jueves, julio 02, 2015

¡¡Fuera mordazas!!

Ayer, día 1 de julio, no solo empezaron las vacaciones para muchos, sino que también tuvimos la oportunidad de estrenar una nueva ley, la Ley de Seguridad Ciudadana, también conocida como “Ley Mordaza”, que, como bien han hecho notar incluso en medios internacionales, nos pone a la altura de países dictatoriales. Qué bonito, ¿verdad?
Pero no todo el mundo está descontento por este nuevo recorte del Gobierno, en este caso de nuestros derechos, sino que anoche, algunos entusiastas de Rajoy y sus chicos consiguieron que el hastag #LeyMordazaSí fuera trending topic en Twitter. Sin embargo, al leer los textos que allí se compartían me di cuenta de que muchas personas parecen algo confusas. Aplauden la ley porque, según ellos, ahora estaremos protegidos contra el vandalismo y las agresiones, cosas que ya eran delito con la legislación anterior.
La pregunta puede ser por qué se legisla así y precisamente en este momento, y yo creo que puede deberse simplemente al miedo que el Gobierno tiene a cualquier voz discordante que no acepte sus triunfalistas mensajes. Claro, cuando no hacen más que decirnos que todo va maravillosamente bien, que estamos en deuda con Rajoy y que el Gobierno ha cumplido el 93% de su programa (supongo que se referirán a su programa oculto), no les debe de sentar bien que se diga que el mundo no es de color rosa.
A esta nueva ley yo le auguro muy poco recorrido, porque será derogada en cuanto el Gobierno cambie. Eso, claro, si el Tribunal Constitucional no la declara inconstitucional antes.
Feliz verano.

sábado, junio 20, 2015

El contexto es el contexto

Hola a todo el mundo:
Desde que los Gobiernos municipales han cambiado y el Partido Popular ha perdido gran cantidad de alcaldías sus miembros están un poco agresivos. Desde entonces llevan cuestionando la decisión de los ciudadanos de no votarlos y de dar su confianza a otros partidos, algunos de nuevo cuño. Y por eso estamos asistiendo a una especie de “caza de brujas” que busca desacreditar a los nuevos políticos frente a los “viejos”.
El caso que me parece más llamativo es el del concejal de Madrid Guillermo Zapata, cuyos textos en Twitter fueron sometidos a un escrutinio sistemático para buscar algunos que sirvieran para criticarlo. Sacando de contexto unos bastante desafortunados de 2011, se inició una campaña política y mediática de acoso y derribo que se saldó con su dimisión antes de haber ni siquiera empezado a desempeñar su labor política.
Por supuesto, sí quiero decir que sus tuits me parecen ofensivos, y también que, si desde su partido reclaman para otros la ejemplaridad, no me parece mal que haya dimitido por ellos, precisamente por esa misma ejemplaridad. Sin embargo, creo que sus tuits, a pesar de estar muy fuera de lugar y de ser bastante reprobables, no son peores que las declaraciones de muchos representantes de los “viejos” partidos, algunos de los cuales han obtenido mayores responsabilidades en los últimos tiempos.
En este caso creo que hay dos cuestiones que debemos tener en cuenta que me parecen muy destacables. En primer lugar, que la persecución a Guillermo Zapata y a su compañera desde la derecha no son sino una cortina de humo para que no se hable del hecho de que los dos jueces que van a juzgar el caso Gürtel son muy cercanos al Partido Popular. Y en segundo lugar, que estamos ante un caso flagrante de doble moral, en la que el PP ve los errores de sus adversarios y olvida los propios.
 O lo que es lo mismo: está dimitiendo gente por las cuentas en Twitter, y no por las cuentas en Suiza.
Yo, de momento, voy a ver si reviso mis tuits y entradas en este blog, no sea que algún día me meta en política y tenga algo que borrar…

viernes, junio 05, 2015

Ciencia contra creencias

Hola a todo el mundo:
Esta semana hemos podido escuchar muchas noticias de muy diverso calado, pero, sin embargo, la que más me ha llamado la atención es la del niño contagiado de difteria que está ingresado muy grave en el hospital Vall d’Hebrón (Barcelona). Y me llamó la atención porque se trata de un niño infectado por una enfermedad prácticamente erradicada, de la que no se había detectado ningún caso en nuestro país desde los años ochenta. ¿Y por qué no había habido caso hasta ahora? Pues porque existe la vacuna, una vacuna que, no obstante, no se le había administrado a este chaval. ¿Por qué? Pues porque sus padres consideraron que no hacen falta vacunas.
Ahora que el niño sigue grave, pero bajo un tratamiento que tuvo que venir desde Rusia en valija diplomática después de buscarlo sin éxito por varios países, determinados medios de comunicación aseguran que se ha reabierto eldebate entre los pro y los anti-vacunas. Y no es así. No hay debate alguno. Lo que hay es la dialéctica entre la ciencia y unas personas que, bien por desinformación o bien por ideología, no quieren aceptar el consenso científico. Un consenso científico que ha servido para que ciertas enfermedades, como la viruela, ya no sean un peligro para las personas.
No vacunar no debería ser una opción, porque no solo se está poniendo en riesgo la vida de los niños a los que no se les suministra la vacuna, sino porque también se puede poner en riesgo la vida de las personas de su entorno. Además, ante un caso como el que nos ocupa, hemos de recordar que, al tratarse de enfermedades de las que hace mucho tiempo que no se ha dado ningún caso, los médicos tendrán una experiencia escasa (o incluso nula) en lo que respecta a su tratamiento, lo que hará que sea más difícil responder ante ellas. Y por eso es más de agradecer la labor de los profesionales de la Sanidad pública de nuestro país, que pudieron reconocer y responder adecuadamente cuando era la primera vez que se enfrentaban a la enfermedad.
Desde mi punto de vista, no hay debate. Solo están la ciencia y las creencias.
Pero la única que puede salvar vidas es la ciencia.

Por cierto, aquí os dejo un vídeo muy divertido sobre este tema:

martes, junio 02, 2015

Manifestaciones y democracia

Hola a todo el mundo:
Como sabemos, el sábado hubo en Madrid una manifestación anti-Podemos, en la cual, además de gritar consignas delirantes azuzadas por las declaraciones de una Esperanza Aguirre cada vez más fuera de la realidad, también se agredió a periodistas que intentaban llevar a cabo su trabajo.
Esta manifestación se relaciona con las muchas que convocó el Partido Popular cuando todavía estaba en la oposición, como aquellas manifestaciones homófobas en las que, con la excusa de defender la familia, insultaban a los homosexuales. 
Siempre son los mismos. Los mismos que no aceptan que los electores puedan elegir a partidos diferentes a los de derechas. Los mismos que no aceptan que pueda haber formas de pensar diferentes a las suyas. Los mismos que lamentan que los derechos sean iguales para todos.
Pero ojo. Pese a todo, respeto a quienes realmente creen eso y lo expresan y defienden, siempre, claro, que lo hagan de manera pacífica. Todas las formas de pensar y todas las creencias me parecen respetables siempre que se defiendan con argumentos y siempre que no sirvan para justificar discriminaciones o violencia. 
Lo que me parece menos digno de respeto son todos esos que buscan aprovecharse de los que creen en esas cosas, bien para venderles determinadas cosas, o bien para manipularlos y convencerlos de que actúen de una manera o de otra.
Porque esos son los que, a la larga, pueden ser verdaderamente peligrosos. 

viernes, mayo 29, 2015

Días de resaca

Hola a todo el mundo:
Como todos sabemos, el domingo fueron las elecciones municipales y autonómicas, unas que resultaron muy reñidas y que muestran que la gente ya empieza a estar harta de las formas de gobernar de los partidos tradicionales. Por eso, ahora estamos de resaca electoral, y también en los verdaderos días de reflexión.
No cabe duda de que el Partido Popular ha sido el que ha sacado más votos, pero tampoco cabe duda de que su soberbia, sus corruptelas y sus formas en ocasiones casi mafiosas de gobernar les han pasado mucha factura, y también su sucia campaña electoral. Ahora se encuentran superados por unas circunstancias que no se esperaban y por una realidad que no alcanzan a entender, y por eso parece que compiten por ver quién dice la mayor tontería.
El ascenso de Podemos ha resultado sorprendente y van a ser determinantes en muchos lugares, y eso es así a pesar de las campañas llevadas a cabo por parte de los medios de comunicación, que nos querían convencer de que se estaban desinflando. Por lo mismo, Ciudadanos no han crecido tanto como nos querían hacer creer, y por eso, no tendrán tantas llaves como pensábamos al principio de la campaña. Por su parte, el PSOE se empieza a recuperar poco a poco, y UPyD e Izquierda Unida parecen condenados a desaparecer, aunque Izquierda Unida, al menos en lugares como Asturias, sigue teniendo cierta importancia.
Ahora se abre un momento de llevar a cabo pactos, con los que los partidos demostrarán si realmente les importan los ciudadanos o solo querían poder.
Se abren momentos de cambios y ahora los ciudadanos, y los políticos como representantes nuestros, debemos demostrar que estamos a la altura. 

