sábado, diciembre 06, 2008

Que treinta años no es nada...

La Constitución española cumple hoy treinta años. Y parece que fue ayer. Si la Constitución fuera persona, ya sería mileurista.
Y eso que la Transición no fue cosa fácil, eh, y hubo momentos en los que parecía que esto no iba a funcionar. Pero al final, salió bien. y gracias al esfuerzo de las personas que lucharon en esos momentos, ahora tenemos un sistema que funciona de manera más o menos justa.
Pero no debemos dormirnos en los laureles. La Constitución está muy bien, fue fruto del consenso y todo eso. Pero tenemos que recordar que fue hecha por personas, y que por eso no es perfecta. Es susceptible de mejorar para adaptarse a las nuevas realidades de nuestra sociedad, y de hecho, creo que es necesario que cambie en algunos aspectos.
Y también molaría que se lograra que todos los derechos que aparecen recogidos en ella fueran respetados por igual. Que a veces por salvaguardar unos derechos se perjudica el cumplimiento de otros (ya sabéis a cuáles me refiero, para qué dar más datos).
Bueno, por hoy no digo más, que tampoco es cosa de alargarse demasiado, que no en vano yo no había nacido cuando se promulgó (y la mayoría de mis lectores tampoco). Cualquier cosa más que pudiera decir ya entraría en el campo de la divulgación histórica y no es momento para ello.
Un abrazo.

6 comentarios:

Daniel dijo...

La Constitución Española es un elemento fundamental de convivencia entre los españoles, de libertad y de progreso. Tenemos que cuidarla, mucho más. Fueron 40 años de dictadura militar con Franco, de hambre, represión y de ausencia de libertad. Saludos.

Nazgul dijo...

Yo sí había nacido cuando se hizo el referendum de la Constitución el 6 de diciembre de 1978 y cuando el Rey sancionó el texto con su firma poco después, el 27 de dicho mes, creo. Yo tenía 2 añitos y poco más, entonces. Nací el 25 de abril de 1976. Franco murió el 20 de noviembre de 1975 y el Rey le sucedió dos días después. Nací, pues, en plena transición. Cuando el golpe del 23F yo no tenía aún los 5 años. Parece increíble que tras esa época convulsa, en que los militares y las fuerzas derechistas amenazaban con reventar el proceso de reformas que consideraban una traición al "Movimiento" franquista, y en que ETA llevó a cabo una cantidad de asesinatos que parece inconcedible hoy día, sucedieran todos los años que han venido después, de relativa calma y estabilidad políticas. Creo que gran parte de culpa de ello la tiene la Constitución, en la que se marcaron unas reglas de juego con las que casi todo el mundo se ha sentido después a gusto.

Pablo dijo...

Hola a todos:
La Transición, y la Constitución como elemento central de ella, fue uno de los acontecimientos más importantes de la Historia reciente de nuestro país (como ya dije en la charla que pronuncié este verano en el CSOA La ReFLEXón, aquí en Gijón), y estoy de acuerdo con que debemos cuidar la Constitución y recordar que es gracias a ella que se reconocen nuestros derechos y libertades.
Sin embargo, lo que yo quería destacar con mi texto es que la Constitución puede mejorarse en ciertos aspectos, tales como la igualdad entre hombres y mujeres a la hora de acceder al trono. Cuando hablo de que hay derechos que no siempre se cumplen me refería a que en ciertas Comunidades Autónomas con lengua propia se da prioridad al conocimiento de dicha lengua que a otros conocimientos que pueden ser más necesarios para desempeñar ciertos trabajos.
Yo también nací durante la Transición (concretamente el día antes de que Adolfo Suárez dimitiera, y menos de un mes antes del golpe de Estado), y por eso considero que debemos valorar todo cuanto tuvo de bueno, que fue mucho.
Un saludo.

Anónimo dijo...

Totalmente conforme. La Constitución española, la Ley de leyes, es el pilar fundamental del Estado de Derecho. Sirvió además como base para construir el Estado de las autonomías, conferir competencias a entes públicos menores y consolidar derechos fundamentales. Sin embargo, pese a su pretendida rigidez, afortunadamente es susceptible de ser reformada por el procedimiento agravado. Muchos de sus artículos han cumplido su cometido y están superados. La politización de los órganos judiciales encuentra su fundamento en la Constitución. El funcionamiento del Senado dista de ser el que prescribe la Carta Magna. La sucesión en la Corona, la de la Ley Sálica, es difícilmente admisible hoy en día. En fin, me cuesta creer que todavía haya quien considere que la Constitución española es sagrada...

Pablo dijo...

Hola de nuevo a todos:
Quería hacer una precisión sobre una cosa que dijo Anónimo (que para mí no es tal, porque sé quién es, jejeje), no por chulería, sino porque si no la hago yo seguro que la hará alguno de mis lectores y encima me recriminará que yo no la hiciera.
Se trata de la mención que haces a la Ley Sálica. En realidad, la Ley Sálica (promulgada por Felipe V a principios del siglo XVIII, y que impedía que las mujeres reinaran) no está en vigor, ya que fue derogada por Fernando VII mediante la Pragmática Sanción. Lo que está en vigor es la preeminencia de los varones sobre las mujeres en la sucesión, que en ningún modo impide que ellas reinen si no hay un príncipe varón (o sea, que si Felipe no tiene ningún hijo varón, su sucesora sería Leonor).
Espero que esta precisión os resulte interesante.
Un abrazo.

nosecomosoy dijo...

Buenas
Joven amigo, muestro mutua amigo Naz tiene razón, tu no habías nacido y él era un chupetin pero fueron momentos que pudieron ser malos y no lo fueron.
La Constitución Española fue una de las primeras constituciones consensuadas .
Éso es motivo para sentirnos orgullosos de nuestro saber.
Sí, señores tenemos una buena( aunque mejorable, por lo vieja) Constitución.
Os mando un beso para los dos y os espero.