dejé llevar un poco por los prejuicios, y precisamente, para evitar suspicacias ni malos entendidos ya decía desde el principio que no me gustan Siniestro, y reconocía al final que quizá estaba siendo demasiado duro. Pero no sé, no me acabó de convencer su actuación, aunque lo mismo se debe a que lo he escuchado poco y por eso no lo conozco lo suficiente.
Entono el mea culpa y prometo escucharlo más para intentar ser más objetivo.