domingo, mayo 24, 2015

Oscuridad

¿Alguna vez habéis sentido la oscuridad interior de una persona con solo hablar con ella? Esta es la pregunta que se hizo Rafa la mañana en que se le acercó en la parada del autobús un hombre que le preguntó qué bus debía coger para llegar al centro.
Era un hombre bien vestido, claramente estaba recién duchado, y hablaba con mucha educación. Sin embargo, algo en él hacía que Rafa se estremeciera y se pusiera a la defensiva. Era algo extraño y no sabía explicarlo, pero tanto era así que en cuanto respondió a su pregunta, Rafa se apresuró a consultar las redes sociales en su teléfono móvil, como queriendo indicar que no quería continuar con una conversación que le incomodaba profundamente.
Mientras descubría que ese día no había ningún trending topic en Twitter que pudiera servirle en su actividad, Rafa observó a una pareja que llegaba a la parada del autobús con una niña pequeña. Dos collarines rodeaban los cuellos de los padres y la niña se colgaba, juguetona, de los brazos de sus padres. El hombre los miró a los tres.
- ¿Habéis tenido un accidente? – preguntó.
Incómoda por la familiaridad del hombre, la mujer le respondió tímidamente que sí, mientras su marido miraba extrañado y la niña seguía intentando llamar la atención de sus padres.
- Yo tuve uno una vez – continuó el hombre.
Y a partir de ese momento, la oscuridad pareció cernirse sobre todas las personas que estaban en la parada de autobús, cuando el hombre explicó con detalle el punto de inflexión que había supuesto ese accidente, cuando el exceso de velocidad había sido la causa del accidente en el que había fallecido su familia.
Rafael, que, con la vista fija en la pantalla de su smartphone, no había dejado de escuchar ni una palabra, no pudo evitar preguntarse:
¿Se puede sentir la oscuridad de una persona con solo escuchar su voz?

viernes, mayo 22, 2015

Reflexiones electorales

Hola a tod@s:
Como sabemos, estamos en plena campaña electoral para las elecciones municipales y autonómicas, y todos los partidos están lanzando su artillería para conseguir nuestros votos. Sin ir más lejos, el otro día pudimos ver a Esperanza Aguirre, que se presenta a candidata a la Alcaldía de Madrid, disfrazarse de chulapa en las fiestas de San Isidro, o presentarnos a su perro. Pero claro, como sabemos todos, ella no es populista, los populistas son los demás.
Y el otro día, Aznar dijo que no quiere que "vuelva la izquierda", en una clara apología de la dictadura de partido único, sobre la que, sin embargo, nadie ha comentado casi nada. 
Por cierto, ya que hablamos del Partido Popular. Resulta que, al menos aquí en Asturias, la propaganda del partido que nos envían a casa no trae su logotipo en el sobre. ¿Será que se avergüenzan de ser populares? La verdad, con lo que están haciendo, razones no les faltarían.
También podemos escuchar a los mismos que durante los últimos cuatro años no han hecho nada, o que incluso han dicho que había que recortar los presupuestos públicos, prometernos obras faraónicas e iniciativas maravillosas para las que, oh sorpresa, ahora sí hay dinero.
Y también podemos escuchar a la nueva sensación de la política española, Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, que nos dice que viene a regenerar una política de la que habría que echar a todos los nacidos después de la proclamación de la Constitución (menos mal que entonces yo todavía no había nacido, porque si no, según su lógica, mis reflexiones no serían válidas…). Y precisamente, Albert Rivera y los suyos son los que más me preocupan ahora mismo. Como dijo uno de vosotros hace algunos días, "me huelen mal".
Porque si bien su discurso rupturista puede relacionarse con el de Podemos, el fondo que tienen es bien diferente, pues no deja de ser una actualización de las mismas premisas que presenta el Partido Popular, pero limitándose a cambiar las formas faltonas y desagradables de los populares por otras más cercanas a la ciudadanía, pero mandándonos el mismo mensaje. Si a eso le añadimos el hecho de que el propio Rivera y muchos de los miembros de Ciudadanos militaran anteriormente en el Partido Popular (cuando no en otros partidos todavía más a la derecha), pocas esperanzas tengo de que puedan presentar un mensaje netamente distinto del de Rajoy y compañía.

miércoles, mayo 20, 2015

Poder sindical

El otro día escuchamos la noticia de que las organizaciones empresariales habían llegado a un acuerdo con los sindicatos para que el próximo año hubiera una subida de sueldos de hasta un uno por ciento. Superada la etapa de la risa floja y del sarcasmo al leer la noticia, todos llegamos a la conclusión de que esto no era más que una rendición de los sindicatos a las exigencias de unos empresarios que, cada vez más, están demostrando que pueden controlar hasta las decisiones gubernamentales.
Sin embargo, a pesar de todos los errores que los sindicatos están cometiendo en los últimos tiempos, yo sigo pensando que su labor es válida, aunque también creo que sería necesario llevar a cabo una profunda reforma en su funcionamiento para que pudieran cumplir con su cometido de forma verdaderamente efectiva.
En primer lugar, la labor de los sindicatos en la negociación colectiva en determinados sectores sigue siendo válida, sobre todo en aquellos en los que la afiliación es elevada, aunque siempre recordando que el poder empresarial sirve de contrapeso hasta el punto de que, en muchos casos, el poder sindical queda reducido tan solo a negociar cuestiones tales como las vacaciones o similares, es decir, cuestiones menos trascendentales y profundas de lo que nos gustaría.
No obstante, también creo que la pérdida del poder de los sindicatos puede llegar a ser nefasta para el sistema político de un país. Por poner un ejemplo, en el caso británico, el desmantelamiento de los antaño poderosos sindicatos de los trabajadores del sector minero-metalúrgico durante la época de Margaret Thatcher, unido al hecho de que el Partido Laborista empezó a fijar su atención más en las clases medias que en las clases trabajadoras, hizo perder a esas clases trabajadoras sus referentes políticos, lo que les hizo volver la mirada hacia partidos populistas y xenófobos, como el partido ultraderechista UKIP, que, incapaz de ofrecer soluciones, se limitó a presentar culpables.
¿De verdad querríamos un escenario así en nuestro país, ahora que parece que el PSOE también está olvidando el significado de la “O” de sus siglas?

martes, mayo 19, 2015

Reflexiones sobre la función pública

Muy buenas a todo el mundo:
Recordaréis que Juan Rossell, presidente de la CEOE, hizo el otro día unas declaraciones en las cuales abogaba por la privatización de la sanidad y la educación para que fueran más “productivas”. En primer lugar, el hecho de que las haga como presidente de una Confederación que defiende los intereses de los empresarios privados, pero que está financiada con dinero público, es, como mínimo, sorprendente. Pero, al margen de ese hecho, hoy quisiera hacer algunas reflexiones sobre la importancia que tiene el sector público en general, y más en particular la sanidad y, sobre todo, la educación, en un país como el nuestro.
En primer lugar, la existencia de servicios públicos asegura que cualquier ciudadano (o ciudadana) pueda acceder a ellos independientemente de su nivel económico, lo que asegura una cobertura universal de las necesidades de la ciudadanía.
En segundo lugar, las exigencias para entrar a formar parte de los cuerpos de funcionarios son, al menos en nuestro país y en el ámbito de la educación, que es el que más conozco, muy superiores a las que tienen los que prestan servicios análogos en el sector privado. Eso se hace para asegurar que solo puedan prestar esos servicios los profesionales mejor preparados y más eficientes.
Se habla mucho de que los funcionarios son unos privilegiados, por su sueldo y sus vacaciones. Eso es mentira. Por cada funcionario de nivel “alto”, que puede tener un sueldo más o menos elevado, hay otros que pueden ser interinos a media jornada (o incluso, contratados por días), o simplemente funcionarios de nivel más bajo, cuyos sueldos son más modestos, e incluso, en algunos casos, directamente bajos. Pero lo más relevante que hemos de recordar cuando hablamos del sueldo de los empleados públicos es que los que más ganan no son los funcionarios por oposición, sino los "asesores", puestos a dedo por los políticos, que son muchos más de los necesarios y cobran infinitamente más que los funcionarios de verdad.
Cuando se habla de la educación, se critica la gran cantidad de vacaciones que se tienen o las “pocas” horas al día que se trabaja, y eso es, en cierto modo, una falacia. Sí es cierto que el horario de un docente puede tener veinte o veintitantas horas semanales, pero en ese horario no se contemplan claustros o juntas de evaluación, a las que hay que asistir, pero que no se incluyen en el horario. Ni, por supuesto, las horas que hay que dedicar a preparar las clases o los materiales que se van a facilitar a los alumnos, ni las muchas horas de formación permanente que se exige realizar.
También se habla mucho de la supuesta mayor eficacia de lo privado frente a lo público, que también me parece muy llamativo. En primer lugar, porque, por ejemplo, en el caso de la sanidad, la comparación con países, como Estados Unidos, donde prima lo privado, o con países como Alemania, con modelos mixtos, la diferencia de gasto demuestra que lo privado suele ser más caro para las arcas estatales. Además, como se ve en muchos casos, en el caso de la sanidad, los centros privados hacen solo las intervenciones más sencillas y baratas, mientras que tratamientos más complejos y caros se derivan a una sanidad pública que, por definición, siempre va a tener (o debería tener), más medios, en tanto que está respaldada por un Estado.
En segundo lugar, si hablamos de educación, a todos se nos llena la boca hablando del informe PISA y de los buenos resultados de países como Finlandia, pero muy poca gente dice que en Finlandia, la educación privada supone solo el tres por ciento del total de la educación, y la educación concertada no existe.
Por último, en tercer lugar, esa supuesta mayor productividad de lo privado me hace reír cuando recuerdo la necesidad que ha habido de subvencionar (o incluso rescatar) a tantas empresas privadas.
Para que luego digan.

