domingo, marzo 20, 2016

La verdad sigue estando ahí fuera

Hola a todo el mundo:
No sé si alguna vez lo dejé escrito en este blog, pero desde hace mucho tiempo (ya más del que quiero reconocer), soy fan de la serie de televisión Expediente X, desde que se estrenó en España su primera temporada allá por… ni me acuerdo ya. Y no es porque me crea nada de eso de los fenómenos paranormales, que no me los creo, sino porque, simplemente, me parecía una opción divertida para “descansar la cabeza” de tanta realidad.


Por eso, como supondréis, me vi con mucho interés y cierto fanatismo, la corta temporada de solo seis capítulos que se estrenó este año como, supuestamente, cierre para la serie, después de varios lustros sin tener noticias de los agentes Mulder y Scully. Y, aunque me lo pasé muy bien, me dejó un cierto sabor agridulce.
No fue solo por el hecho de que, según nos dicen, sea la última vez que vamos a ver a David Duchovny y Gillian Anderson en los papeles que les llevaron a la fama, sino por la forma en la que habrían “dado cierre” a la serie.
Después de un primer capítulo en el que los dos protagonistas se reencontraban y los Expedientes X volvían a arrancar, y en el que la conspiración volvía a hacer acto de presencia, a lo largo de cuatro semanas se volvió a la costumbre de traernos un “monstruo de la semana”, en cuatro capítulos tan entretenidos como intrascendentes. Sin embargo, el último capítulo, que yo esperaba con más interés y casi con ansiedad, no me terminó de gustar, y la razón creo que es porque, aunque se nos dijo que era para cerrar la serie después de más de doscientos episodios y dos películas, la trama quedó lo suficientemente abierta como para que podamos decir que no solo no es un cierre, sino que dejó a todos los fans con cara de póker, más dudas de las que teníamos, y, sobre todo, muchas ganas de más.
Por eso, yo creo que esto no era en realidad el cierre de la serie, sino simplemente un intento de volver a recordarnos la serie a los que ya la conocíamos, y darla a conocer a las nuevas generaciones, tal vez para volver a rodar nuevos episodios.
Porque si no, no me lo explico. 

domingo, marzo 06, 2016

Ahora, a ver qué pasa



Hola a todo el mundo:
Como todo el mundo sabe, esta semana que termina fue la de un debate de investidura que resultó fallido. De todo lo que pasó esta semana sacamos varias ideas que nos dejan un sabor de boca un tanto amargo:
En primer lugar, que la decisión del PSOE de llegar a un acuerdo con Ciudadanos, un partido de derechas, va a hacer que Pedro Sánchez pierda muchos apoyos por parte de los votantes de su partido. Además, ese acuerdo es, como se vio, insuficiente para conseguir la investidura.
En segundo lugar, que Pablo Iglesias tiene una chulería y una actitud agresiva poco apropiada para un lugar como el Congreso de los Diputados. Debería “refinar” su actitud si no quiere perder muchos votos en el futuro.
En tercer lugar, que Mariano Rajoy ni sabe dónde está ni sabe lo que tiene que hacer. Su primer discurso de esta semana fue lo que podemos esperar cuando alguien de cultura limitada intenta demostrar una erudición que no tiene: un discurso afectado, pedante, anacrónico y en absoluto apropiado para el lugar en el que estaba. Después, su actitud faltona tampoco ayudó a que podamos decir que debe ser nuestro nuevo Presidente del Gobierno.
En cuarto lugar, que son todos como niños. Son unos niños malcriados que se pelean por un juguete que, en realidad, no les interesa; lo único que quieren es que no lo tenga el otro. Y así nos va.
Y por último, aunque espero equivocarme, que no va a quedar otra que volver a votar.
Y ahora me pregunto… ¿qué pasará después de las (más que probables) próximas elecciones?
Veremos…