viernes, mayo 15, 2015

Una de empresarios

Hola a todo el mundo:
Hoy es 15 de mayo de 2015, así que debería estar hablando del aniversario del movimiento 15M, que surgió, entre otras cosas, para buscar alternativas a un sistema político anquilosado e incapaz de responder a una realidad que ni comprende ni quiere comprender. Sin embargo, me parece más interesante hablar de las últimas propuestas de nuestros amigos empresarios (o, como dice uno de vosotr@s, “empresaurios”).
Como sabéis, el otro día, desde las organizaciones empresariales se dijo que habían llegado a un acuerdo con los sindicatos, y que los sueldos podrían subir hasta un uno por ciento. Qué gran subida, ¿verdad? Hasta un uno por ciento. ¿Qué vamos a hacer con tanto dinero? Pero muy pronto, en la misma conversación, matizaron y nos dijeron que, claro, eso dependerá de las circunstancias y que los sueldos también podrían bajar, y que ese uno por ciento no es más que el límite máximo de subida, y que una subida por encima de ese uno por ciento podría hacer aumentar la inflación. Me parece muy interesante que nos avisen, porque casi habían conseguido que me creyera que iban a hacer algo bueno por sus trabajadores.
Cuando escucho estas cosas, me pregunto dos cosas. La primera, como decía el otro día un economista en La Sexta, que cómo es posible que digan que una subida en el sueldo de los trabajadores superior al uno por ciento haría subir la inflación, cuando sabemos que los sueldos de los directivos, mucho más altos que los de sus trabajadores, suben muy por encima de ese uno por ciento. ¿Es que esas subidas no generan inflación?
La segunda cosa que me pregunto si de verdad nuestros empresarios son tan ignorantes como para no darse cuenta de que unos trabajadores mal pagados no consumen, y si no consumen… pues los productos de las empresas de esos empresarios no se venden. No es tan difícil de entender, basta con pensar un poco para darse cuenta.
Y de las declaraciones de Joan Rossell del otro día, esas en las que abogaba por la privatización de la educación y la sanidad, prefiero no decir nada, más allá de comentar que es curioso que las haga cuando la CEOE, la organización que preside, está financiada con dinero público…

viernes, mayo 08, 2015

Propaganda electoral

Hola a todo el mundo:
Como sabéis, ya estamos metidos de lleno en la campaña electoral para las elecciones autonómicas y municipales, de modo que, a partir de hoy, vamos a escuchar un montón de promesas por parte de todos, y un silencio muy notorio por parte de los que están gobernando y aspirando a la reelección cuando alguien les pregunte por qué están prometiendo lo mismo que prometieron hace cuatro años y no cumplieron en todo este tiempo. Lo de siempre, vamos.
Además, para aderezar mucho más esta campaña, ayer se hicieron públicos los datos del último barómetro del CIS, en los cuales se nos habla de la intención de voto de los ciudadanos (por cierto, ¿a vosotr@s os preguntaron?, porque a mí no), que nos hablaría de un escenario de cuatro partidos, en el que los dos mayoritarios continuarían siéndolo, pero muy debilitados, y Podemos y Ciudadanos se consolidarían como dos partidos bisagra muy poderosos.
En relación con esta encuesta del CIS, ayer, mientras cenaba, escuché en las noticias de una cadena generalista decir que, frente a la encuesta de enero, se podía observar el desplome de Podemos y el importante despegue de Ciudadanos. Cambié de cadena y en el informativo de esta también estaban comentando estos datos, y hablaban de que Podemos había caído hasta quedar a tres puntos de Ciudadanos. Curiosamente, olvidaron decir que Ciudadanos siguen por detrás de Podemos, así que sería más correcto decir que son Ciudadanos los que están a tres puntos de Podemos.
¿Os habéis fijado en la retórica tan diferente que usaron para hablar de Podemos y para hablar de Ciudadanos? Tal parece que quisieran convencernos de la pérdida de fuelle de Podemos y presentarnos a Ciudadanos, más moderados y aseaditos ellos, como la alternativa más clara e incluso deseable.
El poder de los medios de comunicación es muy grande, así que sería deseable que, conscientes de ese poder, escogieran palabras menos subjetivas, ¿no os parece?
A no ser, claro, que todo se haga con una intencionalidad determinada, la de perjudicar a Podemos.
Pero eso no sería posible, ¿verdad? Seguramente lo que pasa es que yo soy demasiado malpensado…

jueves, abril 30, 2015

Descenso al infierno

Hola a todo el mundo:
Aunque no es algo que haga muy a menudo, hoy me apetece hablaros de una serie de televisión. Desde hace algún tiempo, se está volviendo un tópico decir que las mejores ideas en las historias de ficción las podemos encontrar en la tele en lugar de en el cine; no sé si en general es así, pero estoy seguro de que la serie de la que os voy a hablar hoy está muy por encima de la mayoría de las películas que vamos a encontrar hoy en la cartelera. Y es que os voy a hablar de Breaking bad, una serie a la que he dedicado unos pocos meses y que acabo de terminar de ver. 


Breaking bad es la historia de Walter White, un profesor de Química un poco pringao que completa su escaso sueldo lavando coches. Un día, le diagnostican un cáncer y entonces él toma la decisión de empezar a elaborar metanfetamina junto con un antiguo alumno para poder costearse el tratamiento (ya sabéis que en Estados Unidos la sanidad no es universal) y, de paso, dejar algo de dinero a su familia si al final muere. A lo largo de las cinco temporadas que tiene la serie, nos cuentan como va cada vez el hombre honrado va corrompiéndose cada vez más (precisamente “breaking bad” significa eso, “volviéndose malo, corrompiéndose”) como si Walter fuera sufriendo progresivamente una metamorfosis, al estilo del doctor Jeckyl y el señor Hyde, que va haciendo que el personaje que empieza a interpretar, Heisemberg, se adueñe de su personalidad hasta que se convierte en alguien despiadado y ambicioso, totalmente distinto al Walter de los primeros capítulos.

Por su parte, Jesse Pinkman, su antiguo alumno y su socio en el negocio de las drogas, es un chaval sin referentes que es manipulado primero por Walter y después por otros personajes, para hacer lo que todos quieren que haga. Al final de la serie nos puede quedar la duda de lo que pasa con él, pero en realidad no nos importa. La serie es sobre Walter, su degeneración y su descenso a un infierno que él mismo ha creado. Lo que le pase a Jesse no nos interesa.
Junto a ellos dos y a diferencia de otras series como The walking dead en las que los personajes secundarios apenas tienen características que los individualicen, en Breaking bad encontramos una constelación de personajes secundarios perfectamente identificables (la familia de Walter, las novias de Jesse, los policías que los persiguen, su abogado, los narcotraficantes con los que trabajan…) y con características propias, que, cada uno a su manera, va aportando complejidad a una trama que se enreda poco a poco y nos atrapa hasta que, casi sin darnos cuenta queremos ver otro capítulo más aunque ya se nos haya hecho tarde y mañana haya que madrugar.
Ahora se habla de que puede haber una sexta temporada, y a mí me parece un grave error. El final de la quinta temporada es suficientemente épico como para que una temporada más solo sirva para estropear la historia (Actualización: era una broma del portal National Report que mucha gente se tomó en serio).
Aunque estoy seguro de que, si hubiera una sexta temporada, yo la vería sin dudarlo.
Y vosotr@s también deberíais ver esta serie, hacedme caso.
Por cierto, escuchad este narcocorrido que sale en la segunda temporada:

sábado, abril 25, 2015

¿Alguien me lo explica?

Esta semana hemos sabido que Trillo y Martínez Pujalte recibieron unas cantidades bastante considerables de dinero de unas empresas privadas por realizar trabajos al margen de su labor mientras eran Diputados en el Congreso. Y tanto ellos como su partido político nos dicen que no pasa nada, que no es algo que suponga una incompatibilidad con su labor parlamentaria. Y además, también hemos podido escuchar a gente del Partido Popular, como Rafael Hernando, decir, entre otras cosas, que la legislación sobre incompatibilidades debería ser menos rígida (¡!), y que los Diputados están mal pagados en comparación con otros países de nuestro entorno.
Y sin embargo, a mí me gustaría saber por qué un profesor, por poner un ejemplo, está sometido a una legislación tan rígida en lo que se refiere a incompatibilidades, mientras que un Diputado, que cobra bastante más y encima tiene complementos en forma, por ejemplo, de dietas, está sometido a una tan laxa.
¿Hay por aquí alguien que pueda explicármelo?

jueves, abril 23, 2015

Feliz día del libro

Hola a todo el mundo:
Como siempre cuando llega el 23 de abril, hoy os voy a dejar aquí un texto sobre libros. Este año quería volver a dedicarlo a hablar de Don Quijote, porque me lo estoy volviendo a leer (y ya van cuatro veces, colegas), pero como, debido a mis actuales actividades, no tengo tanto tiempo como me gustaría y suelo tener que dar prioridad a otros libros diferentes, voy a dejarlo para un poco más adelante. Pero no dudéis que muy pronto volveré a hablar de Don Quijote y de Sancho Panza.
Entonces hoy me gustaría reflexionar sobre lo mucho que ganamos cuando leemos. No es solo la manera más habitual de adquirir conocimientos, sino que, si hablamos de ficción, es la puerta a mundos que ya no existen, o incluso a otros que nunca han existido.
¿Habéis luchado alguna vez contra dragones? Pues yo sí, cuando me leí El hobbit.
¿Alguna vez combatisteis a las puertas de Troya? Yo lo hice cuando me leí la Ilíada.
¿En alguna ocasión habéis confundido a unos molinos de viento con gigantes? Yo mismo, cuando me leí el Quijote.
¿Habéis recorrido el Mediterráneo luchando contra brujas y cíclopes? Yo sí pude hacerlo, leyendo la Odisea.
¿Conocisteis de cerca como sería una dictadura hecha por animales? Yo pude conocerla, cuando me leí Rebelión en la granja.
Y seguiría así con muchos más libros, clásicos y actuales.
No intento con esto presumir de lo mucho que he leído, porque sí, es verdad que he leído mucho y siempre estoy leyendo algo, pero también es verdad que me queda mucho (tal vez demasiado) por leer. Simplemente intento decir que a través de la Literatura podemos vivir muchas más vidas además de la nuestra. Y muchas veces, esas vidas que tenemos la oportunidad de vivir son mucho más divertidas e interesantes que las nuestras.
Así que, dicho todo esto, me despido con mi más cariñoso… ¡¡Feliz día del libro!!

miércoles, abril 22, 2015

Responsabilidades

Ayer por la mañana una noticia inesperada me sobrecogió, igual que supongo que os sobrecogió a tod@s vosotr@s: la del chaval que mató a un profesor en un instituto de Barcelona. La noticia, no hace falta que lo diga, es de las más trágicas de los últimos tiempos en nuestro país. 
Sin embargo, de todo lo que se está diciendo sobre este tema, me voy a quedar con el hecho de que, por lo que parece, hay mucha gente interesada en decir que este chaval no es responsable de lo que hizo. 
Y no digo esto solo por el hecho de que, al tener solo trece años el tío sea inimputable, sino también porque en algunos medios parece que les interesa decir que la culpa no es suya.
Sin ir más lejos, el lunes, mientras cenaba, con las noticias de fondo, como siempre, en los informativos de no recuerdo qué cadena de televisión decían que iban a hablar de las implicaciones sociológicas del caso. No de las psiquiátricas, que, creo yo, deberían ser las primeras en ser tenidas en cuenta. De las sociológicas.
Y entonces, nos decían que el chaval era fan de un personaje de The Walking Dead que usa una ballesta. Y que le gustaba la lucha libre. Y no llegué a escuchar mucho más, pero seguro que también hablaron de videojuegos o de música. ¿Que por qué lo imagino? Pues porque son los argumentos de siempre. 
A ver. Una persona normal no va a matar a nadie, por mucho que vea The Walking Dead, escuche a Slayer, juegue a videojuegos o haga cualquier cosa. Y una persona que está chiflada va a matar cuando las voces de su cabeza le digan que lo haga, aunque de pequeño viera Barrio Sésamo, escuche a Mozart y juegue al parchís. 
Aunque puede que buscar causas en las aficiones del chico y no en su cerebro sea una forma como otra cualquiera de vendernos un tipo concreto de contenidos como los únicos "respetables" y de paso buscar que no nos paremos a pensar en otras cosas más importantes.
¿No os parece?

P. D.: Por supuesto, toda mi admiración al compañero que murió cumpliendo con su deber. 

viernes, abril 17, 2015

El crepúsculo de los dioses

Hola a todo el mundo:
La verdad, últimamente no tengo demasiado tiempo para escribir, pero eso no significa que me olvide de vosotr@s. Y, afortunadamente, ayer hubo una noticia lo bastante trascendental como para que se me ocurriera algo: la detención de Rodrigo Rato.
La detención de alguien como Rato por fraude fiscal, alzamiento de bienes y blanqueo de capitales es algo muy relevante, porque hablamos de alguien que fue Vicepresidente del Gobierno, Ministro de Economía (y en este Ministerio también tuvo, durante algún tiempo, las competencias relativas a Hacienda), que sonó como posible sucesor de Aznar, que fue Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, que fue mandamás primero de Caja Madrid y luego de Bankia, y que también estuvo en consejos de administración de empresas como Teléfonica, o sea, que fue alguien de peso, una figura importante dentro del Partido Popular, e incluso el icono del “Milagro Económico Español”.
Pero lo que a mí me parece verdaderamente grave es, por un lado, que el que daba lecciones a todo el mundo sobre sus economías, ahora resulta que era un delincuente. Pero por otro lado, también me parece grave el hecho de que nuestro Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que tan alegremente habló de los fraudes de Jordi Pujol o insinuó que había actores que no pagaban sus impuestos, ahora no quiera hablar, a pesar de que Rato se acogió a esa amnistía fiscal que Montoro se sacó de la manga, para beneficiar a gente así.
Si tuvieran vergüenza, a muchos gerifaltes del PP se les debería estar cayendo la cara de vergüenza. Y Montoro, por su parte, debería ir al Parlamento a explicar los pormenores de la amnistía que tanto ha beneficiado a tantos delincuentes. Y Rajoy nos tendría que explicar también como se atreve a poner como ejemplo a alguien como Rato.
Si tuvieran vergüenza…

martes, marzo 31, 2015

Ahorro de mentira

Hola a todo el mundo:
El lunes de la semana pasada me levanté a las siete y media de la mañana, y era de día. Si ayer no hubiese estado de vacaciones, me hubiera levantado a la misma hora y me hubiera encontrado con que era de noche. ¿Por qué? Pues porque la noche del sábado al domingo se llevó a cabo una de las cosas más absurdas que se hacen en nuestro país: la del cambio de hora.
Supuestamente, ese cambio de hora se hace para ahorrar energía. Pero yo creo que, la gente que madruga, no nota ese ahorro tanto como nos dicen. Como os acabo de contar, quienes se levantan a las siete y media, por ejemplo, se encuentran con que, sí, a última hora de la tarde no van a tener que encender la luz, pero que por la mañana sí van a tener que encenderla. O sea, que la luz que no se enciende por la tarde, se enciende por la mañana.
Entonces, ¿para quién supone algún tipo de ahorro este cambio de hora? Pues está claro: para quien no tiene que madrugar, que le da igual si a las siete de la mañana es de día o de noche, porque no van a saberlo.
A todo esto, yo puedo afirmar casi categóricamente que el ahorro no solo no es tal, sino que el cambio de hora supone un gasto. ¿Por qué digo esto? Pues porque el cuerpo humano necesita varios días para acostumbrarse a ese cambio, y durante ese tiempo, estamos cansados, irritables y, en consecuencia, menos productivos.
Entonces, ¿de verdad alguien puede creerse que en realidad se ahorra algo?

viernes, marzo 27, 2015

¿Es malo pactar?