miércoles, febrero 10, 2016

Tiritando con los titiriteros



Una de las noticias de estos días es la detención de los responsables de la compañía de títeres “Títeres desde abajo” por enaltecimiento del terrorismo en su actuación en el Carnaval de Madrid. El hecho de que un personaje de la obra, un policía corrupto, colocase una pancarta en la que se podía leer “Gora Alka-ETA” para incriminar falsamente a otro personaje no fue entendido como sátira sino como enaltecimiento por muchas personas, lo que llevó a que los titiriteros hayan dormido en la cárcel varias noches.
Desde luego, estoy de acuerdo con que la obra no sea para niños, pero tampoco lo son programas de televisión como Los Simpson o Gran Hermano y se emiten a horas en las que hay niños viendo la tele. Estoy de acuerdo con que no era un espectáculo apropiado para menores, pero tampoco lo son las corridas de toros y hace poco que vimos a un torero toreando con su bebé en brazos. Lo que no acabo de ver claro es que merezcan ser acusados de “enaltecimiento del terrorismo” ni mucho menos que deban acabar en la cárcel, sobre todo cuando hay tertulianos que dicen que les gustaría disparar a la gente de Podemos y siguen en la calle.
Desde mi punto de vista esto crea un peligroso precedente, por el cual vamos a vernos obligados a autocensurarnos porque la sátira y la ironía no van a ser entendidas.
Y eso sí que será un problema.

martes, febrero 09, 2016

Nueva legislatura



Como todos sabemos, en diciembre, hace ya casi dos meses, hubo unas elecciones que ganó el Partido Popular. Sin embargo, su política incompetente y destructiva, unida a la eclosión de nuevos partidos políticos, le hizo perder tantos votos que no puede formar Gobierno. Ahora, el rey ha encargado a Pedro Sánchez, el segundo candidato, que forme Gobierno después de que Rajoy dijese que no se quiere presentar a la investidura porque no tiene apoyos. Lógicamente, Sánchez ha aceptado y a Rajoy no le parece bien.
Rajoy repite de manera insistente el mantra de que él fue el más votado y que por eso es el que debe gobernar. Sin embargo, la Constitución no dice que eso deba ser necesariamente así, sino que dice que debe gobernar quien obtenga más apoyos en el Congreso (artículo 99), así que si Sánchez los consigue, debe ser él quien gobierne, por mucho que a Rajoy le escueza.
Las cosas están cambiando, y ya no hay lugar para la manipulación. Es el momento de los verdaderos estadistas, y la situación actual nos demostrará si los tenemos o no.

domingo, febrero 07, 2016

Golpistas de manual



Hola a todo el mundo:
Supongo que habréis escuchado las declaraciones de Rafael Hernando, el portavoz del PP, que decía que Podemos quería tener el control de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, del ejército, del servicio secreto y de la televisión pública, y que eso es propio de los golpistas.
Pero también supongo que os pararíais a pensar en que lo que dijo es lo mismo que si dijéramos que Rajoy lleva cuatro años teniendo bajo su control a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, el ejército, el servicio secreto y la televisión pública. Justamente porque eso, además de los golpistas, lo hacen también los gobernantes.
Siempre he pensado que los políticos actuales tienen un nivel muy bajo, y este tipo de declaraciones, dirigidas a un público ya convencido e incluso fanatizado, que las aceptará sin pararse a pensar en lo que realmente significan, no hacen más que confirmarlo.
Y el verdadero problema es precisamente ese: que los políticos ya no buscan mensajes claros hacia sus posibles votantes, sino que, cada vez más, se dirigen a su público, a las masas ya convencidas, para que sean ellos los que busquen convencer a los demás. Los políticos, entonces, ya no lanzan mensajes, sino consignas para su público. 
Y por eso el nivel es cada vez más bajo.

lunes, febrero 01, 2016

Lo malo dentro de lo bueno


El otro día conocimos los datos de la Encuesta de Población Activa, y nos revelaron el hecho de que hay cada vez más personas trabajando. Esto, por supuesto, es una muy buena noticia. Más personas trabajando se traducen en más personas que tienen unos ingresos que les permiten acceder a una mejoría en su calidad de vida.
Sin embargo, detrás de estos datos supuestamente buenos, hay un hecho que jamás debemos perder de vista: muchos de los empleos que se crean tienen poca calidad, son precarios. Muchas personas que han encontrado un trabajo están recibiendo salarios muy bajos, o trabajan tan pocas horas que lo que ganan no les da apenas para nada. Eso sin olvidar que, gracias a la reforma laboral, los derechos laborales son cada vez menores.
Por eso no debemos olvidar que los datos del paro, aún siendo buenos, no son tan buenos como nos dicen, porque solo ocultan una mayor explotación de la mano de obra.
Y así solo salen de la crisis los empresarios.