Como todo el mundo sabe, el pasado domingo fueron las elecciones andaluzas, la primera de la larga serie de citas electorales que tenemos por delante este año. Y, como ningún candidato obtuvo la mayoría absoluta, ahora va a ser necesario que se lleven a cabo pactos. Y, escuchando a los políticos implicados (y a unos cuantos más también), parece que eso sea algo malo.
Anoche, en El Intermedio, El Gran Wyoming se preguntaba si realmente pactar era algo malo. Si había algo malo en buscar apoyos. Y yo digo, ¿cómo va a ser algo malo?
Si se llevan a cabo pactos, por un lado se está representando a más ciudadanos, porque no se representa sólo a los ciudadanos que nos votaron, sino también a aquellos que votaron al partido con el que pactamos. Y por otro lado, porque los ciudadanos ya no tendrían que asumir por que sí las ocurrencias del partido en el Gobierno, sino que el partido con el que pactó podría servir para introducir nuevas ideas o nuevos puntos de vista, matizando o suavizando medidas que podrían ser más polémicas.
¿Os imagináis lo que sería que ahora hubiera gente sensata intentando que Rajoy y sus secuaces hagan cosas lógicas en lugar de su desquiciada y destructiva voluntad? Pues seguramente eso hubiera significado que el Gobierno habría tomado medidas menos absurdas y, tal vez, más efectivas y menos dañinas para la ciudadanía.
Pero claro, como pactar está tan mal visto en este país…

viernes, marzo 20, 2015

Terrorismo cultural

Desde hace unos días, no hago más que encontrarme con noticias culturales que me hacen sentirme mal, como historiador, como arqueólogo, y como persona preocupada por la cultura en general. Por un lado, cuando leí que ISIS había llevado su barbarie no solo a las personas a las que aniquila, sino también a la destrucción de unos restos arqueológicos irremplazables, los de la antigua ciudad de Nimrud. No solo quieren destruir a todos aquellos que no creen en la misma (mala) interpretación del Islam, sino que además quieren destruir un pasado que es de toda la Humanidad.

Luego está la noticia de que el Gobierno se planteaba bajar el IVA cultural del 21% al 10%, una demagógica, electoralista y populista medida motivada por la cercanía de las elecciones. Que claro, este anuncio hace que todos los medios afines del Gobierno y sus votantes convencidos digan lo buenos que son Rajoy y Montoro, olvidando, claro, que, por un lado, cuando ellos llegaron el IVA de la cultura estaba al 8%, con lo que al final, el IVA cultural en realidad no solo no habrá bajado, sino que se habrá incrementado a lo largo de la legislatura, y por otro, que el daño causado con el IVA al 21% ya está hecho y no creo que vayan a devolvernos lo que pagamos de más en libros, discos, entradas a museos, al teatro o a conciertos. Y después de liarla, van y dicen que al final seguramente no lo van a hacer.

Y en un ámbito todavía más local, me cabrea mucho que en Mérida, una de mis ciudades predilectas, se haya decidido usar el anfiteatro romano para hacer partidos de pádel. O sea, que se va a montar una estructura muy invasiva en un edificio de unos dos mil años de antigüedad para el disfrute de unos pocos. Vergonzoso, como si no hubiera otros lugares.
Y sobre todo, destructivo.
Actualización (21-3-2015): Anoche supimos que, finalmente, el torneo de pádel ha sido suspendido. Es una victoria para el sentido común. 

miércoles, marzo 18, 2015

¿Hay que ser pobre para ser de izquierdas?

Hola a todo el mundo:
Hace algunas semanas os conté que, desde mi punto de vista, el periodismo había muerto en nuestro país. Pues resulta que la semana pasada, no me quedó otra que reafirmarme en mi postura.
Como ya sabréis, hace algunos días fue portada de ABC un reportaje en el que se mostraban unas fotos, tomadas de la revista París Match, de Varufakis, el Ministro de Finanzas griego, que vendrían a demostrar que era un hipócrita, porque, a pesar de ser de izquierdas, tenía casas en propiedad y comía bien. ¡¡Que vergüenza!!
Ese reportaje ponía en negro sobre blanco (o, más bien, sobre amarillo), una falacia que la derecha, especialmente la española, lleva mucho tiempo utilizando: la de que para ser de izquierdas hay que ser pobre. Y, la verdad, eso me da la excusa para hablar de estas cuestiones, que es algo que hace tiempo que quería hacer. Sabiendo, claro, que como no vivo debajo de un puente y me comunico a través de internet en vez de hacerlo a gritos, según la lógica de esa gente estoy deslegitimado como pensador de izquierdas.
Desde mi punto de vista, lo que el ABC y sus lectores olvidan es que lo importante no es si se tienen más o menos bienes o si se consumen unos productos u otros, sino si esos bienes y productos han sido adquiridos de forma honrada o no. Si el dinero con que se han comprado procede del trabajo honrado (como, de momento, parece que procede el dinero de Varufakis), o del fraude. Eso es lo que hay que mirar, no si se compra un coche más o menos potente, una casa más o menos grande o un móvil más o menos moderno. En última instancia, con el dinero que ganamos trabajando de manera honrada, nos compramos lo que queremos, y si nos apetece cenar marisco un día, lo cenamos y no tenemos que rendir cuentas a nadie, que nuestro dinero no está en Suiza.
Claro, que con este reportaje el ABC podía estar planteando otro tema. Y es que yo creo que no solo nos dicen que esté mal que Varufakis tenga una casa en propiedad. Lo que nos dicen es que está mal porque eso es algo que no es para él. Que las casas en propiedad, los buenos coches, los smartphones de última generación y el marisco para cenar no son para él (no son para para nosotros), sino que todo eso es solo para ellos, para la gente de derechas, para la gente de orden.
Para los que van de patriotas y luego tienen cuentas secretas en Suiza.

jueves, febrero 26, 2015

Cine de (altos) vuelos

El otro día vi Los amantes pasajeros, de Almodóvar. Y, aunque me gusta mucho el cine de Almodóvar, la peli me dejó un regusto agridulce. Es entretenida, sí, pero nada más. Es bastante insulsa en algunos momentos. Parece que no es lo que podríamos esperar de alguien que ha ganado dos Oscars.

 Y al día siguiente, me dio por buscar críticas sobre la película, y, en general, encontré muchas muy negativas. Sin embargo, en Film Affinity encontré una que me hizo pensar. ¿Y si, en realidad, se trata de una película hecha con una intencionalidad alegórica?
Llevo desde entonces dándole vueltas a esa idea. ¿Realmente podemos verla como algo alegórico? Pensemos.
En la película vemos a la gente que viaja en clase turista drogada y dormida, sin enterarse de lo que pasa y del riesgo que corren, lo que sería una alegoría de nuestra sociedad, en la que una gran masa de gente vive “adormecida” por el fútbol y Gran Hermano. Sin embargo, el resto de las personas del avión, los que sí saben lo que pasa, son o bien gente de ética discutible (un empresario corrupto, una prostituta de alto standing que chantajea a sus clientes, un asesino a sueldo), o personas con más buena voluntad que medios para afrontar la situación (la chica que asegura ser vidente, la tripulación del avión). Y así toda la gente que conoce la realidad la afronta con alcohol, drogas, sexo y canciones, como si no quisieran que la fiesta terminara a pesar de que es posible que el avión se estrelle.
Entonces, desde este punto de vista, la película estará hecha en dos niveles: un nivel superficial en el que solo veríamos una película excesiva, colorista y pretendidamente divertida, que nos recuerda a los trabajos que hacía Almodóvar en los ochenta, y un nivel más profundo en el que el avión a punto de estrellarse es una alegoría de la sociedad actual.
No sé si será así, pero al menos, a mí me parece que es posible.
Eso sí, el número musical es impagable.

miércoles, febrero 25, 2015

El debate

Hoy, mientras entrenaba, estaba escuchando el Debate sobre el Estado de la Nación en la radio. Y no veáis lo bien que se levantan pesas cuando uno está cabreado. Y es que no pude evitar enfadarme mientras escuchaba a Mariano Rajoy hablar, porque Rajoy basó su discurso en hacer lo que mejor sabe hacer: mentir y amenazar.
Habló de la herencia recibida. Que no digo yo que la situación no fuera mala al final del Gobierno de Zapatero, pero ya ha pasado tiempo suficiente como para que Rajoy cambie de argumentos. Y después se dedicó a lanzar un discurso triunfalista trufado de buenos datos macroeconómicos que son reales, sí, pero que no son los únicos que se deben tener en cuenta.
Por ejemplo, deberíamos tener en cuenta que durante el Gobierno de Rajoy se recortó en Sanidad, en Educación o en Dependencia. Que se nos ha recortado en derechos sociales y laborales. Que la precariedad laboral es la norma, y que la desigualdad ha crecido. Todo eso hay que tenerlo en cuenta.
Después, empezó a hacer promesas, y, por ejemplo, nos dijo que se podían crear tres millones de empleos. Claro, que, si recordáis, es más o menos lo mismo que decía hace cuatro años.
Luego, casi al final, empezó a amenazar, diciendo que es él o el caos. Que con otros se iría al traste el crecimiento, decía.
Y por último, Pedro Sánchez le hizo perder los estribos y se mostó como es: un maleducado que está asustado por la realidad.
Lo que yo me pregunto es si él será consciente de que quien está hundido ya no puede creer sus palabras.
Y también me pregunto qué hay que tomar para ver el mundo tan bonito como lo ve Rajoy.

martes, febrero 24, 2015

¿Dónde está la socialdemocracia?

Desde hace algún tiempo, estamos asistiendo a la progresiva pérdida de relevancia del principal partido de la oposición, el PSOE, que cada vez más parece envuelto en un proceso de desarticulación, con un líder falto de carisma y al que nos cuesta mucho tomar en serio, y con fricciones internas que se han saldado con la salida de algunos de sus miembros.
Claro, que también en otros partidos de izquierda, como Izquierda Unida, estamos viendo fricciones internas (como las que llevaron a la salida de Tania Sánchez de la coalición). Sin embargo, en IU se está sabiendo responder a todo esto de forma mucho más efectiva (o, al menos, menos chapucera).
En un momento en el que la desastrosa gestión del Partido Popular en el Gobierno central está haciendo que cada vez más votantes del PP se planteen su voto, la pregunta es obvia: ¿por qué el PSOE no es capaz de rentabilizar electoralmente ese descontento hacia el PP?
Podríamos pensar que los errores de los tiempos de Zapatero todavía pesan, y seguramente para algunas personas sea así. O podríamos pensar también que mucha gente prefiere “pasarse” a Podemos, que también puede ser.
Sin embargo, buscando una explicación más global y menos centrada en la política nacional, podemos abrir nuestro punto de vista y darnos cuenta de que la socialdemocracia está perdiendo peso en toda Europa. Y entonces, la pregunta sería: ¿por qué la socialdemocracia, que tradicionalmente ha sido la corriente que ha servido de contrapeso a los desmanes de los partidos conservadores, cada vez tiene menos peso?
Durante los años ochenta y noventa, los partidos socialdemócratas se enfrascaron en la búsqueda de la llamada Tercera Vía, que, entre otras cosas, supuso que esos partidos socialdemócratas fueran perdiendo interés en sus bases sociales de carácter obrero (la “O” de PSOE), para volver la mirada hacia las cada vez más numerosas y boyantes clases medias. De este modo, olvidaron a la que, hasta ese momento, había sido su principal base social.
A la vez, en países como Gran Bretaña, los Gobiernos conservadores, con el de Thatcher como ejemplo paradigmático, llevaron a cabo una campaña de desarticulación y desprestigio de los sindicatos, que supuso destrozar el poder sindical. Así, la clase obrera perdió, de un plumazo, el apoyo político y sindical con el que había contado hasta ese momento.
Y ahora, en este momento de crisis, esa clase obrera se encuentra, en buena parte, desorientada, al no tener un partido al que volver la mirada, ya que comprende que los partidos socialdemócratas ya no están interesados en ella, y entonces se produce lo que vimos hace algunos meses en las elecciones europeas y hace algunas semanas en Grecia: que ese voto que antes iba a partidos socialdemócratas o incluso comunistas ha pasado a partidos ultraderechistas por un lado, o a partidos como Syriza y Podemos por otro.
Debería hacernos pensar. Y, sobre todo, debería hacer pensar a los políticos del PSOE.

miércoles, febrero 18, 2015

Así soy yo

Hola a todo el mundo:
¿Sabéis? Hay días en que parece que no tienen horas suficientes para todo lo que me gustaría hacer. Ya lo sabéis, soy muy activo, y eso lo podéis ver si me seguís en las redes sociales, porque además de este blog escribo otro, colaboro habitualmente con una web y esporádicamente con otra, y además con una revista digital. Aparte, claro, de los textos “serios” que escribo de cuando en cuando para que se publiquen en otras revistas diferentes.
Normalmente, el hecho de que en todos esos medios hable de cosas tan dispares como la Historia o el Heavy Metal no suele tener consecuencias. Como mucho, me encuentro con que alguien que me conoce como autor de este blog de pronto se aficiona al Metal por lo que escribo en MetalCry. O al revés, que un músico que empezó a leerme en esa web para ver que decía de su grupo, un día empieza a leer este blog o un artículo que escribí en Tiempo y Sociedad. Pero lo más habitual es que cada persona solo lea lo que más le interesa.
Sin embargo, también soy consciente de que hay mucha gente a la que le resultará rara esta coexistencia de intereses, y precisamente por eso mismo, sé que tarde o temprano (espero que muy tarde) alguien me criticará como historiador por el hecho de que también escribo sobre Rock y Metal.
Por cierto, ¿sabéis quién fue Eric Hobsbawm? Pues ese señor fue, sin duda, uno de los historiadores más importantes del siglo XX (y primeros años del XXI, que falleció en 2012). Escribió tres libros (recientemente reeditados en una edición en un único y mastodóntico tomo) que son básicos para entender la Historia del siglo XIX, y que se titulaban, respectivamente, La Era de la Revolución, La Era del Capital y La Era del Imperio. Además, también escribió una Historia del siglo XX imprescindible y muchos otros libros interesantísimos y muy recomendables, no solo para cualquier historiador que se precie de serlo, sino también para cualquier persona interesada en la Historia.
Pero además, este buen hombre, uno de los máximos exponente de la escuela historiográfica marxista en Gran Bretaña, era crítico musical, concretamente de Jazz. Y, seguramente, cuando él empezó a interesarse por esa música, no era el sonido sofisticado y propio de gente cosmopolita que es ahora, sino una música mucho menos aceptada socialmente y totalmente underground. Pero pese a todo, él escribió sobre ella.
Evidentemente, no me comparo con el maestro Hobsbawm, porque, de momento, todavía me falta mucho para poder siquiera acercarme. Lo que digo es que esa afición al Jazz no hizo de él peor historiador ni, lo que es más importante, peor persona.
Soy historiador. He sido arqueólogo y he investigado. He publicado artículos en revistas académicas de varias Universidades, y también un par de libros. He dado conferencias en congresos internacionales, jornadas de Historia local e incluso una vez en una casa okupa. Leo todo cuanto cae en mis manos, no solo de Historia, sino también de Arte, Geografía, Economía, Antropología, Sociología o Ciencia Política.Pero también me gusta el Heavy Metal y escribo sobre él.
Es parte de mí y nunca va a dejar de serlo.
Soy historiador y escribo sobre Heavy. ¿Y qué?

lunes, febrero 16, 2015

Ladrones y sinvergüenzas.

Muy buenas:
Estos últimos días estamos escuchando muchas noticias sobre la llamada Lista Falciani, la lista en la que se recogen los nombres de las personas que tienen cuentas opacas en el banco suizo HSBC. Evidentemente, entre esas personas hay narcotraficantes y traficantes de armas, pero también hay políticos, empresarios, deportistas, actores… Esos mismos a los que se les llena la boca hablando de patriotismo y luego defraudan al fisco en sus países y tienen cuentas en Suiza.
Y muchas veces, también son los mismos que nos dicen que tenemos que apretarnos el cinturón. O que la crisis es culpa nuestra, que vivimos por encima de nuestras posibilidades.
Y entonces resulta que todo eso que nos dicen es mentira, que la crisis no es (solo) culpa nuestra, también tiene mucha culpa la avaricia de esos que se creen por encima de la ley y que, por eso, todavía se atreven a darnos lecciones de patriotismo.
Que hay que tener poca vergüenza.

viernes, febrero 13, 2015

El valor de la libertad

Hola a todo el mundo:
El otro día estaba viendo las noticias en La Sexta, no recuerdo si mientras comía o mientras cenaba, y comentaron que esa noche iban a emitir en la cadena un reportaje sobre las personas de nuestro país que viven en Corea del Norte, mostrándonos un extracto de ese reportaje. Y me llamaron mucho la atención unas imágenes en las que aparecían unos norcoreanos diciendo que jamás habían oído hablar de artistas como los Rolling Stones o Madonna, lo que, sin embargo, no es tan raro, al tratarse de una dictadura tan cerrada al exterior. No obstante, lo que no me llamó la atención fue que ni siquiera se habían planteado nunca la posibilidad de criticar a su líder. Repito, es una dictadura y eso es comprensible. No es justificable, pero es comprensible.
Después de ver eso me paré a pensar. Esos norcoreanos no parecían ser infelices. Eran jóvenes y se les veía sonrientes y animosos. ¿Cómo puede ser eso posible si viven en una dictadura? Pues porque no conocen otra cosa.
Nosotros en esa misma situación estaríamos destrozados anímicamente, cuando no físicamente debido a la represión violenta, pero eso sería porque conocemos lo que es vivir en libertad y conocemos el valor de esa libertad. Sabemos lo que es poder decir lo que nos apetezca cuando queramos. Sabemos lo que es ser libres para criticar lo que nos gusta y para expresar nuestras opiniones.
Por eso hay que valorar esa libertad que tenemos, y utilizarla para poder criticar los ataques hacia ella misma que cometen los Gobiernos que se llaman democráticos.
Que no se nos olvide.

viernes, febrero 06, 2015

El día que murió el periodismo

Hola a todo el mundo:
Desde hace algo más de dos años he tenido la oportunidad de conocer a varios periodistas. Con algunos he compartido muchas horas y de todos he tenido la oportunidad de aprender mucho. Por eso puedo decir que la de periodista es una de las profesiones que más respeto, porque su labor me parece esencial para que la ciudadanía esté informada y pueda, a través de la información, formar sus opiniones críticamente. Sin embargo, creo que ya he expresado en varias ocasiones mi punto de vista sobre la prensa en papel, que creo que está condenada a desaparecer por su nula capacidad de actualización e interacción frente a la prensa digital. Además, la postura de muchos medios en lo que se refiere a que sus contenidos sean compartidos en, por ejemplo, las redes sociales, me parece equivocada.
Hasta ahora, a pesar de esas objeciones que estoy comentando, seguía considerando que la prensa de este país era, en general, de un nivel más que aceptable, a pesar de la escasa ecuanimidad de algunos periodistas. Sin embargo, la semana pasada me vi obligado a dejar de pensar así, por lo menos en lo que respecta a algunos diarios. En efecto, el otro día las portadas de las ediciones en papel de los siete periódicos más importantes de España, entre ellos El País, El Mundo y La Razón, aparecieron con la “noticia” de la convocatoria de unas becas del Banco Santander. Y aparecía quitando su espacio a las noticias de verdad.
Eso me pareció inaceptable. Puedo aceptar que los periódicos tengan publicidad, es normal, la necesitan para mantenerse. No obstante, lo que no puedo aceptar es que los periódicos más importantes e influyentes del país abran sus ediciones con algo que, en realidad, no era más que una publicidad como la que llevamos algunas semanas viendo en la tele.
Después de ver eso, podemos concluir que ya no es necesario fijarnos en la ideología del periódico para comprarlo, porque, en definitiva, ninguno le da a esa postura política la menor importancia. Lo que importa es el dinero y nada más.
Lo siento, pero desde ese día creo que la prensa española, por lo menos en lo que respecta a la prensa en papel y específicamente a esos siete diarios, está muerta.
Desde ahora, nos limitaremos a leer únicamente las noticias en medios digitales.

jueves, febrero 05, 2015

¿Se podrá o no?

El lunes pasado, por la noche, al llegar a casa, me puse a mirar los trending topics de Twitter, y me encontré con dos que eran #SiganaPodemos y #Podemosnoganara (así, sin tilde ni nada). En el primero de ellos lo que se comentaba eran las múltiples plagas bíblicas que nos caerán encima si Podemos ganase unas elecciones, mientras que en el segundo se daban motivos bastante peregrinos por lo que los tuiteros creían que el partido de Pablo Iglesias no podría ganar. El martes a medio día, cuando llegué del gimnasio, vi que en Al rojo vivo, de La Sexta, estaban comentando las declaraciones de un diputado del PP en las que decía que, si Podemos ganaba unas elecciones, esas serían las últimas elecciones libres en este país. Fuerte, ¿verdad?
Me pareció que la reacción de mucha gente de este país ante la irrupción de Podemos es digna de interés. Pero, sobre todo, me pareció que el fenómeno que supone esa irrupción debe ser interpretado de forma bastante menos tremendista.
En primer lugar, es poco probable que Podemos llegue a ganar unas elecciones, por lo menos las próximas. En segundo lugar, hay que tener en cuenta que la sobreexposición mediática a que se está sometiendo a ese partido puede terminar jugando en su contra, ya que puede llegar al hartazgo de unos ciudadanos que podrían decidir no votarlos. Y eso, unido a la atomización del voto de izquierda, podría servirle en bandeja al Partido Popular otra victoria.
Yo no soy adivino, y dudo que los tuiteros y tertulianos de este país lo sean, así que no creo que ninguno de nosotros sepamos a ciencia cierta qué es lo que va a pasar si gana Podemos, un partido que, no lo olvidemos, canaliza el descontento de una parte muy importante de la ciudadanía de una manera pacífica (que a veces parece que a algunos se les olvida).
Sin embargo, si sabemos lo que está pasando ahora que gobierna el Partido Popular. Y lo que está pasando es que el Gobierno de Mariano Rajoy es el más destructivo de la Historia reciente de este país. No solo ganaron las elecciones con un programa electoral que no pensaban cumplir, engañando a todos y cada uno de sus votantes, sino que, además, está llevando a cabo una sistemática destrucción de los derechos de los ciudadanos, con sus recortes en Sanidad, Educación o Dependencia, o con su aprobación de una reforma laboral que solo ha servido para destruir empleo y precarizar el que se mantiene.
Ahora, Rajoy, su Gobierno y sus medios afines nos intentan cegar con cifras macroeconómicas muy resonantes, pero si salimos a la calle no vemos tanta alegría como ellos nos quieren contar, porque aunque nos digan que la legislatura va a terminar con la creación de un millón de empleos, se les olvida comentar que durante sus dos primeros años de Gobierno, gracias entre otras cosas a su reforma laboral, se destruyeron otros tantos.
Por eso creo que, a día de hoy, el verdadero rival electoral del Partido Popular no es Podemos, ni siquiera el Partido Socialista. Es la realidad.
No sé qué hará Pablo Iglesias si gana las elecciones. Pero sí sé que lo que ha hecho Mariano Rajoy es muy malo.

jueves, enero 29, 2015

Grecia eterna

Hola a todo el mundo:
Como todos sabemos ya, el domingo fueron las elecciones en Grecia, y el partido que ganó, rozando casi la mayoría absoluta, fue Syriza, un partido que canaliza el descontento de amplias capas de la ciudadanía y que, por eso, presenta también bastantes puntos en común con Podemos.
Esta victoria es la muestra de que no se puede esperar que la población de un Estado esté siendo continuamente masacrada con recortes sin que haya consecuencias. Es la muestra de que la ciudadanía no puede soportar indefinidamente unas medidas de austeridad que solo sirven para que su situación sea cada vez peor. Y, sobre todo, es la muestra de que la gente no quiere que la recuperación (o lo más parecido a ella) sea dirigido por los mismos responsables de la crisis y de los recortes.
Hay quien se escandaliza con este resultado, y dice que es lo peor que podía pasar (a las portadas del lunes de diarios como La Razón me remito). Pero no podemos saberlo todavía. Syriza acaba de ganar las elecciones, todavía ni siquiera han formado Gobierno, así que no podemos saber como va a ser su política, si va a hacer todo lo que prometió o no, si va a responder a las expectativas creadas o no. Ahora tenemos que esperar.
¿Este resultado nos presagia una posible victoria de Podemos aquí? No estoy seguro de ello, porque, pese a los puntos en común que tienen, no estoy seguro de que sean exactamente iguales ni de que la situación sea equiparable. También tenemos que esperar.
Sin embargo, más que la victoria de Syriza, a mí lo que de verdad me preocupa de la situación griega es que la ultraderecha se haya consolidado como tercera fuerza y que la socialdemocracia se haya hundido.
Y de eso apenas se habla…

miércoles, enero 21, 2015

Demasiado rápido

Hola a todo el mundo:
El otro día, en clase de inglés me pasó algo que me dejó perplejo. En un ejercicio con el que se buscaba que aprendiéramos expresiones útiles se nos preguntaba por la región que el pasado año había sido objeto de disputa entre Rusia y Ucrania. Crimea, claro. Y me di cuenta de que, en ese momento, no recordaba el nombre de esa región. Y eso, a pesar de que en su momento leí muchísimas noticias y artículos sobre ella, y a que incluso en este blog se colgó un texto sobre esas cuestiones, obra de un amigo mío. Pero nada, por más que pensaba, era incapaz de recordarlo.
Entonces me puse a reflexionar sobre esa situación. ¿Cómo era posible que alguien que lee las noticias a diario, que las escucha en la radio mientras desayuna, y que come y cena con el informativo de fondo, no recordara el nombre de un enclave que había sido el tema más importante de la política internacional del primer tercio de 2014? Y no se me ocurrió una respuesta que me dejara conforme.
Sin dejar de lado que este hecho también podría deberse a que yo no hubiese escuchado las noticias con la suficiente atención como hubiera sido deseable, se me ocurrió una explicación que, pese a ser parcial, sí podría explicar esta situación hasta cierto punto. Tal vez la respuesta podría ser que el volumen de noticias que escuchamos cada día es tan elevado, y la velocidad con la que unas sustituyen a otras anteriores tan rápida, que puede que seamos incapaces de asimilarlas como deberíamos.
Mientras escribo este texto, tengo mi perfil de Twitter abierto en otra pestaña, y los tuits se van sucediendo a tanta velocidad que muchas veces ni siquiera soy consciente de lo que dicen. Y puede que eso se relacione con lo que estamos diciendo. Tal vez las noticias se suceden a un ritmo demasiado rápido como para poder interiorizar lo que dicen.
Incluso nos podemos poner un poco "conspiranoicos" y pensar que el motivo de que los titulares se sucedan tan rápido es ni más ni menos que para conseguir que olvidemos rápido las importantes gracias a que las menos importantes nos distraen.
Pero eso no sería posible, ¿verdad?

viernes, enero 16, 2015

Cuentos completos

Hola a todo el mundo:
Después de varios días de textos más serios, hoy me apetecía volver a escribir sobre Literatura. Bueno, la verdad es que llevaba ya varios días queriendo colgar este texto, pero la realidad me obligó a escribir de otras cosas más inmediatas. Tal vez recordéis que en mi último texto del año pasado os hablé de los mejores libros que me había leído en 2014, y puede que también os acordéis de que al final, dije que no incluía los Cuentos completos de Mario Benedetti en esa lista porque todavía no lo había terminado.
Pues bien, la semana pasada los terminé y puedo decir que es de lo mejor que he leído en mucho tiempo. Un libro muy grueso, mastodóntico, en el que se reúnen todos (¡¡TODOS!!) los relatos que escribió el uruguayo, más de cien cuentos que van desde los de una página hasta algunos de alrededor de veinte, en los que se tratan temas tan serios como las dictaduras (la uruguaya, claro, pero también la argentina y la española), y otros tan banales como el fútbol. En los que los protagonistas son, igualmente, niños, adultos, e incluso en uno, una pequeña hormiga. Incluso en dos, aterradores, el autor no nos habla de las torturas en las dictaduras a través de los ojos de los torturados (como hace en muchos otros), sino a través de los de torturadores. Durísimo.
Sin duda, uno de los autores esenciales de la literatura latinoamericana, de la literatura en lengua castellana y, por supuesto, de la literatura universal.
Leedlo, hacedme caso.

miércoles, enero 14, 2015

Los orígenes del fanatismo

Desde hace varios días, desde el atentado a la revista Charlie Hebdo, llevo dándole vueltas a una serie de reflexiones sobre los orígenes de los movimientos extremistas y fanáticos, de cualquier signo.
Porque, si nos damos cuenta, muchas veces (no siempre, claro), las personas que se unen a esos movimientos extremistas proceden de regiones, ciudades o barrios deprimidos, suelen ser personas desarraigadas, con pocas expectativas, escasa formación, y, por ello, mucho más permeables a la propaganda. Entonces, aparecen personas que les ofrecen algo que les falta (cobijo, comida, un empleo…), para ganarse su confianza, y, a partir de ese momento, comienza una labor de proselitismo, que busca que esas personas que antes no tenían nada a lo que agarrarse, desarrollen una (supuesta) identidad, sea esta religiosa, racial, social, cultural o como sea. Y eso se consigue a través de mensajes sencillos, en los que todo es blanco o negro, todo se reduce a "nosotros", que somos el "bien", contra "ellos", que son el "mal".
Hecho eso, se consigue “reclutar” a esa persona para su causa, y ya tenemos un efectivo más que es “carne de cañón”. Y digo “carne de cañón” con toda la intención, porque, por supuesto, el que recluta y crea toda la superestructura ideológica que vertebra el discurso fanático y extremista no se va a manchar las manos, el que se las va a manchar es el reclutado.
Con todo esto que estoy diciendo no estoy tratando de crear un discurso buenista, neutral y equidistante para justificar la violencia. No lo hago, porque la violencia nunca es justificable. Simplemente intento mostrar que, desde mi punto de vista, se puede saber qué perfiles de persona son más susceptibles de ser “reclutados” por los grupos extremistas, tanto fundamentalistas del Estado Islámico como grupos ultraderechistas, y que esos grupos extremistas saben quiénes son más permeables a sus mensajes.
Por eso creo que lo que deben hacer los Estados que quieren evitar el crecimiento de estos extremismos es trabajar en esas zonas deprimidas, trabajar con esas personas que son permeables al fanatismo, implementando programas formativos y proporcionando oportunidades (formativas, laborales, de integración…), para evitar, en la medida de lo posible que haya personas que sientan que solo son alguien dentro de ese grupo fanático.

lunes, enero 12, 2015

Algunas cuestiones sobre la libertad de expresión

Desde hace algún tiempo, desde el atentado de la semana pasada, se habla mucho de la libertad de expresión. Y es muy importante que se haga, porque siempre es importante que seamos conscientes de nuestros derechos y nuestras libertades. Pero también de nuestros deberes y nuestras responsabilidades con respecto a esas libertades. Es decir, que debemos saber que somos libres para decir lo que queramos, pero también tenemos que tener claro que no debemos insultar a nadie amparándonos en esa libertad de expresión, o seremos acusados de difamación (aunque todos conocemos casos en los que eso es más que flexible).
Pero es muy interesante que se hable de libertad de expresión precisamente en España, porque aquí sabemos mucho de ataques a la libertad de expresión y censura. No hablo de casos como el del atentado contra la revista El Papus durante la Transición, o el más reciente de la bomba puesta en un teatro en el que iba a actuar Leo Bassi. Esos dos ejemplos son similares al de la revista Charlie Hebdo, y, por ello, no son más que ataques terroristas, que deben ser condenados sin paliativos. Me refiero a casos de censura como los de la revista El Jueves, tanto en el caso de hace algunos años, en que secuestraron el ejemplar en cuya portada aparecían los príncipes (hoy reyes) en actitud sexual, como el del año pasado, en el que se impidió que se publicara uno en cuya portada aparecía una visión bastante crítica de la sucesión monárquica. O el caso actual, de un humorista que está siendo juzgado por un sketch humorístico en La Tuerka.
Seguramente habrá quien diga que estos ejemplos que pongo son muestras precisamente de lo que decía en el primer párrafo, de que la libertad de expresión está mediatizada por el derecho de los demás a no ser insultados u ofendidos, y puede que tengan razón. Sin embargo, me pregunto cuántos de los que ahora llenan su boca con las palabras “libertad de expresión” hablando del atentado a Charlie Hebdo aplaudieron (y todavía aplauden) esos ejemplos de censura…

jueves, enero 08, 2015

Je suis Charlie

Cuando todavía no nos habíamos acostumbrado al nuevo año, 2015 ya nos trajo ayer una de las noticias más trágicas que podemos imaginar: un atentado terrorista, en este caso un atentado yihadista en París, en la sede de la revista satírica Charlie Hebdo, a la que se vino a sumar hoy mismo otro tiroteo también en París. En este caso es mucho más que un atentado contra la vida de las personas, es también un atentado contra la misma libertad de expresión.
Este es un momento de dolor, por supuesto, pero también un momento en el que debemos ser conscientes de que acusar a todos los musulmanes de terrorismo es simplista e injusto. Tanto como lo sería acusar a todos los vascos de ser etarras, a todos los sacerdotes de ser pederastas o a todos los empresarios españoles de ser tan mangantes como Díaz Ferrán.
Y sin embargo, ya salió Marie Le Pen, seguramente después de brindar con champagne y tratando de ocultar su alegría, buscando sacar rédito político de este atentado. Y, desgraciadamente, estoy seguro de que lo conseguirá.
Como también sé que es muy posible que este atentado sirva de excusa para los radicales de ultraderecha para atacar a los musulmanes, obviando el hecho de que la mayoría de los musulmanes no creen en la violencia, aunque se sientan ofendidos por las viñetas de Mahoma.
Pero es que esa es otra, porque ahora todos hemos visto esas famosas viñetas que habrían sido la excusa para llevar a cabo la matanza, incluso quienes jamás habían escuchado el nombre de la revista. Es lo que, en el mundo de internet, se conoce como el “Efecto Streisand”.
Me preocupa mucho que cosas así puedan pasar, y me preocupan también las posibles consecuencias que pueden tener. Bastaba mirar ayer por la tarde y por la noche Twitter para encontrarse con que en España uno de los temas que era trending era #StopIslam, y a través de esa etiqueta se vertía todo el odio del que mucha gente era capaz, en claro contraste con el hecho de que, a esa misma hora, en Francia, uno de los trending topics era precisamente #IslamNonCoupable. Debería hacernos pensar.
Hay muchas formas de demostrar indignación por algo que no nos gusta, en este caso, las caricaturas de Mahoma, sin necesidad de ejercer la violencia y sin llegar a quitar una vida (o doce, como en este caso). Por eso, por el respeto a la vida y por respeto a la libertad de expresión, Je suis Charlie aussi.